- ¿Qué valores artísticos destacaría de la Catedral?

- El gran valor de la Catedral es que es el edificio más importante que tiene Canarias en arquitectura. Ha tenido diversos arquitectos a lo largo de los siglos y hay varios estilos. Alberga un patrimonio muy rico en pintura y en escultura. Tenemos un compendio de imágenes -22 piezas- de Luján Pérez único. Una gran baza es que tenemos todo el apostolado del escultor.

- ¿Cree que ese patrimonio es suficientemente conocido?

- Se va conociendo más. Antes era difícil porque la iluminación era muy deficiente y la iglesia estaba mucho más tiempo cerrada. Ahora ocurre lo contrario. Todo está más señalizado y el pueblo también es más culto. Nos queda una gran asignatura pendiente, es el lado norte de la Catedral, donde se han encontrado los restos del antiguo hospital de San Martín. Hay un proyecto muy interesante que tiene todas las aprobaciones de las administraciones que hizo el arquitecto Salvador Fábregas y al que no renunciamos. El edificio, en el que se incluirían los hallazgos, albergaría debidamente el patrimonio. Por ejemplo, el archivo, que es inmenso y muy importante y que ahora mismo no está en las condiciones idóneas. Este edificio tiene mucha madera y ésta se lleva mal con el papel, aunque tenemos todas las precauciones.

- ¿No están de acuerdo con dejar los restos al descubierto?

- No, queremos que se incorpore al resto del edificio como, por ejemplo, han hecho en otros países que tienen también mucho patrimonio arqueológico. Así nuestra sociedad deja también su grano de arena en el quehacer arquitectónico. Ahora mismo no hace falta más templo, pero sí un edificio que albergue toda la parte cultural de la Iglesia.

- ¿De qué depende que el proyecto se vuelva a retomar?

- De los canarios. Ja, ja, ja.

- ¿Y de las administraciones?

- También, aunque todas las corporaciones han avalado el proyecto. No cabe duda de que la crisis influye, pero se terminará. Hace falta que una persona lo empuje. Por muchas comisiones que haya si no hay nadie que se sacrifique, que aguante el peso, el proyecto no se inicia.

- ¿En qué situación está el resto del patrimonio?

- El archivo histórico diocesano se está digitalizando, también el de la Catedral y el de Teror. Es una labor lenta. Estamos en puertas de digitalizar el de Agaete, el de Guía, el de Arucas. Quedan el de Gáldar y otros. En cuanto al resto del patrimonio se ha restaurado muchísimo. El Cabildo insular y el Gobierno de Canarias han invertido mucho dinero. No solamente en las esculturas, sino en los inmuebles.

- ¿Qué porcentaje de ese legado no está expuesto?

- Casi el 90 % está expuesto. Quedan piezas como los roperos, orfebrería.

- ¿El Museo Sacro ha incrementado su número de piezas?

- Hemos comprado algunas piezas, aunque no muchas porque no tenemos fondos. Sobre todo piezas particulares. También nos han hecho donaciones.

- ¿La peatonalización de las calles les ha beneficiado?

- Sin duda. Vienen bastantes visitantes. Unas 20.000 personas el año pasado.

- ¿Esos beneficios vendrán bien para la restauración?

- De esas 20.000 personas muchas no pagan. Los colegios, la tercera edad. No tenemos ninguna subvención. La pedimos hace años, pero nos cansamos.

- El alcalde quiere retomar el proyecto del Guiniguada. ¿Cree que eso beneficiaría ese proyecto al Museo?

- No conozco el proyecto como para eso. La peatonalización ha sido muy positiva.

- ¿Y si le concedieran el título de Patrimonio de la Humanidad a Vegueta?

- No cabe dura de que sería un acierto. Faltarían más detallas como pequeñas tiendas de artesanía, que se enseñaran los patios, aunque habría que dar alguna compensación a los dueños. Algo que no sea solo pasear.