8M Lanzarote: Brígida Camacho, ejemplo de trabajo y emprendimiento en Playa Blanca tras más de 50 años dedicada a la hostelería
A sus 86 años, la empresaria hostelera es reconocida por el Ayuntamiento de Yaiza por su perseverancia y su papel en el desarrollo de la localidad turística

A. Y.

El municipio de Yaiza, en el sur de Lanzarote, ha querido poner en valor la trayectoria vital y profesional de Brígida Camacho Camacho, una vecina de Playa Blanca que, a punto de cumplir 86 años, representa el esfuerzo y la constancia de muchas mujeres que contribuyeron al desarrollo del sector turístico en la isla.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, celebrado cada 8 de marzo, el Ayuntamiento presidido por Óscar Noda ha destacado la historia de esta emprendedora local, que durante más de medio siglo trabajó junto a su marido, Cristóbal Santana (fallecido), en negocios familiares de restauración y alojamiento. Según el consistorio, su vida refleja valores como la perseverancia, la iniciativa empresarial y la participación activa en la vida social del municipio.
Una infancia marcada por el trabajo y la responsabilidad
La historia de Brígida Camacho comienza en un contexto muy diferente al actual. Desde muy pequeña tuvo que asumir responsabilidades familiares que marcaron su carácter. Creció en el entorno rural de Las Breñas, pero cuando tenía apenas nueve años su familia se trasladó a Playa Blanca.
En aquella época, la vida en la localidad costera era muy distinta a la actual. Su padre trabajaba como marinero, por lo que pasaba largas jornadas en el mar. Tras su fallecimiento, Brígida y su madre tuvieron que hacerse cargo de la familia. Como hermana mayor de ocho hermanos, asumió durante años tareas domésticas y el cuidado de los más pequeños.
Aquellas circunstancias apenas le dejaron tiempo para acudir a la escuela. Sin embargo, su interés por aprender no desapareció. Años más tarde se convirtió en la primera mujer que se matriculó en la Escuela de Adultos de Playa Blanca, donde consiguió mejorar su lectura y escritura, un logro que recuerda con orgullo.

Brígida Camacho, en Playa Blanca, en el municipio lanzaroteño de Yaiza. / La Provincia
El nacimiento de ‘Casa Brígida’, un negocio familiar
La etapa que marcaría su vida profesional comenzó cuando conoció a Cristóbal Santana, con quien formaría una familia y un proyecto empresarial. Juntos decidieron abrir un pequeño bar que sería el origen de lo que más tarde se convertiría en un referente local.
El negocio comenzó de forma sencilla y muy ligada al mar. Mientras Cristóbal se dedicaba a recoger cangrejos, lapas y otros productos marinos, Brígida preparaba pescado en casa y atendía a los clientes desde la cocina. Con esfuerzo y constancia, ese pequeño establecimiento fue ganando popularidad entre los vecinos de la zona.
Así nació ‘Casa Brígida’, un espacio que con el tiempo evolucionó de un bar modesto a un restaurante familiar. El local se encontraba en la propia vivienda donde el matrimonio vivía con sus hijos, lo que refleja el carácter doméstico y cercano que tuvo el negocio durante muchos años.
De bar de trabajadores a restaurante conocido en la isla
En los primeros años, el establecimiento servía principalmente a trabajadores vinculados a proyectos que comenzaban a transformar la zona. Entre ellos estaban los obreros que participaban en la construcción del muelle de Playa Blanca o los empleados del Hotel Lanzarote Princess, uno de los primeros establecimientos turísticos del sur de la isla.
Con el paso del tiempo, la clientela comenzó a crecer. El patio de la casa familiar se convirtió en comedor improvisado, decorado con grandes helechos colgantes, creando un ambiente singular que todavía recuerdan quienes visitaron el lugar.

8M en Lanzarote: la manifestación del Día de la Mujer, en imágenes / Adriel Perdomo/Efe
La oferta gastronómica se basaba en productos frescos del mar, especialmente pescado y marisco, además de platos tradicionales como la paella. Los propios clientes elegían en ocasiones el pescado que querían consumir, una práctica habitual en muchos restaurantes costeros de Canarias.
Poco a poco, ‘Casa Brígida’ dejó de ser solo un punto de encuentro para trabajadores locales y empezó a recibir visitantes de otros municipios de la isla, especialmente durante los fines de semana.
El crecimiento del negocio y la llegada del alojamiento turístico
A medida que Playa Blanca comenzaba a consolidarse como destino turístico, surgieron nuevas oportunidades. Algunos clientes que acudían al restaurante no solo buscaban un lugar donde comer, sino también un espacio para alojarse durante sus estancias en el sur de Lanzarote.
Ante esa demanda, la familia decidió ampliar el proyecto y construir habitaciones destinadas a los visitantes. De esta iniciativa surgieron los ‘Apartamentos Brígida’, que complementaban la actividad del restaurante.
Durante aquellos años, muchos turistas europeos pasaban largas temporadas en la isla. Algunos visitantes procedentes de Francia y Bélgica establecieron una relación cercana con la familia, hasta el punto de sentirse parte de ella.
Mientras tanto, el negocio se convirtió en un proyecto familiar en el que participaban Brígida, Cristóbal y sus cinco hijos. Algunos se encargaban de la cocina y otros del servicio en el comedor, consolidando un equipo que permitió mantener el negocio durante décadas.
Una mujer activa en la comunidad de Playa Blanca
Más allá de su dedicación profesional, Brígida Camacho es recordada por su carácter cercano y su implicación en la vida social de Playa Blanca. Quienes la conocen destacan su carácter alegre, su afición por las fiestas y su entusiasmo por el carnaval.
A pesar de la dureza del trabajo en la hostelería, siempre mantuvo una actitud positiva y una disposición solidaria con quienes necesitaban ayuda.
El Ayuntamiento de Yaiza destaca precisamente ese perfil humano al reconocer su trayectoria. Según el consistorio, Brígida representa el ejemplo de muchas mujeres que, desde el trabajo diario y sin grandes focos mediáticos, contribuyeron al crecimiento económico y social del municipio.
El final de una etapa y una jubilación tranquila
Tras décadas de dedicación al negocio familiar, en 2005 Brígida y su marido decidieron cerrar esa etapa para disfrutar de una nueva fase de su vida. Ambos optaron por dejar la actividad empresarial y dedicar más tiempo a viajar y compartir momentos con sus hijos y nietos.
A lo largo de esos años también mantuvieron el contacto con antiguos clientes que se habían convertido en amigos. Algunos incluso llegaron a acompañarlos en viajes, reflejo de las relaciones personales que se habían construido alrededor del negocio.
Hoy, Brígida Camacho disfruta de una jubilación tranquila, fruto del trabajo acumulado durante toda una vida.
Un ejemplo de superación y emprendimiento femenino
El reconocimiento público a su trayectoria coincide con la celebración del 8 de marzo, una fecha que busca visibilizar el papel de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad.
Historias como la de Brígida Camacho muestran cómo muchas mujeres desempeñaron un papel clave en la economía local, especialmente en sectores como la hostelería y el turismo, fundamentales para el desarrollo de Lanzarote.
El Ayuntamiento de Yaiza considera que su historia es un ejemplo de superación, trabajo y compromiso con la comunidad, valores que han contribuido a construir la identidad y el progreso de Playa Blanca a lo largo de las últimas décadas.
- Anabel Pantoja lamenta la muerte de Manuel: 'Hasta al irte fuiste generoso
- Horóscopo de abril: los signos que toman impulso esta semana según Esperanza Gracia
- Canarias lanza sus Bonos Consumo Archipiélago: a la venta desde el 28 de abril
- La Aemet advierte de viento fuerte y lluvias en Canarias: estas son las islas más afectadas en las próximas horas
- Un pastor halla la mochila de la influencer Annabella Lovas, la joven localizada muerta hace un año en un barranco de Gran Canaria
- El ensanche del puente centenario de Miraflor obligará al cierre de la carretera de Teror durante casi cinco meses
- No cabe ni un barco: el Puerto de Las Palmas alcanza su plena ocupación con once buques offshore atracados en sus muelles
- Gran Canaria tendrá en Taliarte, en Telde, un nuevo centro de recuperación de tortugas, aves marinas y cetáceos