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Un colegio jardín en Lanzarote

La comunidad educativa del CEIP César Manrique Cabrera se reunió este sábado para adecentar una de las mayores áreas verdes en un recinto escolar canario

La comunidad educativa del CEIP César Manrique Cabrera adecenta el enorme jardín del colegio

CEIP César Manrique Cabrera

La Provincia

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Arrecife

La Asociación de Madres y Padres del colegio público del pueblo de Tahíche en Lanzarote, CEIP César Manrique, en colaboración con el equipo directivo del centro, reunió este sábado, 22 de febrero, a una treintena de madres y padres, así como a una veintena de alumnos y alumnas, y muchos docentes, para adecentar una parcela del recinto escolar de más de 1.000 metros cuadrados ocupada por árboles frutales y sus socos tradicionales de piedra volcánica.

Equipados con guantes y bolsas, así como con las herramientas básicas, como rastrillos, horquetones, picos y guatacas, el nutrido equipo de trabajo se dedicó a arrancar malas hierbas como aulagas y a retirar hojas secas y otros restos de los árboles, llenando un volquete con centenares de kilos de restos vegetales. El objetivo de esta iniciativa, según la presidenta del AMPA Zonzamas, Magnolia Pérez Aranda, fue “propiciar una jornada de convivencia y de estrechar lazos entre los participantes, colaborar y realizar un trabajo que hacía tiempo que no se llevaba a cabo en esta zona verde para facilitar el desarrollo de actividades educativas junto a los árboles frutales en el horario escolar, y así convertir este espacio verde en aulas al aire libre”.

El CEIP César Manrique Cabrera, tal como lo han apreciado distintos expertos educativos que por su actividad profesional frecuentan centros de todo el país, se puede considerar en sí mismo como un “colegio jardín”. Es un Línea 2 (dos grupos por nivel) y la relación entre aulas y superficie de jardines, huerto y frutales es muy superior a la media. Además de la zona de frutales, también existe una finca escolar donde cada curso tiene diferenciado su pequeño huerto, en el que se cosechan papas, batatas, millo, tomates, judías…Asimismo, en torno a las aulas, en los cuatro niveles del centro, existen varios jardines, en los que habitan laureles de india, una araucaria, palmeras canarias y varios endemismos como bejeques, tabaibas, veroles…

El colegio se terminó de construir en 1992 y, para referirse a la amplitud de sus instalaciones, se le llegó a denominar “La Cartuja”, ya que era el momento en que se celebraba la EXPO de Sevilla. Sin embargo, el mantenimiento de las amplias zonas ajardinadas del centro siempre ha planteado dificultades, ya que se encuentra adscrito al municipio más extenso de la isla (Teguise) y resulta costoso contar con el personal suficiente para tener al día su amplia superficie verde. Desde el AMPA esperan que el adelanto que se le ha dado este sábado 22 de febrero sirva para que, a partir de ahora, el mantenimiento de esta zona de frutales se lleve a cabo de forma periódica por empleados municipales.

Historia del amplio jardín del CEIP César Manrique

La valiosa zona de frutales del CEIP César Manrique, donde cada curso dan fruto árboles como plataneras, mangos, almendros, manzanos, limoneros, papayos…, se desarrolló en el curso 1997-1998, siendo director Esteban Betancort Bonilla. Gracias a las gestiones con el Ayuntamiento de Teguise y con la Escuela Taller existente en el pueblo de Los Valles, se contó con alumnado y profesionales de ese departamento, así como con la dotación de adecuada de piedra volcánica para construir los socos que protegen los cultivos de los vientos y los malos tiempos del noreste, dejando en todos la entrada por el sur.

La comunidad educativa del CEIP César Manrique Cabrera adecenta el gran jardín del centro

La comunidad educativa del CEIP César Manrique Cabrera adecenta el gran jardín del centro / La Provincia

En el curso siguiente, 1998-1999, se construyó un invernadero, con el fin de comparar el rendimiento y la calidad de cada una de las zonas de producción. Durante una década funcionó el invernadero, ya que al construirse el comedor escolar se tuvo que sacrificar su espacio. Cada curso fueron incrementándose las actividades de observación relacionadas con la producción agrícola en el cole: la floración, los insectos, los distintos trabajos con la tierra…

Betancort Bonilla se desplazó en el curso 1999/2000 al IES San Bartolomé y propuso proyectos que funcionaron en Tahíche, como el invernadero, y que tuvieron continuidad. En el CEIP César Manrique Cabrera, los sucesivos directores, como Ramón Bermúdez, Leonor Hernández y, el actual, Borja Eiroa, han dado continuidad a la importancia que tiene el huerto, los frutales y las zonas verdes para la vida del centro, contando en su desarrollo con la inestimable dedicación de los coordinadores que ha tenido el proyecto, Antonio Armas y Montserrat Morales, así como la ayuda del conserje Marcial Rodríguez. Desde Los Valles, donde reside, Esteban Betancort se manifiesta “contento, al saber que este proyecto, en el que al principio no todos creían, que fue pionero, siga dando sus frutos y que hay voluntad de mantenerlo en el tiempo y de responsabilizarse con la agricultura de Lanzarote”.

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