Los clubes deportivos de la ciudad parecen no pasar por su mejor momento. Si hace unos meses la aprobación de las cuentas de 2012 del centenario Real Club Náutico parecía hacer tambalear la gestión de la junta directiva presidida por Juan Marrero Portugués -que ganó posteriormente las elecciones-, ahora le toca el turno al Club Gran Canaria Metropole, que preside Manuel Herrera Macario. Aunque los socios de la entidad no tienen cita con las urnas hasta 2014, la convocatoria hoy de una segunda asamblea, con carácter extraordinario, para aprobar, entre otros puntos del día, las cuentas de 2012 que no fueron rubricadas por los socios el pasado 25 de marzo ha removido la tranquilidad de esta sociedad con más de 80 años y con un gran palmarés deportivo en la natación.

El propio presidente del club reconocía en un artículo el 21 de mayo en el que convocaba a los socios a la asamblea, y ayer mismo en este periódico, como algo insólito el que no se hubiesen aprobado las cuentas presentadas por la junta directiva de 2012, cuyo saldo negativo ha sido de 154.877,68.

"Es un incidente que no se sufría desde hace más de tres décadas", indicaba, mientras justificaba esta segunda convocatoria "para poder volver a explicar lo que no pudimos o no supimos hacer en aquel momento" a los socios. Macario, que lleva de presidente 16 años y que ya ha dicho que no se presentará a las próximas elecciones, ha subrayado, sin embargo, que el malestar de algunos socios se debe a que existen intereses "electorales".

El presidente manifestaba ayer que las cuentas del club "están claras" ya que una auditoría externa analiza las mismas cada año. Y apuntaba que el balance negativo de 2012 -"el primero en cinco años de gestión"- se debe a la pérdida de socios, los costes del fuel y la supresión de las ayudas del Gobierno de Canarias, que subvencionaba los viajes a los deportistas, debido a la crisis económica.

En su opinión, ha habido que "frenar los gastos" para que la crisis no mine el presupuesto del club además de mantener los 70 empleados del club. "Hay que trabajar con la cabeza y no con el corazón", añadía, mientras defendía el trabajo del gerente, Luis Nantón.

José Feo García, uno de los socios que públicamente se han enfrentado a Macario y que, curiosamente, dejó hace unos años la junta directiva, apuntaba ayer que el malestar de los socios no solo se centra en el déficit de las cuentas de 2012, sino en la misma gestión del club. "La cantera no puede acudir a los campeonatos de natación nacionales si no cumple unas ratios y sí hay dinero para contratar a extranjeros", dijo ayer Feo en relación con la reducción de gastos en la partida para viajes. "Siempre ha habido dinero para la natación, hay que cuidar a nuestra cantera y no dejarlos ir", dijo. Cuatro nadadores del club de la categoría absoluta, según él, han fichado por la Unión Deportiva Las Palmas Club de Natación para competir fuera.

Respecto al déficit de la entidad, Feo puntualizó que no solo son los más de 150.000 euros de 2012, sino la deuda hipotecaria que tiene el club, que cifró en más de 2 millones. "La deuda es más de 2 millones euros cuando el número de socios se reduce en 250 cada año. Ahora podremos pagar las deudas pero ¿quién sabe los próximos años?". En su opinión, ha habido gastos superfluos como 55.000 euros en publicidad y algunas obras.

Entre las críticas a la mala gestión, Feo, que lleva en el club desde los tres años y que en las pasadas elecciones se presentó a presidente, añadió además que en las actas no se "reflejan" los comentarios que hacen los socios en las asambleas. Un dato que también corroboró Carlos Van isschot, quien también fue candidato en las últimas elecciones del club. "El déficit del club no viene de la noche a la mañana, viene rodado en el tiempo. Y no solo por la crisis y la caída de los socios, sino por la gestión". Y puso algunos ejemplos como que los socios desconocen cuánto gana el gerente y que no hay una cuota concreta para todos los socios que entran.