La cancelación de un vuelo de la compañía aérea Vueling de Lanzarote a Sevilla el pasado sábado 30 de julio ha dejado a decenas de pasajeros en la isla, algunos sin poder volar a su destino hasta el próximo miércoles, cinco días después.

“Llevamos ya un día y medio tirados por la isla, de hotel en hotel, con niños y personas mayores con problemas de salud”, explica uno de los afectados. “Hay gente que va a tener que estar en Lanzarote hasta el miércoles, es un despropósito”.

De momento, la aerolínea ha ido recolocando a los pasajeros en distintos vuelos. Algunos han conseguido partir este mismo lunes, pero otros tendrán que esperar hasta el 3 de agosto, eso sí, la mayoría haciendo una escala, e incluso dos, en otros puntos de España, como Barcelona u Oviedo.

"Nos han dado una información poco clara al respecto sobre el motivo de cancelación. Se supone que porque traía retraso y cuando llegaba el aeropuerto este estaría cerrado", cuenta un afectado. "No sé si creérmelo".

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