El colegio público Aragón cerrará las aulas más cercanas a la ladera que corre peligro y enviará a cerca de cien escolares al instituto El Batán, en el mismo barrio. Esto es lo que decidió la Consejería de Educación conjuntamente con los padres, después de visitar ayer el colegio San Roque, que se presentaba como una de las alternativas después de que los padres se negaron a que sus hijos fueran enviados al Ceip Guiniguada.

La decisión se tomó después de que los técnicos de Educación así como los del Ayuntamiento, no garantizasen la seguridad del San Roque, cerrado desde el 2009 tras caer una parte del techo del comedor. En la actualidad, funciona como centro de día para menores en riesgo de exclusión social tras habilitarse un aula en el patio.

El colegio seguirá estando pues operativo y solo se trasladarán al IES El Batán, cercano al centro, los cuatro grupos de 5º y 6º de Primaria, mientras que el resto de los escolares se reubicarán en las aulas que están al lado opuesto de la ladera. Se acondicionará además un aula para el comedor, con un servicio de catering, y Educación enviará un profesor de apoyo.

La presidenta del Ampa, Mar Pérez, mostró ayer su satisfacción por la decisión, una alternativa que habían presentado ellos mismos a Educación. "Al menos los niños no saldrán del barrio", comentó Pérez, que confía en el que se inicie pronto las obras de acondicionamiento de la ladera. De momento, la entrada al centro por Alexis Carrel, cercana a la ladera, ha quedado suspendida y se entrará por Severo Ochoa.

La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Isabel Mena, se alegró también por la decisión ya que "ha satisfecho a los padres" e instó al PP a arreglar la ladera cuanto antes.