El centenario de Javier Reyes Acuña reivindica el valor histórico y humano de su legado fotográfico en Lanzarote
El Cabildo de Lanzarote y el Ayuntamiento de Haría organizaron una mesa redonda para analizar el valor artístico y documental del archivo fotográfico de más de 16.000 imágenes donado por su familia

Mesa redonda, ayer, en Haría por el centenario del fotógrafo Javier Reyes. / La Provincia
El municipio de Haría acogió un acto para recordar y analizar el legado del fotógrafo Javier Reyes Acuña (1926-2024) con motivo del centenario de su nacimiento. Cerca de medio centenar de personas asistió a la mesa redonda celebrada en el Aljibe de Haría, un encuentro que reunió a especialistas y profesionales vinculados al mundo de la cultura, el arte y la comunicación para reflexionar sobre la importancia de su archivo fotográfico.
La actividad fue organizada conjuntamente por el Cabildo de Lanzarote y el Ayuntamiento de Haría, instituciones que destacaron la relevancia de este autor como uno de los principales cronistas visuales de la historia reciente de Lanzarote y La Graciosa.
El debate estuvo moderado por el historiador y periodista Mario Ferrer Peñate y contó con la participación de la periodista María José Tabar, la diseñadora Carmen Corujo, el artista Álex Dorta y el fotógrafo Nicolás Melián, quienes analizaron diferentes aspectos de la obra del autor.
Más de 16.000 imágenes que documentan la vida de la isla
Durante la mesa redonda, los participantes examinaron una selección de fotografías pertenecientes al amplio archivo de Javier Reyes Acuña, compuesto por más de 16.000 imágenes. Este fondo fotográfico recoge escenas cotidianas de Lanzarote y La Graciosa a lo largo de varias décadas.
El debate se estructuró en torno a varios temas recurrentes en su obra: retratos colectivos, la vida agrícola, la pesca y el mar, los oficios tradicionales, así como fiestas y celebraciones populares. A través de estas imágenes, los asistentes pudieron observar cómo el fotógrafo captó momentos representativos de la vida social y económica de las islas.

Asistentes, ayer, a la mesa redonda por el centenario del fotógrafo Javier Reyes en Haría. / La Provincia
Los ponentes analizaron aspectos técnicos de las fotografías —como la composición, el encuadre o el uso de la luz—, pero también su valor documental. Según coincidieron en señalar, estas instantáneas constituyen un testimonio de gran importancia para comprender cómo era la vida en Lanzarote y La Graciosa antes de los profundos cambios sociales y económicos vividos en las últimas décadas.
En este sentido, el archivo se considera una fuente relevante para disciplinas como la historia, la antropología o la etnografía, ya que permite reconstruir la evolución del territorio y de sus comunidades.
Un legado clave para entender la historia de Lanzarote y La Graciosa
Uno de los aspectos más destacados del encuentro fue el reconocimiento al valor patrimonial del archivo donado por el propio fotógrafo y su familia. Los participantes coincidieron en que sin esta colección el conocimiento del pasado reciente de Lanzarote y La Graciosa estaría incompleto.
Las reflexiones finales de los ponentes subrayaron que el legado de Javier Reyes Acuña destaca por múltiples razones. Por un lado, por su valor artístico y técnico, visible en la calidad de sus composiciones. Por otro, por su importancia social y comunitaria, al reflejar la vida cotidiana de los habitantes de las islas con una mirada cercana y respetuosa.

El fotógrafo lanzaroteño Javier Reyes. / Rubén Acosta
Además, se destacó la humanidad, naturalidad y veracidad presentes en sus fotografías, características que, según los participantes, explican por qué sus imágenes siguen teniendo hoy un gran impacto emocional y documental.
Reconocimiento institucional al archivo fotográfico
La consejera del Centro de Datos y Memoria de Lanzarote del Cabildo, Ascensión Toledo, asistió al acto y destacó la relevancia del archivo. Durante su intervención señaló que el fondo fotográfico de Javier Reyes Acuña posee un valor incalculable para conocer la historia de la isla.
Según explicó, más allá del interés documental, las imágenes destacan por la sencillez, espontaneidad y franqueza que transmiten, rasgos que reflejan también la personalidad del propio fotógrafo. Toledo agradeció públicamente a la familia del autor la decisión de donar la colección a las islas de Lanzarote y La Graciosa, lo que permite garantizar su conservación y estudio.
En términos similares se expresó la concejal de Cultura del Ayuntamiento de Haría, Evelia García, quien también quiso reconocer la colaboración del Cabildo y de los participantes en la mesa redonda. La edil puso en valor la trascendencia de un archivo que retrata con honestidad la vida cotidiana del municipio de Haría y de otros puntos de Lanzarote y La Graciosa.
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