Un auténtico batallón de 70 trabajadores municipales está ya listo para empezar desde mañana a primera hora de la mañana con las obras de peatonalización de dos de los tres carriles de subida de la avenida José Mesa y López, unos trabajos que están previstos que no se prolonguen hasta más allá de los 40 días y que se den por resueltos justamente coincidiendo con el inicio del curso escolar.

La Policía Local será la primera en llegar a la zona ya que la orden es la de cortar el paso al tráfico rodado de coches particulares a partir de las seis de la mañana de mañana lunes. Un retén de una docena de agentes de la Policía Local se desplegará a lo largo de Mesa y López y en los cruces de esta con las calles Presidente Alvear, General Vives y Galicia para evitar que ningún vehículo despistado se cuele en la nueva zona vedada. También se calcula que haya presencia policial en las calles Juan Manuel Durán y Néstor de la Torre, con especial atención a la primera de ellas puesto que se convertirá en la alternativa natural al carril cerrado de Mesa y López. Los policías tienen orden de dejar pasar por la subida de la avenida sólo a las guaguas de transporte público, a los taxis con pasajeros y a los vehículos de los residentes que acrediten tener una plaza de aparcamiento en uno de los cuatro vados que se quedarán dentro de la nueva zona peatonal.

Para identificar a estos vecinos con coche que quieren seguir usando libremente sus garajes, el Ayuntamiento tiene previsto repartir unas tarjetas de identificación que les franquearían el paso ante los controles policiales que se prolongarán durante el tiempo que duren los trabajos, hasta la primera quincena de septiembre.

El cupo de trabajadores municipales más numeroso será el que aporte el servicio de Vías y Obras, con un total de 21 efectivos. Serán estos trabajadores los encargados de hacer los huecos en el suelo para las nuevas paradas de guaguas, además de la instalación de bolardos y de nuevas señales. Se trata de preparar la nueva plataforma peatonal, de 690 metros de largo y 8,30 de ancho, sobre la que se colocará una capa de mortero de sílice de gran resistencia que más tarde será pintada de verde para distinguirla del carril de asfalto por el que sí circularán guaguas y taxis, la vía más cercana a la rambla, de 2,5 metros de ancho.

Otros servicios municipales implicados en esta obra de peatonalización son los de Tráfico (con tres operarios), Parques y Jardines (seis), Limpieza (diez), Alumbrado (cuatro), Urbanismo (seis), pintura (ocho), almacén (dos) y Guaguas Municipales (dos). Aunque el operativo global lo formen 70 empleados municipales, el ritmo de las obras no permitirá que coincidan todos al mismo tiempo por lo que mañana mismo serán apenas una treintena los que puedan verse atareados sobre el asfalto.

Al implicar a los servicios municipales en esta obra el coste de la misma es relativamente barato ya que el Ayuntamiento lo cifra en unos 100.000 euros. La única parte que requiere contratación externa es el tratamiento del pavimento con el mortero de sílice, una actuación valorada en 50.000 euros. El proyecto está programado para que se haga en el tiempo récord de cinco semanas y será la Concejalía de Urbanismo la que dirija todos los trabajos. El concejal Ángel Sabroso aseguró hace unas semanas que no ha sido necesaria ninguna modificación de crédito ni aportación extra al presupuesto municipal para ejecutar esta obra.