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El rincón de Canarias que Zapatero elige para sus vacaciones: volcanes, surf y una playa infinita

El expresidente del Gobierno suele descansar en Caleta de Famara, uno de los paisajes más singulares de Lanzarote, marcado por el Atlántico, el origen volcánico de la isla y un ambiente alejado del turismo masivo

Urbanización 'Los Noruegos' a los pies del Risco de Famara, en Lanzarote, donde José Luis Rodríguez Zapatero tiene una casa

Urbanización 'Los Noruegos' a los pies del Risco de Famara, en Lanzarote, donde José Luis Rodríguez Zapatero tiene una casa / T. L./La Provincia

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Eva de León

Eva de León

Las Palmas de Gran Canaria

José Luis Rodríguez Zapatero ha convertido Lanzarote en uno de sus destinos habituales para descansar durante el verano. Desde hace años, el expresidente del Gobierno escoge Caleta de Famara, un pequeño núcleo costero del municipio de Teguise, para pasar parte de sus vacaciones lejos del bullicio de otras zonas turísticas.

La elección no resulta casual. Famara ofrece una de las imágenes más reconocibles y auténticas de Lanzarote: kilómetros de arena dorada, un océano casi siempre agitado, el imponente risco que domina el horizonte y un ambiente en el que el surf y la vida junto al mar marcan el ritmo diario.

Aquí no predominan los grandes hoteles ni las urbanizaciones masivas. El principal atractivo es un paisaje abierto al Atlántico que ha convertido este enclave del norte de la isla en un refugio para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y cierta distancia de los destinos más concurridos.

Un refugio lejos del turismo masificado

Pese a la curiosidad que despierta la presencia de figuras conocidas, Zapatero suele mantener un perfil discreto durante sus estancias en Lanzarote. Es habitual que disfrute del entorno sin grandes despliegues ni protagonismo público.

Playa bajo el Risco de Famara, en el norte de Lanzarote

La Provincia

La vivienda en la que acostumbra a alojarse se encuentra en Caleta de Famara, un pueblo marinero de poco más de un millar de habitantes que conserva buena parte de la esencia tradicional lanzaroteña.

Sus calles de arena, sus viviendas blancas de una o dos plantas y la ausencia de grandes complejos turísticos contribuyen a crear una atmósfera relajada. Una combinación que atrae tanto a residentes como a viajeros que prefieren alejarse de las zonas más saturadas.

La naturaleza y la tranquilidad explican que muchas personas regresen a Famara cada año, con independencia de que sean visitantes anónimos o personalidades de relevancia pública.

El paisaje volcánico que define Lanzarote

Lanzarote fue declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1993. Buena parte de su atractivo se encuentra en un paisaje modelado por las erupciones volcánicas que transformaron amplias zonas de la isla durante el siglo XVIII.

En el norte, donde se encuentra Famara, el contraste resulta especialmente llamativo. La extensa playa se extiende bajo el Risco de Famara, un macizo que supera los 600 metros de altura y forma parte del antiguo edificio volcánico de Lanzarote.

Bungaló de José Luis Rodríguez Zapatero en Famara, en Lanzarote, antes de su reforma

Bungaló de José Luis Rodríguez Zapatero en Famara, en Lanzarote, antes de su reforma / La Provincia

Desde algunos puntos, los acantilados parecen caer directamente sobre el océano. Cuando el cielo está despejado, también puede contemplarse la isla de La Graciosa, situada frente a la costa y separada de Lanzarote por el estrecho conocido como El Río.

Este paisaje se ha convertido en uno de los más fotografiados del Archipiélago y aparece con frecuencia en campañas turísticas, producciones audiovisuales y publicaciones especializadas en naturaleza.

La playa de Famara, paraíso del surf

Uno de los principales atractivos de la zona es la playa de Famara, considerada uno de los enclaves más destacados de Canarias para practicar surf, bodyboard, kitesurf y otros deportes relacionados con el viento y el mar.

El arenal se prolonga durante más de seis kilómetros y ofrece una sensación de amplitud difícil de encontrar en otros puntos de las Islas. Las condiciones del océano cambian con rapidez debido al viento y al fuerte oleaje, por lo que se recomienda extremar la precaución durante el baño.

Famara, uno de los lugares más mágicos de Lanzarote

Gustavomedinaphoto.com

Pese a ello, la playa atrae cada año a miles de personas procedentes de distintos países europeos. Varias escuelas de surf se han instalado en la zona y la actividad deportiva se ha convertido en uno de los motores económicos de Caleta de Famara.

El ambiente continúa siendo relajado. En el arenal coinciden surfistas, familias, fotógrafos, senderistas y visitantes que simplemente se acercan para contemplar la puesta de sol sobre el Atlántico.

Mucho más que una playa

Aunque Famara se asocia principalmente al surf, su entorno ofrece numerosas opciones para descubrir una cara diferente de Lanzarote.

Desde las inmediaciones del pueblo parten rutas de senderismo que recorren algunos de los paisajes más espectaculares del norte de la isla. Uno de los itinerarios más conocidos asciende hacia el Risco de Famara, desde donde se observan La Graciosa, los islotes del Archipiélago Chinijo y buena parte del litoral lanzaroteño.

A poca distancia se encuentra también el Mirador del Río, una de las obras más representativas de César Manrique. El espacio, perfectamente integrado en el entorno volcánico, es uno de los principales atractivos turísticos de Lanzarote.

La influencia del artista continúa presente en toda la isla. Su defensa de un modelo de desarrollo respetuoso con el territorio contribuyó a preservar una identidad arquitectónica y paisajística única dentro de Canarias.

Un destino para desconectar

Frente a otros enclaves dominados por grandes infraestructuras hoteleras, Caleta de Famara ha mantenido un crecimiento más contenido.

El pueblo dispone de pequeños restaurantes especializados en pescado fresco, cafeterías, alojamientos vacacionales y comercios vinculados principalmente al surf y al turismo activo. Sin embargo, conserva una atmósfera tranquila incluso durante los meses de verano.

En Famara, el ritmo parece marcarlo el mar y no el reloj. Esa forma de vida resulta especialmente atractiva para quienes buscan pasar unos días alejados del estrés cotidiano y de los principales focos turísticos.

No sorprende, por tanto, que figuras conocidas como José Luis Rodríguez Zapatero escojan este punto del norte de Lanzarote para descansar con discreción.

Lanzarote, uno de los grandes destinos de Canarias

La elección del expresidente pone también de relieve el atractivo que Lanzarote mantiene entre los viajeros nacionales e internacionales.

La isla recibe cada año a millones de visitantes atraídos por espacios como el Parque Nacional de Timanfaya, los Jameos del Agua, la Cueva de los Verdes, el Jardín de Cactus o las playas de Papagayo, además de localidades como Teguise, Haría o Yaiza.

Sin embargo, muchos viajeros encuentran el verdadero encanto lanzaroteño en lugares como Famara, donde la naturaleza continúa siendo la principal protagonista.

La isla de los Volcanes sigue siendo un reclamo para muchas personalidades y artistas. De todos es conocido que el modelo y actor Jon Kortajarena.El supermodelo lleva vinculado a Lanzarote más de tres décadas en total, ya que vivió allí de pequeño y retomó su relación con la isla como propietario en 2014, sumando unos 12 años desde que compró su casa y más de 20 desde su infancia.

Otra de las famosas que lleva unos años pasando parte de su tiempo libre en Lanzarote es la periodista y diseñadora Sara Carbonero. Canarias ha dejado una profunda huella en su vida. La periodista de 42 años ha encontrado en Lanzarote y La Graciosa su rincón mágico, ese lugar donde el tiempo parece detenerse y el ritmo de vida cambia por completo. La isla de los volcanes ocupa un espacio especial en su vida, algo que ha dejado claro en sus últimas visitas al archipiélago.

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