El Estadio Insular se cae a pedazos. La gravedad del estado en el que se encuentra la mítica instalación que ha acompañado a la Unión Deportiva Las Palmas durante la mayor parte de su existencia ha obligado al Cabildo de Gran Canaria a iniciar, diez años después de su cierre, obras urgentes en materia de seguridad y adecentamiento por valor de 300.000 euros.

Las obras se iniciaron ayer cuando varios operarios de la empresa Derribos y Excavaciones Kiko quitaron algunos asientos de plástico de las gradas y un tractor se dedicó a recopilar la basura esparcida por el viejo terreno de juego.

La consejera de Política Territorial, Arquitectura y Paisaje del Cabildo de Gran Canaria, Ana Kursón, y el vicepresidente segundo y consejero de Obras Públicas e Infraestructuras, Carlos Sánchez Ojeda, abrieron ayer las puertas del recinto para presentar la hoja de ruta que va a seguir la Corporación durante los próximos meses para corregir los defectos de seguridad y sanidad que sufre la edificación.

El proyecto Obras urgentes de seguridad y desmontaje del graderío metálico del Estadio Insular cuenta con una inversión de 300.000 euros repartidos en dos partes. La primera, de 50.000 euros, consiste en el desmontaje de las gradas metálicas de la grada curva, que fueron creadas tras el último ascenso de la UD a Primera División, y las diferentes estructuras metálicas que hay en el Estadio, como la del marcador, que se encuentran oxidadas. Además, se retirarán los asientos de plástico y se limpiará. Los trabajadores de la empresa aseguran que tardarán entre 15 y 20 días en terminar esta fase.

La segunda parte de las obras de acondicionamiento "están pendientes de un concurso negociado sin publicidad", aclaró Kursón, "por valor de 250.000 euros". Cuando se adjudique, se llevarán a cabo "intervenciones para arreglar las paredes que se están desmoronando, demoler algunas gradas, quitar los cristales, desbrozar el terreno y desratizar la parcela".

Según aseguró Kursón, los vecinos de Ciudad Jardín se han quejado reiteradas veces de "los problemas de sanidad" de los terrenos propiedad del Cabildo. Todo ello sin contar con que los "indigentes entran a menudo, provocan incendios, acumulan basuras y rompen cristales que caen sobre la calle", precisó.

El último acondicionamiento del Estadio Insular tuvo lugar en enero, cuando se colocó una malla de seguridad en la fachada que da a la calle Manuel González Martín tras la caída de algunos cascotes. La intención del Cabildo, como aseguró Sánchez Ojeda, es "no dejar que la ciudad tenga el solar abandonado ni un año más".

Las obras que se iniciaron ayer sirven "para dejar expedito el camino a las que vendrán", explicó Kursón. El proyecto que está pendiente es el que presentó la empresa de Rafael González Bravo de Laguna, Borjana, que prevé la construcción de un proyecto lúdico-deportivo y comercial con 800 plazas de aparcamiento. Según Kursón, "es la única empresa que se ha interesado por el uso que se le puede dar a la parcela".

El estudio de viabilidad presentado por Borjana se encuentra en fase de exposición pública. Cuando culmine, se recogerán las alegaciones y "se realizará el pliego de condiciones para sacar a concurso la obra", puntualizó la consejera. "Nuestra intención es que la parcela del Estadio tenga un uso público porque queremos devolverle a la ciudadanía lo que fue suyo con el Estadio Insular", concluyó.