¿Qué tareas tiene como presidente de esta macro asociación de jóvenes europeos?

Ser presidente de Aegee-Europe significa liderar la mayor organización estudiantil interdisciplinar de Europa. Aegee es una organización que quiere cambiar su realidad y acercarla a la idea de Europa. Eso implica encargarse, junto con otros miembros del equipo, de toda la representación externa de la asociación de cara a instituciones internacionales como la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, el Consejo de la UE, Naciones Unidas, UNESCO, etc, y representar y defender los derechos e intereses de los estudiantes de Europa.

Son como una joven Unión Europea, no sé si tienen los mismos problemas.

Aegee se rige más por el Consejo de Europa que por la Unión Europea en sí. Sí es cierto que trabajamos mucho con la Unión Europea, sus políticas y proyectos, pero al mismo tiempo no nos limitan sus fronteras. Estamos en 40 países.

¿Reciben ayudas? ¿Cómo distribuyen el presupuesto?

Actualmente, recibimos subvenciones de la Comisión Europea, la Fundación Europea de Juventud del Consejo de Europa y algunas otras instituciones. Además, tenemos convenios con empresas como Microsoft, Interrail, Brussels Airlines y muchas universidades europeas. El presupuesto se invierte en los miembros, para que participen en conferencias, cursos de formación, intercambios, proyectos, etc. Algo que Aegee tiene de especial es que no tenemos un nivel nacional. Trabajamos directamente del nivel local al europeo, en contraste con la Unión Europea, donde muchas de las cosas que se deciden no se implementan en los países por la barrera que ponen los gobiernos nacionales.

¿Cómo compagina la tarea de ser presidente con sus estudios?

Uno de los requisitos para estar en la junta directiva es que tienes que dedicarte al 100% a ello. Por tanto, no se permite estudiar ni trabajar a la vez que tu mandato.

¿Cómo entró en Aegee y qué objetivos se ha marcado?

Conocí la organización a finales de 2008, en mi segundo año de Universidad en Las Palmas de Gran Canaria, cuando buscaba un programa para practicar idiomas en verano. Después, me involucre a nivel local en la junta directiva de Las Palmas y, tras un año de presidente, salí elegido responsable de las sedes de Aegee en España, Francia, Portugal y Suiza. Con el tiempo seguí implicándome, formando parte de la junta directiva de la Aegee hasta llegar aquí. Para este mandato, el equipo tiene un plan ambicioso. Queremos cambiar la estructura de la junta directiva, ampliar el número de personas en Bruselas, invertir muchos más recursos en proporcionar posibilidades a los miembros de la asociación para participar y experimentar Europa. Tenemos proyectos en marcha sobre movilidad, educación superior, ciudadanía activa e intercambio cultural. También empezaremos una campaña para promocionar las Elecciones Europeas en 2014. Queremos sobre todo dar poder a los jóvenes para que puedan decidir su realidad.

¿Cómo viven los universitarios españoles que estudian en Europa los recortes en Educación?

Los españoles son, sin duda, de los más afectados de Europa, aunque otros gobiernos nacionales están recortando. Con los recortes, el 50% de paro juvenil y el no ver reacción de las administraciones hace que la motivación de estos esté por los suelos. Para los españoles de por sí ya es difícil salir del país ya sea por aspectos económicos, de idioma, etc. Y a ello se suma ahora que los recortes han empezado a influir en los programas de movilidad como el Erasmus, lo cual es muy preocupante. Ahora mismo hay una situación complicada porque muchos estudiantes que ya están fuera corren el riesgo de no recibir el dinero que se les prometió. De momento, la Comisión Europea ha asegurado que los estudiantes de este cuatrimestre están asegurados, pero los del siguiente no se sabe. Desde Aegee-Europe instamos a que los gobiernos paguen lo que deben a la Comisión y que no recorten los programas de movilidad. Este tipo de programas trabajan la tolerancia, interculturalidad, los idiomas, las habilidades y competencias, las experiencias, la empleabilidad y lo más importante fortalecen y fomentan la identidad europea de las nuevas generaciones.

¿Es una queja sólo de los españoles o también para otros estudiantes europeos es un sobrecoste estudiar fuera?

En general, las dificultades y las quejas vienen de países como España, Portugal, Grecia, Irlanda por motivos económicos, pero en Aegee también nos vemos con otro tipo de problemáticas como los visados para los estudiantes de países del este de Europa que dificultan mucho la movilidad de los y las jóvenes. Vemos grandes problemas a la hora de hablar idiomas extranjeros, lo cual influye en el atrevimiento de la juventud a salir de su país, de su zona de confort.

¿Qué tipo de problemas viven los universitarios que estudian fuera de sus países?

Debido a la falta de medidas regulatorias y de reconocimiento en todos los países, vemos muchos casos de estudiantes que pasan un curso en otra universidad y luego no se le reconoce su esfuerzo en su propia universidad a la vuelta. Actividades como el voluntariado, la Educación No Formal y las organizaciones juveniles internacionales no reciben el apoyo y el reconocimiento que merecen. Estas actividades proporcionan experiencias, oportunidades a los estudiantes que las Universidades son incapaces de proporcionar y que luego son necesarias en el mercado laboral.

¿El Plan Bolonia ha facilitado el incremento de la movilidad estudiantil o es que los jóvenes ya no temen a salir de casa?

Es cierto, sobre todo cuando hablamos del programa Erasmus. Pero aún así el porcentaje de jóvenes que sale fuera, comparado con el total, sigue siendo muy pequeño. Hay una falta de información entre los estudiantes y la juventud. Europa ofrece millones de oportunidades como Erasmus, Servicio de Voluntariado Europeo, Erasmus prácticas, Erasmus para emprendedores, Grundvig, Service Civic, Juventud en Acción y un larguísimo etc. Además tenemos el problema de los idiomas. En nuestro país no se le ha dado prioridad y ahora nos vemos con que a la gran mayoría de los y las jóvenes no les queda otra que quedarse en España, sin poder disfrutar de lo que Europa realmente significa.

Ha estudiado en la universidad española y fuera, ¿hay mucha diferencia?

Hay diferencia en cuanto a la prioridad que se le da a los idiomas. Además, muchas universidades en países como Suecia o Noruega, cuentan con sistemas educativos que han incorporado métodos de Educación No Formal e Informal, como fomentar la creatividad, innovación, emprendeduría y un aprendizaje entre iguales, donde el profesor se encuentra al mismo nivel que el estudiante. Al estudiante se le reta y se le intenta sacar de su zona de confort para que se desarrolle plenamente. Además, existen muchos mecanismos para dar voz a la juventud y a los estudiantes dentro de las mismas Universidades.

¿En qué cree que podía mejorar la universidad canaria?

Canarias necesita dar el salto internacional abriendo sus puertas a Europa y al mundo. Necesita darse cuenta de todo el potencial que hay en los jóvenes de las islas, utilizarlo y promocionarlo fuera. Dando herramientas y oportunidades a los estudiantes, involucrándolos en el desarrollo de las distintas políticas que les afectan. Las administraciones deben apostar por una inversión en juventud y en educación, y no permitir que todo el potencial de nuestras islas se vaya fuera. Europa ofrece muchísimas posibilidades que Canarias no está utilizando. Los jóvenes ya no somos una inversión de futuro, ahora somos una inversión de presente y estamos aquí para influenciar.

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