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Puertos del Estado descubre el uso de bloques deteriorados en La Esfinge

Fomento insta a comprobar los materiales empleados en la obra "por razones de estabilidad del dique"

Puertos del Estado descubre el uso de bloques deteriorados en La Esfinge

Puertos del Estado descubre el uso de bloques deteriorados en La Esfinge

El Ministerio de Fomento ha detectado el empleo de bloques en "avanzado estado de deterioro" en las obras de la segunda fase del dique de La Esfinge, un proyecto licitado en 2007 por 46,3 millones de euros y recepcionada por la Autoridad Portuaria de Las Palmas en 2011.

El desarrollo de los trabajos ha motivado la apertura de un expediente informativo de orden interno a cuatro técnicos del Puerto, además de una reclamación de la Unión Temporal de Empresas adjudicataria de las obras (Fomento de Construcciones y Contratas, Dragados, Félix Santiago y Matías Marrero) por un importe de 12,5 millones de euros, en concepto de actuaciones ejecutadas no contempladas en el contrato original. A petición de La Luz, Puertos del Estado ha emitido un informe jurídico en el que desestima la demanda de la contrata, no sin apuntar graves fallos técnicos y contables en el devenir del proyecto.

La auditoria de Fomento repasa uno por uno los conceptos por los que reclama pagos extra la UTE. Entre ellos, la fabricación de bloques de hormigón en el manto de La Esfinge. Las constructoras argumentaron que durante el desarrollo de los trabajos el proyecto fue modificado: en principio, se contemplaba la colocación de bloques de 56 y ocho toneladas de peso, pero luego se habrían añadido otros de 30 y 15 toneladas. "Hasta la reclamación", el organismo dependiente del Ministerio de Fomento desconocía la existencia de otras piezas que las designadas inicialmente, según se refleja en el dictamen. Es por ello, que se considera "imprescindible" comprobar la veracidad de la demanda "ante la gravedad de los hechos y por motivos de estabilidad" del muelle exterior del recinto portuario de la capital grancanaria.

Es en este punto en el que se expresa que, en atención a "todos los informes" recabados por Puertos del Estado, efectivamente "se emplearon bloques de distintos tamaños a los contemplados en el proyecto". Como elementos de prueba se atienden a los estudios elaborados por la empresa Técnicas y Montajes Subacuáticos (TEMS) y un vídeo realizado por la compañía Grau. En atención al primero de los documentos, "cabe apreciar un estado de deterioro avanzado en algunos de los bloques colocados (erosión, marcas laterales, esquinas rotas)". Además, se considera "constatable el grado de colonización por organismos presente en muchos de ellos".

El informe es acompañado de un dossier fotográfico y un vídeo. La compañía contratada para la inspección por parte de la Autoridad Portuaria de Las Palmas constató "la disposición de bloques de distintos tamaños, en muchos casos de pesos inferiores a los prescritos en proyecto para esta zona", entre las cotas de menos cuatro y menos diez metros de profundidad. Desde TEMS se expresó que esta heterogeneidad de los tamaños detectados más el deterioro de las piezas "permite colegir que una parte significativa de los bloques realmente puestos en obra podría no ser de nueva construcción, sino que habrían sido reutilizados, trasladando los mismos desde otras ubicaciones del Puerto de Las Palmas".

El documento emitido por Puertos del Estado para tratar de esclarecer los detalles de la obra incluye un informe de un técnico de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, en el que se apunta el uso de "bloques procedentes de acopios, de contrastada calidad, procedentes de la recuperación de antiguos diques de protección convertidos en muelles de atraque". Se añade que "todos los bloques colocados estaban en perfecto estado, ya que se rechazaban todos los que tuvieran aristas desgastadas o estuvieran partidos. Esto no quiere decir", se concluía en este punto, "que el contratista colocara alguno en malas condiciones, y en ese caso se le aplicó el descuento correspondiente".

Descuentos

De este apunte técnico se revelan "dos hechos que no pueden ser compartidos por Puertos del Estado", por cuanto del reporte de TEMS "se comprueba que se colocaron bloques deteriorados" y que en los supuestos en los que el contratista colocó piezas "en malas condiciones, significar que estos descuentos no han sido reflejados en la liquidación de la obra".

"A la vista" de estas conclusiones, el dictamen del Ministerio de Fomento apunta como "hipótesis verosímil de lo acontecido" el hecho de que "la dirección de obra ordenó durante el transcurso de la misma modificaciones del proyecto". Variaciones relativas al "cambio de las dimensiones de una parte de los bloques", y "sin que esta modificación fuera objeto de tramitación conforme a la legalidad vigente, a través del correspondiente modificado".

El apartado de las grandes piezas de hormigón que debieron situarse en el manto del dique exterior de La Luz es, con todo, un capitulo más dentro de los conceptos por los que la UTE reclamaba 12,5 millones de euros al Puerto. Una demanda que Fomento considera, en atención al dictamen de sus servicios jurídicos, que no debe atenderse. Su informe estima que "la obra ha sido entregada por el contratista y efectivamente aceptada por la Autoridad Portuaria", y que las compañías habrían prestado de este modo su "conformidad y consentimiento de forma expresa" a la liquidación suscrita. A pesar de lo cual, el documento de la asesoría jurídica ahonda en distintas irregularidades detectadas en el desarrollo de los trabajos.

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