Las 500 figuras del belén de San Telmo ya tienen quién las cuide. Tras unas horas de incertidumbre, el tradicional conjunto ideado por los murcianos Nicolás Almansa y Jesús Griñán podrá hacer las delicias de los curiosos que se animen a pasar por allí estas navidades. El Ayuntamiento capitalino se planteó no montarlo por la falta de fondos para la seguridad, pero la empresa Seguridad Integral Canaria, del grupo Ralons, se ha ofrecido a hacer el servicio de manera gratuita.

"Cuando decimos que hay que ajustar y recortar, la ciudad pide esfuerzos a muchas personas y colectivos y tenemos que ser consecuentes. La ciudad cuenta ya con un número importante de nacimientos en el ámbito comercial, las propias Casas Consistoriales acogen el belén de la plaza de Santa Ana y habíamos planteado la imposibilidad de correr con los gastos de la instalación y vigilancia del belén de San Telmo", señaló ayer Juan José Cardona, alcalde de la ciudad, que admitió que esta decisión "era triste y dolorosa".

Sin embargo, ayer por la mañana recibió una llamada de Miguel Ángel Ramírez, propietario de Ralons, que le dijo que si el Consistorio no estaba en condiciones de asumir la partida de seguridad, que supera los 20.000 euros, se podía firmar un convenio de colaboración y que él asumiría la partida correspondiente a la seguridad, que es la más importante en todos los gastos de la instalación. "Así que podemos anunciar que el belén de San Telmo se instalará y será posible gracias en este caso a la colaboración de una empresa privada -Seguridad Integral Canaria- que ofrece los servicios de seguridad de manera gratuita y en consecuencia los costes se reducen hasta un punto en que sí podremos asumir su montaje", agregó Cardona visiblemente satisfecho del acuerdo.

El belén de San Telmo es un lugar de paso casi obligado en la Navidad, cuando además se establece allí la feria de artesanía. Es el nacimiento más antiguo de la ciudad, con más de sesenta años de historia, ha ido creciendo y cada año se supera en su escenografía.

Fernando Benítez ha sido el artífice de este belén durante los últimos seis años. Tiene su propia historia asociada al nacimiento. Su afición por él le viene desde que era muy pequeño. "Me acuerdo que cogía la guagua desde Moya con mi madre para venir a San Telmo", apuntó Benítez. Una vez allí, se dedicaba a dar vueltas para apreciar cada uno de los detalles que le dejaban totalmente prendado. Ahí empezó su afición por los nacimientos. La noticia de que finalmente sí se podrá realizar el belén de esta edición y que contará con su participación le ha supuesto dejar atrás la tristeza para afrontar con ilusión este reto.

El belén se monta en torno a un enorme ficus cercano al quiosco modernista. El Ayuntamiento se ahorra con el acuerdo un total de 16.000 euros.