Talleres de artes plásticas, sevillanas, ensayos de murgas e incluso un Banco de Alimentos. Estas y otras actividades se pueden encontrar en el Polígono Cruz de Piedra de la capital grancanaria. Un total de 460 ciudadanos del barrio participa en alguno de estas tareas puestas en marcha por la Asociación de Vecinos 30 de Mayo. La entidad, que cuenta con cuatro locales, se gestó en 1986 tras la unión de tres organizaciones vecinales. La implicación de los integrantes de la entidad por el bienestar de los que viven en el barrio se traduce en una lucha constante.

"La dura situación de crisis que vivimos en la actualidad ha llevado a esta zona de la ciudad a constituir un Banco de Alimentos con el fin de ayudar a todas las familias que desgraciadamente no tienen qué llevarse a la boca. Hace tres meses que nació esta organización que suministra comida a quienes cuentan con menos recursos", explica Felo Morera, coordinador de las actividades de la asociación, sobre cómo surgió el Banco de Alimentos.

Morera señala que muchas familias han dejado de percibir ayudas económicas. "A ello se suma además la vuelta a casa de los hijos que hasta ahora eran independientes. Todos los días nos tocaba gente en la puerta pidiéndonos ayuda", añade.

Hoy en día, el Banco de Alimentos, con sede en uno de los locales de la Asociación de Vecinos 30 de Mayo, cuenta con más de 400 personas registradas.

La labor solidaria de los vecinos de Cruz de Piedra consigue que estas familias reciban algo de leche, pasta y otros alimentos. El Fondo Europeo Agrícola de Garantía (Feaga), la Comisión Económica Europea y la solidaridad vecinal proporcionan los productos alimentarios que se distribuyen entre las familias necesitadas.

La asociación de vecinos junto a otros colectivos dinamizan además el barrio con varios talleres. Alexis Santana da clases de artes plásticas, Carmen Medero de sevillanas y un grupo de jóvenes sorprende con sus bailes. Juntos han creado el grupo Destinity Till, con el que participan en encuentros mostrando su talento y ya han conseguido algún premio.

La actividad musical ha tenido un gran éxito entre los vecinos y casi 200 personas afinan sus instrumentos y sus voces. Se ha creado además la rondalla Guacimara del Mar y en los locales de la asociación las murgas Los Trapasones y Las Traviesas ensayan ya sus ácidas canciones.

Los cuatro inmuebles en los que se desarrollan todas estas actividades son propiedad del Gobierno de Canarias, pero la asociación no recibe ninguna subvención por lo que los gastos que se generan se abonan con la cooperación de todos.

"Cada grupo está conforme con pagar [una cuota] porque son conscientes de que hay gastos de agua, luz, teléfono, papel higiénico y limpieza. Son muy responsables, argumenta el coordinador de actividades. A veces hemos puesto dinero de nuestros bolsillos para hacer frente a los gastos", apunta Pepín Sánchez, segundo vicepresidente de la asociación.

Los integrantes de 30 de Mayo sostienen que el Polígono Cruz de Piedra ha evolucionado en estos años y parte de sus mejoras se debe al esfuerzo y a la lucha que han hecho sus vecinos.

"Hemos conseguido tener un instituto de formación profesional, tres colegios, una guardería, tres parques infantiles, un polideportivo, así como un centro de día cerrado", dice Morera, quien matiza que no quiere que la dejadez sea la nota común en el barrio.

El colectivo demanda al Ayuntamiento mejorar las aceras, asfaltar las carreteras e instalar lomos de asno para que los coches disminuyan la velocidad. También solicitan una mayor limpieza en las calles, especialmente en el tema de las deposiciones de los perros, y mejoras en el alumbrado ya que muchas de las farolas están sin luz.

Los integrantes de la asociación aseguran que se mueven por el barrio y su gente. Da igual la ideología, la edad o el género para participar en alguna de sus actividades.