"Mi idea es recuperar a todos mis hijos e irme lejos, a un sitio mejor, empezar de cero, irme de aquí de una vez", sostiene, Macarena, la madre de los dos niños de 12 y 9 años, que fueron descubiertos por la Policía Judicial el pasado mes de agosto, tras permanecer nueve años ocultos sin escolarizar ni registrar su nacimiento. Fue el suegro de Macarena quien se encargó de cuidar al niño de 12 años no resgistrado. Y Dolores, una pariente lejana, escondió a la pequeña de nueve años, después de que su madre se la llevara oculta del hospital Materno Infantil, horas después de nacer. El padre de los pequeños, Yerai, era toxicómano como ella y Macarena decidió esconder a estos dos niños para evitar que terminaran en centros de menores como sus tres hijos anteriores.

Tras ser descubiertos, a raíz de una denuncia anónima, los niños, que no saben leer ni escribir, se encuentran ahora en un centro de menores, a donde puede acudir a verlos los jueves y los sábados. "¿Alguien en mi situación no hubiese hecho lo mismo? Son míos", se defiende Macarena, que duda de que el ingreso de los niños en un centro de menores "sea la solución. ¿Ahí estarán mejor que conmigo?", se pregunta en un reportaje de El País.

Pedro, el suegro de Macarena, se ha encargado de criar al niño de 12 años desde que éste tenía un año, y asegura que no quiere ver "nunca más" a su hijo Yerai por los disgustos que le ha dado. Pedro echa mucho de menos a su nieto, del que ha sido su compañeros inseparable todos estos años. Asegura que quiso matricularlo, pero la falta de papeles se lo impidió. "Lo quiero más que a todos mis hijos. Cuando me ponía malo, me decía. "No te preocupes abuelo, si te mueres le pido a la vecina que llame a la ambulancia". Pasábamos la vida entera juntos. Siempre estaba pendiente. Me daba miedo que me lo robaran o me lo quitaran". Pedro, ahora en libertad con cargos, explica que ha solicitado su acogimiento a la Dirección General del Menor del Gobierno de Canarias.