La romería ofrenda a San Nicolás de Bari partió desde el Castillo de Mata en dirección a la ermita de San Nicolás, un periplo en el que no faltaron las guitarras, los timples y las canciones parranderas de un grupo no muy numeroso, pero sí lo suficientemente alegre como para involucrar a todo el barrio en el acto a medida que iban avanzando.

Apenas se dieron cita dos carretas, y sin animales -estaban tiradas por vehículos-, pero dio igual a los entusiastas que quieren mantener viva una fiesta muy suya, y que ayer tuvo de su parte el sol y la temperatura, porque ni la calima que se asomó desde muy temprano a la capital pudo empañar el ambiente que reinó desde media mañana y hasta bien entrada la tarde en el Risco.

Productos de la tierra en abundancia, vecinos y foráneos de todas las edades y un exquisito respeto a la vestimenta tradicional en la mayoría de los romeros, fueron los ingredientes de una jornada festiva muy completa.

Las fiestas enfilan su recta final con la celebración, esta noche, del primer Festival de la Canción Europea Riscovisión en la plaza de San Nicolás, un guiño a la candidatura de Las Palmas de Gran Canaria a capital continental de la cultura 2016, que tuvo al Risco entre sus emblemas. El programa de actos finalizará con una excursión al campo el domingo, a las 8.30 horas, y la entrega de trofeos de baloncesto, dominó, envite, mejor calle engalanada, mejor alfombra y altar, el lunes, desde las 20.30 en el local de la Sociedad Recreativa Polonia.