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Mata a un hombre en Lanzarote por robarle el teléfono móvil: "Soy una buena persona, pero eso me superó"

El homicida reconoce los hechos al inicio del juicio que se celebra en la Audiencia de Las Palmas para alcanzar un acuerdo de diez años de cárcel

Juicio a un hombre que mató a otro en Lanzarote tras robarle el teléfono móvil

Benyara Machinea

Benyara Machinea

Benyara Machinea

Las Palmas de Gran Canaria

Manuel Esteban Montoro, un hombre de 69 años de edad y jubilado, pasea al mediodía del 27 de julio de 2023 por las calles de Playa Blanca, en Lanzarote, cuando es abordado por un varón que le roba el teléfono móvil. Este evento le trastoca más de la cuenta porque no era la primera vez que le sucedía y esperaba una llamada importante del hospital para someterse a una operación médica. Por la tarde, vuelve a salir a una cafetería de la zona a tomarse un cortado y lleva en el bolsillo del pantalón un pequeño cuchillo que siempre utiliza para prepararse sus bocatas y pelarse la fruta. En el camino, se cruza al ladrón, pierde los papeles y le asesta tres puñaladas que le causan una muerte instantánea.

"Reconozco que hice mal y tengo que cargar toda mi vida con ese remordimiento. Yo nunca he hecho daño a nadie, soy una buena persona, cristiano y siempre he evitado los problemas, pero eso me superó", admitió este lunes al inicio del juicio que se celebra frente a un jurado popular en la Audiencia Provincial de Las Palmas. Es precisamente este reconocimiento de los hechos, que mantiene desde el comienzo de la instrucción, lo que le va a permitir acogerse a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y con la acusación particular, que pedirán una pena de diez años de cárcel por un delito de homicidio.

El acusado aseguró que en la mañana del suceso la víctima, Daniel García, le ofreció comprarle la caravana que estaba vendiendo para pagarse los gastos de un viaje a Las Palmas de Gran Canaria para ver a su familia.

"Me lo han robado un montón de veces, diferentes personas, y yo le supliqué en repetidas ocasiones que me lo devolviera"

"Le dije que no se la vendía porque me dio una cifra ridícula e incluso me ofreció droga", señaló, una negativa que le llevó a quitarle el móvil de las manos y meterlo en la mochila que llevaba. "Me lo han robado un montón de veces, diferentes personas, y yo le supliqué en repetidas ocasiones: por favor, devuélveme el teléfono", añadió.

Esa misma tarde, sobre las 20:30 horas, se volvieron a encontrar en la calle Correillo por casualidad. Según la versión del homicida, la víctima se encontraba en una carpa con cinco mujeres y un hombre que se estaban burlando de él.

Discusión previa

"¿Qué pasó?", se supone que le dijo el fallecido, lo que originó una discusión en la que el agresor le reclamó una vez más que le devolviera el dispositivo y le explicó que estaba incomunicado con su familia y que debía someterse a una operación médica en el Hospital Doctor Negrín, para lo que tenía que atender a la llamada.

"Me seguía vacilando, se estaba riendo de mí y, la última vez, escuché que decían por detrás: pégale ya. Vino con los brazos cerrados, sacó pecho y como que fue a hacerme daño. Eso fue cuando yo me nublé y perdí la razón", declaró el homicida.

A continuación, reconoce que le asestó tres puñaladas con el cuchillo de sierra que portaba: una en el lóbulo izquierdo, otra en el pecho y la última en el abdomen. Daniel García perdió la vida en el acto.

La víctima, Daniel García, falleció en el acto tras recibir tres puñaladas en el pecho, el lóbulo y el abdomen

Dos viandantes presenciaron toda la escena y una de ellas se atrevió incluso a seguir al agresor cuando huyó del lugar. Pudo ver cómo este lanzaba el cuchillo ensangrentado hacia el techo de una vivienda y repetía sin cesar: "Me quiere robar, me quiere robar".

El juicio continuará este martes con las declaraciones de los testigos, los peritos y, previsiblemente, los informes finales.

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