El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria entregará próximamente a los agentes de la Policía Local 30 aparatos PDA (terminales de datos portátiles) para acceder a toda la información de los vehículos y agilizar la imposición de multas ya que permite hacer fotos del coche infractor y ahorra al guardia rellenar un formulario de denuncia. Además se gana en rapidez ya que la denuncia va a llegar directamente a los ordenadores de Tráfico, donde quedarán registradas hasta que se paguen por el infractor. Esta medida evitará los tratos de favor con algunos conductores que recurren a conocidos dentro de la administración municipal para que les aminore o desaparezca la multa.

Según informó el Ayuntamiento, este sistema pionero, que entrará en funcionamiento a finales de 2012, ha podido desarrollarse a través de la "racionalización de los contratos existentes" en telecomunicaciones que el Consistorio mantiene con las empresas adjudicatarias, por lo que las 30 PDA no tendrán coste alguno para las arcas municipales. La única inversión a realizar es para la adquisición de impresoras térmicas que conectan con las PDA vía bluetooth, con un coste de 14.000 euros.

Esta medida ya ha sido contestada por uno de los sindicatos mayoritarios en la guardia urbana, Unión Sindical de Policía (USP), que acusa al gobierno local de implantar esta tecnología "sólo con fines recaudatorios" y con una tecnología obsoleta. "Hace unos cuantos meses que la Jefatura ha repartido a modo de prueba unos teléfonos Blackberry entre compañeros del GOIA y Tráfico para que las usen como PDA y la experiencia ha sido un desastre", asegura el secretario general de USP, Víctor García. Según este sindicalista, sus compañeros policías ya han enviado varios informes a la Jefatura quejándose de los inconvenientes de estas Blackberry. Entre ellos citan la incomodidad de su teclado demasiado pequeño, problemas con el software de la oficina central, la faltan parámetros, no se pueden firmar las multas y por tanto cobrarlas, es demasiado frágil... "Por si fuera poco, nos han dado unos modelo de Blackberry desfasados que ya casi nadie usa ni en la calle", señala García, "mucho nos tememos que algún amigo del gobierno local quiere deshacerse de un montón de Blackberry viejas y se las ha vendido al Ayuntamiento".

Insinuaciones aparte, García censura que el gobierno local se gaste 14.000 euros en estos aparatos cuando el cuerpo sufre una "política de total austeridad". "Es un gasto innecesario y superfluo, y otra prueba de que el gobierno del PP sólo invierte en la policía cuando se trata de recaudar más dinero en multas", concluyó García.