La asociación Argana Viva carga contra el área de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Arrecife por considerar que las normas para el funcionamiento del voluntariado del Centro de Protección Animal, “son discriminatorias y pretenden vetar a voluntarios”. “Nos requieren un certificado médico, que tenemos que costear de nuestros bolsillos, en el que conste que no tenemos ninguna discapacidad ni física, ni psicológica, ni sensorial”, afirma la portavoz de la comisión de Derecho Animal, Lucía Ballesteros. A su juicio, esto es un grave error, ya que está demostrado que el trato con animales puede ser una terapia para este colectivo de personas y cree que es una vulneración a su derecho a la integración social. Además, exige a la edil Saro González a solucionar las demandas de los voluntarios.