Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El jurado declara culpable al jubilado que mató a un hombre por robarle el móvil en Lanzarote

El veredicto, leído a primera hora de la tarde de este miércoles, determina que lo apuñaló tres veces en zonas vitales porque "perdió los nervios"

El acusado, a la derecha de la imagen, este miércoles durante la lectura del veredicto.

El acusado, a la derecha de la imagen, este miércoles durante la lectura del veredicto. / B. M.

Benyara Machinea

Benyara Machinea

Las Palmas de Gran Canaria

El jurado popularha declarado culpable de homicidio a Manuel Esteban Montoro, el jubilado de 69 años que el 25 de julio de 2023 mató de tres puñaladas a un hombre por robarle el teléfono móvil en la localidad de Playa Blanca, en Lanzarote. Después de cometer el crimen, el agresor huyó del lugar, se deshizo del cuchillo ensangrentado y trató de esconderse en un complejo turístico de los alrededores.

El veredicto, leído a primera hora de la tarde de este miércoles en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas, determina que el acusado "perdió los nervios" y atacó a Daniel García, un varón de 40 años de edad, en una terraza bajo la atenta mirada de los vecinos y de los viandantes que paseaban por la calle Correíllo sobre las 20:30 horas.

El homicida, que confesó los hechos desde que se inició la instrucción, utilizó su derecho a la última palabra para intentar desacreditar el testimonio de la mujer que se atrevió a perseguirlo después del suceso para guiar a la policía hasta su ubicación exacta, tratando de vincularla al fallecido.

"No me han dado un café en toda la mañana. Me parece de mal gusto", aseguró el homicida en sus últimas palabras

"Me duele la cabeza y no me han dado ni siquiera un café en toda la mañana. Me parece un poquito de mal gusto", se quejó por último ante el magistrado que dirige la vista, Nicolás Acosta. Este le respondió que en ese momento iba a ser trasladado al centro penitenciario, donde podría tomar "lo que considere oportuno".

El jurado consideró probado por unanimidad que en la tarde del día de los hechos el acusado se encontró por casualidad con Daniel García, con quien había mantenido un conflicto previo esa misma mañana por la sustracción de su teléfono móvil. Según su declaración, este robo le trastocó especialmente porque no era la primera vez que le arrebataban el terminal y esperaba una llamada importante para someterse a una operación médica.

Lo acuchilló tras discutir en una terraza

Ambos iniciaron una discusión después de que Montoro le reclamase que le devolviese el dispositivo. En el curso de la misma, el agresor le propinó al varón tres puñaladas, una en el lóbulo izquierdo, otra en el tórax y una tercera en el abdomen. Utilizó para ello el cuchillo de cocina que portaba encima siempre que salía a la calle para prepararse los bocatas y pelar la fruta.

Estas acciones, determinó el jurado, las hizo con la "finalidad de causarle la muerte" o, por lo menos, a sabiendas de que se la podía ocasionar. La puñalada en el corazón fue letal porque le atravesó el pericardio y penetró en el ventrículo derecho, lo que le provocó una muerte prácticamente instantánea.

Tras apuñalarlo, huyó del lugar y se deshizo del cuchillo ensangrentado lanzándolo hacia la azotea de un inmueble situado en las inmediaciones, como pudo observar la testigo que decidió seguirlo. Después, conforme declaró esta última, intentó esquivarla haciendo el amago de entrar a una guagua y se escondió en un complejo turístico de los alrededores.

El jurado determina que actuó con la "finalidad de causarle la muerte" o a sabiendas de que se la podía ocasionar

El veredicto determina de forma unánime que el acusado es culpable de los hechos delictivos que se le imputan. También los nueve miembros del jurado se mostraron contrarios a la aplicación de la suspensión de la ejecución de la pena y a la petición de indulto por parte del encausado.

La fiscal Isabel García Galván mantuvo su petición de 13 años de cárcel y 65.000 euros de indemnización para la madre del fallecido, sin realizar ningún tipo de modificación. La acusación particular, que ejerce el letrado Agustín Márquez, solicitó por su parte una pena de 15 años de prisión con 95.000 euros de indemnización por los daños morales ocasionados.

La defensa, por su parte, reconoce los hechos pero pide al magistrado ponente que tenga en cuenta en la sentencia la edad del encausado y su comportamiento, sin incidentes, en la prisión de Tahiche en la que está internado de forma provisional.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents