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La Provincia - Diario de Las Palmas

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ANÁLISIS

Las Tropas Nómadas de las Peñas del Chache celebran 50 años de servicio

El Escuadrón de Vigilancia Aérea Número 22 cuida desde su sede en Lanzarote de que los cielos canarios sean seguros para el tráfico aéreo

Escuadrón de Vigilancia Aérea EVA-22, en las Peñas del Chache.

El Escuadrón de Vigilancia Aérea Número 22, que se ubica en las Peñas del Chache en la zona de los Riscos de Famara cumple 50 años de existencia. Esta es una de las unidades críticas del entramado defensivo que forma el Sistema de Vigilancia y Control Aeroespacial del Ejército del Aire. Integrado continuamente en una compleja red de comunicaciones que permite el envío de los datos que se obtienen de sus sistemas de radar, a los centros de mando y control para la identificación y seguimiento de todas las aeronaves que entran en nuestro espacio aéreo, tiene el fin último de que los cielos canarios sean seguros para el tráfico aéreo.

Este no es un escuadrón cualquiera, en su haber cuenta con una rica historia de la que sus miembros se sienten orgullosos, aunque la situación de pandemia actual casi da al traste con todas las actividades de conmemoración, pues hace 50 años que la unidad se fundó en el Copero (Sevilla), un tres de abril de 1971, con la denominación de ECA-1, Escuadrilla de Control Aerotáctico Número 1.

La Unidad fue preparándose y creciendo hasta convertirse en escuadrón y a mediados de los años 70, tras recibir en su dotación el primer radar táctico tridimensional del Ejército del Aire, capaz de detectar altura, rumbo y distancia de cualquier aeronave en su zona de cobertura, más allá de los 400 km de radio, el sistema AN/TPS-43C, como se denominaba, proporcionó una capacidad expedicionaria que hasta aquel momento no existía en nuestra fuerza aérea.

La situación estratégica del momento propició un despliegue temprano del ECA-1 a la zona del Sahara Occidental, a la zona de El Aiún, en el asentamiento de Sidi Buyá, donde permaneció durante algo más de un año, hasta 1975. Desde allí, sin regresar a su base de origen, se trasladó al Aeródromo Militar de Lanzarote. En 1976 se produjo el primer despliegue a la zona de las Peñas del Chache, quedando desde entonces su zona técnica establecida en este lugar. En 1987, tras una reconversión del sistema de Mando y Control, el ECA-1 pasaría a denominarse Escuadrón de Vigilancia Aérea Núm.22 (EVA-22), siglas que ostenta hasta la fecha.

Del EVA-22 se obtuvo una gran experiencia como unidad móvil de mando y control, en aquel tiempo dotada de una gran agilidad táctica que le permitía con medios de última generación montar sus equipos para entrar en servicio en un periodo muy corto de tiempo y desmontar y salir rodando con medios propios y de forma completamente autónoma, sin apoyos externos, en menos de una hora. De ahí que sus antiguos miembros fundadores solían autodenominarse tropas nómadas del desierto. Con el tiempo y la idoneidad de las Peñas del Chache para cumplir su misión, el escuadrón dejó de ser una unidad móvil, función que compartía con el hoy Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA) con base en Tablada (Sevilla), y se estableció de forma permanente. Muchos de sus miembros fundadores quedaron prendados de la tierra canaria y de sus gentes, echaron raíces en Lanzarote y dejaron de ser nómadas.

Desde 1989, el escuadrón echó el ancla y mantiene su emplazamiento fijo en el término municipal de Haría, a 672 metros de altitud, en el punto geodésico, en lo más alto de la isla de Lanzarote

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Desde 1989, el escuadrón echó el ancla y mantiene su emplazamiento fijo en el término municipal de Haría, a 672 metros de altitud, en el punto geodésico, en lo más alto de la isla de Lanzarote, dando cobertura al sector nororiental del Archipiélago. Ese año el antiguo radar AN/TPS-43 C fue modernizado por una empresa nacional, CESELSA, hoy Indra Sistemas, pasando a denominarse AN/TPS-43 M.

A comienzos del siglo XXI el EVA-22 fue dotado con un nuevo radar, denominado RAT-31 SLT, de la empresa italiana Alenia, que es el que presta servicio en la actualidad en las Peñas del Chache, pasando el radar AN/TPS-43 M al GRUMOCA, donde aún permanece en activo.

Francisco Delgado Sánchez, jefe del EVA-22. LP/DLP

Durante todos estos años, además de su función principal de defensa aeroespacial, el EVA-22 ha contribuido, como el resto de unidades del Ejército del Aire, a la acción del Estado en cualquier área que se le ha requerido, por ejemplo, apoyando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en sus funciones de control de fronteras, o aportando personal para situaciones críticas como la que vivimos en el último año, apoyando con rastreadores al Hospital Dr. José Molina Orosa de Arrecife para intentar contrarrestar los devastadores efectos de la actual pandemia. Alguno de sus miembros más antiguos aún cuenta como cuando el 21 de noviembre de 1994 se inició un incendio que devastó el Gran Hotel de Arrecife, dado que por aquel tiempo había escasez de medios contra incendios en la Isla, a las órdenes del Coronel Jefe del Aeródromo Militar de Lanzarote, todo el que tenía experiencia contra incendios, subió a los camiones de bomberos de la Base y acudió sin dudarlo a intentar controlar aquel terrible fuego.

Hoy, todas esas anécdotas forman parte de la historia del personal del EVA-22, 50 años al servicio del pueblo canario en Lanzarote, medio siglo que se convierte en un agradecimiento sincero por el que, como muestra de reconocimiento se celebran unas jornadas aeroespaciales que comenzaron el viernes, 5 de noviembre con una conferencia en el Real Club Náutico de Arrecife, impartida por el General de División Juan Francisco Sanz Díaz, Jefe del Sistema de Vigilancia y Control Aeroespacial del Ejército del Aire, que presentó las capacidades del Sistema de Vigilancia y Control Aeroespacial del Ejército del Aire.

Mañana lunes participarán en el Seminario de Vigilancia y Control Aeroespacial, en el Real Club Náutico de Arrecife, ocho de los mejores expertos en el área de tecnología espacial de España

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Mañana lunes será la jornada más intensa desde primera hora de la mañana, con un Seminario de Vigilancia y Control Aeroespacial en el que participarán como ponentes ocho de los mejores expertos en el área de tecnología espacial de España, tendrá lugar en el Real Club Náutico de Arrecife. Ya por la tarde tendremos la oportunidad de disfrutar de la maestría de la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire, en una exhibición organizada en la Playa del Reducto de Arrecife, entre las 17:00 y las 17:30, para después a las 18:30, dar paso a un concierto de la Unidad de Música del Mando Aéreo de Canarias en el escenario del parque Islas Canarias.

En su logo del 50 aniversario reza el lema latino, Vigilia Pretium Libertatis que significa, «La Vigilancia es el Precio de la Libertad», pues así es, orgulloso y agradecido al pueblo canario, el EVA-22, celebra este medio siglo de historia y se mantiene vigilante desde las Peñas del Chache, en lo más alto de Lanzarote, H24/7, los 365 días del año, para contribuir desde el Aire a la seguridad de sus ciudadanos.

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