Recién llegado del Foro de hoteleros que se celebró en Santa Cruz de Tenerife, el director del hotel Verol, Alberto Salgueiro Fuentes (O Grove, 1977), plantea la necesidad de recuperar al turista nacional para mejorar las cuentas del sector así como el que los establecimientos reformulen sus servicios para competir con la imparable oferta ilegal surgida en Internet, que, entiende, debería ser regulada. Licenciado en Administración de Empresas por Deusto, gestiona el hotel familiar desde hace seis años.

A primeros de noviembre se celebrará en Londres la Feria Mundial del Turismo y, según ha anunciado el Gobierno esta semana, Canarias se promocionará de forma conjunta en un pabellón ¿Es bueno que así sea?

Sí. La notoriedad internacional de Canarias como destino turístico global es mucho más importante que la de cada isla por separado y creo que eso hay que aprovecharlo. Se produce una sinergía al ir en conjunto y una repercusión mediática mucho mayor que yendo por separado. Pero creo, que una vez que se ha logrado esa captación como destino global, es importante diferenciarse y que cada Isla ponga en valor sus atractivos.

O sea que Canarias tiene más tirón entre los turistas que el de cualquier Isla

Cuando sales al extranjero y te preguntan de dónde vienes, Canary Islands es un nombre que se conoce internacionalmente. Si dices Fuerteventura o El Hierro, por ejemplo, no son tan conocidas.

¿Ha tenido la oportunidad de acudir en alguna ocasión a esta feria internacional?

No. Somos una empresa pequeña y no tenemos recursos suficientes para salir al extranjero y asistir a este tipo de eventos. Pero sí he acudido a ferias nacionales; procuramos asistir en la medida de nuestras posibilidades a cuantos más foros mejor. He estado en Fitur, que es un muestra internacional de turismo de primer orden y que se celebra en Madrid. Y ahora mismo acabo de llegar del encuentro de hoteleros de España que se celebró en Santa Cruz de Tenerife.

Como empresario ¿son positivos este tipo de encuentros?

Sí, porque siempre hay ponencias de expertos en marketing, en branding, en gestión hotelera, etc; que te ponen al día en las prácticas más modernas de gestión hotelera. Se plantean también los problemas que afectan el sector y se proponen soluciones. Es, además, una oportunidad para intercambiar opiniones y puntos de vista ya que se trata de un encuentro de profesionales. Asistir a este tipo de foros es siempre muy enriquecedor.

Respecto a este último foro en Tenerife, los hoteleros han reivindicado mayor control sobre los alojamientos ilegales ¿vive usted ese problema?

Claro que sí. Son una competencia desleal ya que operan de una manera sumergida. No están regulados, no pagan impuestos y no están sometidas a las normativas industriales, de seguridad, ni a las laborales. Normas que un hotel que está legalizado tiene que cumplir. Y eso supone una desventaja a la hora de competir en el mercado. Por ese lado creo que la administración debería intervenir para que las dos ofertas se pudieran equiparar. Pero, por otro lado, pienso que es imposible ponerle puertas al campo. Este tipo de negocios basados en la economía colaborativa que se llama, canalizados a través de plataformas online; como también está ocurriendo con los taxis, ya no tiene marcha atrás. La tendencia es que cada vez va ir a más. Por ello sería interesante buscar nuevas fórmulas para que nosotros pudiéramos participar de ese nuevo concepto. Los hoteleros deberíamos buscar un modelo nuevo, ofreciendo productos complementarios y diferenciándonos de este tipo de ofertas. Podemos ofrecer desde un servicio de checking 24 horas, de transfer al aeropuerto, de consigna de equipaje, etc. Esto sería un complemento a la oferta pero, sin olvidar, lo primero que he dicho. Es decir, habría que regular esta competencia desleal para que sea más justo competir en igualdad de condiciones.

¿Qué otros problemas afectan actualmente al sector y que se plantearon en este foro?

Todos los empresarios canarios plantean la necesidad de abaratar el coste de los vuelos con la Península para poder atraer más al mercado nacional. En los últimos años hemos notado un descenso muy importante de la llegada de turistas nacionales, aunque este descenso ha sido suplido por un aumento de la llegada de turistas internacionales. Notamos que, en cuanto se abren nuevas líneas de bajo coste con nuevos destinos, aumenta la afluencia de turistas. Hay una relación directa perfectamente contrastada. Y ocurre lo contrario con el turismo nacional. El coste de los billetes es muy alto. También se habló de la crisis de algunos destinos urbanos ocasionados por la crisis. Hasta que no se resuelva el problema del paro pues los hoteles seguiremos teniendo dificultades.

¿Han notado ese descenso?

Nosotros tenemos un segmento importante de clientela de profesionales, autónomos; de pymes, y sí lo hemos notado desde el 2007, con el inicio de la crisis.

¿Estarán expectantes a que la situación económica mejore y también de que fructifique esa apuesta por la ciudad como destino turístico urbano?

Por supuesto. Aprovecho la oportunidad para romper una lanza a favor del Ayuntamiento porque en los últimos años estamos notando un cambio bastante significativo en sus actuaciones para promover a la ciudad como destino turístico; también en la relación que tienen con los hoteleros. Tanto para trasmitirnos cuáles son sus estrategias, sus programas como para pedirnos opiniones, información y sugerencias. Ese tipo de colaboración entre el sector público y el privado es la clave del éxito para cualquier destino turístico.

¿Cómo nació el Verol?

El hotel, si no me equivoco, se abrió en 1968, aunque mi padre lo compró en 1988. Mi familia es de O Grove (Pontevedra) y por parte de madre tenemos una tradición hotelera que se remonta a la década de los 50, con una pequeña pensión. Más tarde, mi padre, que era marino mercante, dejó su profesión y se involucró en el negocio de Galicia y en 1988, como le dije, compró el hotel Verol con mucho sacrificio. Hubo muchas dificultades para su adquisición porque había problemas. Desde entonces, a base de reinvertir los beneficios; porque el hotel estaba muy deteriorado, le renovamos y lo pusimos al día. Originariamente tenía 25 habitaciones y, en el 2000, se acometió una ampliación y una última en 2010 hasta completar las 46 que tenemos hoy.

¿Cómo llegaron a Canarias?

Mis padres habían venido durante la luna de miel a la Isla y a mi padre le gustó esto. Luego, un amigo suyo, vecino de O Grove, compró el hotel que hoy se llama Aloe-Canteras, antiguo Tenesoya. Eso le animó a mi padre, que es muy emprendedor, a venir a Las Palmas de Gran Canaria. Iba casi puerta por puerta por los hoteles preguntando si se vendían. Hasta que, por casualidad, encontró éste. Desde entonces mi familia siempre ha vivido a caballo entre O Grove y la capital. En O Grove tenemos dos hotelitos y hemos hecho alguna promoción inmobiliaria en Las Palmas.

¿Hubo alguna oportunidad de comprar otro hotel?

En su momento preferimos ampliar el hotel y tenerlo siempre renovado y con las instalaciones lo mejor posible que invertir en otro establecimiento. Si que adquirimos uno en Galicia, aunque no descartamos en el futuro expandirnos.

¿La filosofía de la empresa es la misma aquí que en O Grove?

Son hoteles diferentes. En Galicia son establecimientos vacacionales y éste es un hotel urbano, donde la demanda es más estable a lo largo del año, aunque hay dos temporadas claras como son la de invierno y la de verano. En Galicia, el hotel es muy estacional y trabajamos desde Semana Santa hasta la Fiesta del Marisco, que acaba de terminar ahora, a mediados de octubre.

La clientela de profesionales y autónomos que tienen ¿se fue adquiriendo por el comercio que había antes en el Puerto?

Cuando adquirimos el hotel había una clientela muy asociada al Puerto. Sobre todo de marineros, empresarios mauritanos relacionado con la pesca, etc. Eso se perdió, pero ha sido sustituido por todo tipo de sectores. Tenemos desde empresarios y viajantes del sector del calzado hasta trabajadores que vienen hacer reparaciones en barcos, plataformas, obra civil en la ciudad, etc. De todo tipo. Creo que la clave de nuestro éxito es la ubicación inmejorable que tenemos.

Esta zona del Puerto estuvo durante décadas muy deteriorada ¿cómo capearon eso?

Reclamando al Ayuntamiento. Reconocían los problemas pero entiendo que era difícil resolverlo porque en el tema de fachadas y balcones, por ejemplo, se trata de propiedades privadas. Creo que la administración tiene que hacer cumplir las ordenanzas y los propietarios hacerse cargo de sus edificios. La única manera de solucionar esto es con control y presión hacia los dueños de los edificios. Hoy por hoy , sin embargo, se ha adecentado mucho la zona del Santa Catalina, el mercado del Puerto. La zona del Confital se podría poner en valor más de lo que se ha hecho. Pero creo que faltan todavía mejorar las zonas aledañas a Las Canteras.. Sin ir más lejos, la calle que hay aquí de Pedro Castillo Weterling, y otras similares, donde abundan todavía edificios que están abandonados y habitados mayormente por inmigrantes; magrebíes. El aspecto de las fachadas y balcones es lamentable, ya que parecen auténticos trasteros. Todo eso da una imagen bastante mala de la ciudad. Lo mismo ocurre con los cables de teléfono y de luz que están colgando. Por lo demás, apenas hay problemas de hurtos y robos; ha aumentado la seguridad.

Ante esto que me describe, ¿se les queja la clientela?

Los profesionales prácticamente no se quejan y, si lo hacen, te lo dicen en privado o en la encuesta de satisfacción. El turista es el que , digamos, es más vengativo. Se queja públicamente a través de las redes sociales o en las páginas de viajes como Tripadvisor, aunque he de decir que es un orgullo para nuestro equipo estar en la posición número tres de 41 hoteles de la capital.

¿Cree que los casos de corrupción política que están apareciendo en el país puede contribuir a que los turistas cambien el destino España por otros?

Sí, aunque creo que esa imagen la tenemos desde el Siglo de Oro, cuando se inventó la picaresca. Forma parte de la idiosincrasia de españoles y de italianos. Lo que pasa que el nivel de alarma y la repercusión mediática de la corrupción es ahora tan grande que evidentemente tiene que influir negativamente. Una percepción errónea, ya que n o creo que ni los canarios, ni los gallegos, ni los españoles seamos así. La mayoría somos gente honrada, trabajadora, que estamos pagando el pato por culpa de unos pocos chorizos que están manchando la imagen de este país. La gente acaba asociando este tipo de noticias al carácter de una sociedad. O no va a venir; o va hacerlo más temoroso, pensando en que le van a robar, desconfiando. Y eso no es bueno porque lo que nos interesan es que vengan confiados y que gasten dinero. Y que vuelvan a sus países, lo cuenten y repitan.

Hablaba antes de mejorar El Confital. ¿Qué se podría hacer?

Se debería poner en valor. Nosotros les recomendamos a los clientes que lo visiten; cosa que no hace la oficina de Turismo. Sobre todo a los turistas amantes de la naturaleza. Creo que puede ser un polo de atracción turística muy importante. Las Canteras está muy bien cuidada pero se podría mejorar con algún sistema al problema de las aguavivas. El Acuario, sin duda alguna, va a marcar un antes y un después en esta ciudad como le ha pasado a Bilbao con el Guggenheim. Tenemos todos puestas las expectativas en este punto de atracción.

Tiene una plantilla muy heterogénea. ¿Cómo fue?

Sí. El chico de mantenimiento es de Sierra Leona; en el bar-restaurante hay gallegos y filipinos; tenemos una camarera marroquí y el resto son canarios y de la zona. Pura coincidencia. Nuestra política de personal es que los empleados sean fijos; la media que llevan con nosotros es 10-15 años. No nos gusta la rotación de personal como hacen los grandes hoteles para abaratar costes. Creo que en cualquier servicio, más si cabe en un hotel, lo que interesa es que el cliente esté satisfecho. Y eso se logra con una plantilla que funcione como una familia.