Los nuevos negocios del combustible están en punto muerto. La fuerte implantación que lleva a cabo la multinacional Oryx y la previsible de Petrosigma (pendiente de la licencia para operar en Arinaga), unidos a la llegada en 2010 de la griega Aegean, ha llevado a los inversores de Oiltanking a paralizar "de momento" su inversión en La Luz. La única compañía que ya había iniciado los trámites para entrar en La Luz esperará a ver cómo evoluciona el mercado en el Puerto de Las Palmas y el entorno económico para acometer un proyecto valorado en 30 millones de euros.

Inversiones de más de 100 millones en juego y varias petroleras interesadas por entrar en La Luz. La planificación del nuevo muelle de La Esfinge había abierto el apetito sobre la posibilidad de que La Luz atraiga el interés de las grandes petroleras como gran centro de almacenamiento y distribución de combustible. Sin embargo, la realidad es que la única empresa que ha desarrollado el proyecto es Oryx, que ya ejecuta la primera fase de sus instalaciones y ultima el proyecto de la segunda.

La segunda empresa que había iniciado los trámites para entrar en La Luz es Oiltanking, una multinacional alemana con presencia en 22 países que iba a invertir unos 30 millones con el apoyo de capital canario. Sin embargo, la empresa reconoció ayer a este periódico que habían tomado la decisión de "esperar a ver cómo evoluciona el mercado".

La compañía ha tomado esta decisión tras la fuerte apuesta de Oryx, que desembolsará cerca de 110 millones para construir el mayor surtidor de la costa africana. A esto se suma, el avanzado proyecto de Petrosigma, como ya publicó ayer este periódico, aunque sea en el puerto de Arinaga. Y, a su vez, la llegada hace año y medio de la multinacional griega Aegean, que se hizo con las concesiones de Shell. Aunque algunas empresas han contactado con el Puerto, lo cierto es que nadie ha movido hasta la fecha un papel, según admite la Autoridad Portuaria.