Regresaba a su casa después de una noche de Carnaval y un hombre por la espalda le dio dos puñaladas con una botella rota en el cuello cuando caminaba por la calle Secretario Artiles, a pocos metros del parque de Santa Catalina. Andrés A. L., de 26 años y nacionalidad colombiana, asegura que el pasado sábado volvió a nacer. "Los médicos me dieron por muerto cuando llegué al hospital, dijeron a mis hermanos que lo iban a intentar pero que estaba muy complicado", cuenta Andrés, que ayer recibió el alta médica tras cinco días ingresado en el Hospital Doctor Negrín. La Policía Nacional informó a la víctima de que el presunto agresor fue detenido esta semana.

Eran las diez de la mañana cuando este joven, que reside en Las Palmas de Gran Canaria desde hace diez años, decidió poner fin al penúltimo mogollón del Carnaval que se alargó hasta media mañana. Volvía solo a casa tras despedirse de sus amigos. "Cuando iba por el cruce de la calle Secretario Artiles con Nicolás Estévanez un chico disfrazado de mujer estaba con un pico de botella en la mano", recuerda. "Lo vi en modo agresivo y pasé a su lado sin hacerle caso, no sabía quién era ni lo había visto nunca".

Fue en el momento en el que lo perdió de vista cuando, según su versión, le atacó. "Vino por detrás, me pegó dos puñaladas y huyó corriendo". El agredido se vio entonces ensangrentado, por lo que decidió caminar hasta la comisaría de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria situada en el parque de Santa Catalina. "No paraba de sangrar, lo único que pude hacer es llegar a la policía para pedir ayuda, pero allí me desplomé porque había perdido mucha sangre. Ya no recuerdo nada más", apunta.

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