La opción más barata de celebrar el fin de año el próximo sábado vuelve a ser la fiesta que organiza el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, ahora, bajo el lema LPGC, fin de año entre mar y música. Este año la macrofiesta al aire libre cambia de ubicación y se traslada a la zona del Puerto con la vista puesta en atraer a la ciudad a los cruceros que todas las nocheviejas anclan frente a la isla de Madeira para celebrar la entrada en el año nuevo disfrutando de unos espectaculares fuegos artificiales.

Ayuntamiento y Autoridad Portuaria se han compinchado para que la capital grancanaria sea un referente del turismo náutico también en Nochevieja y por eso se ofrecerá, al único barco que el próximo sábado estará atracado en el Muelle Santa Catalina, un vistoso espectáculo pirotécnico a partir de la medianoche. Pero no sólo interesan los cruceristas, la ciudad ha llegado también a un acuerdo con TVE para retransmitir las campanadas canarias por su primer canal y por el Internacional a todo el mundo. Para ello el Ayuntamiento ha encargado a los televisivos Roberto Herrera y Mercedes Ortega que sean los guías de los televidentes esa noche en la que se realizarán varias conexiones con el canal nacional desde un seto montado en el mismo Muelle de Santa Catalina. El objetivo, aunque manido, es enseñar a los peninsulares que en la ciudad se puede despedir el viejo año con un traje de tiros y sin necesidad de un abrigo de pelos.

Los fuegos que celebren la entrada en el nuevo año serán lanzados desde la vecina plaza del Intercambiador y aunque no ha trascendido su presupuesto, los organizadores han prometido espectacularidad y vistosidad.

La fiesta popular comenzará a eso de las 0.30 con el concierto del grupo Señor Natillas -que esa noche hace doblete en una fiesta particular- al que seguirá la salsa de la banda MC y Deliciosa y la música de un DJ, animación que durará hasta las cuatro de la mañana. En el epicentro del botellón capitalino se quiere evitar precisamente eso y de ahí que el Ayuntamiento vaya a instalar varios chiringuitos en la plaza para servir copas a los que lo deseen.

Los regidores municipales han optado por trasladar la fiesta popular desde la zona del Auditorio para potenciar a "una ciudad que mira al mar", de ahí que el paseo de Las Canteras quede desierto este año tras las campanadas. La vista está puesta en el futuro y si este año es sólo un crucero el que estará atracado en Santa Catalina la noche del 31, se espera que el espec-táculo atraiga a varios más en próximas ediciones.