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Pleno municipal Nueva sesión borrascosa

La Cícer enciende el Salón Dorado

El impago de sueldos de 50 trabajadores del centro deportivo enfrenta otra vez a Cardona y Mena

Algunos de los trabajadores que acudieron ayer al pleno municipal.

Algunos de los trabajadores que acudieron ayer al pleno municipal. LAPROVINCIA / DLP

"¡Que no comemos, coño!" Uno de los trabajadores de la empresa Joraga, al que aún no le han pagado al igual que a sus 50 compañeros el trabajo a destajo para que el centro deportivo de la Cícer acabe antes de mayo, increpó de esta manera al alcalde Juan José Cardona, varios minutos después de que éste echara balones fuera e intentara quitarse de encima la responsabilidad del impago en una obra que ha adjudicado el Ayuntamiento.

Los trabajadores acudieron ayer al pleno en busca de una solución urgente que acabe con el drama de no poder alimentar a sus familias y permanecieron en un respetuoso silencio durante la mayor parte del tiempo. Comprobaron como los concejales del PP fueron rechazando una por una todas las mociones presentadas por los partidos de la oposición. Soportaron los mandobles dialécticos entre el concejal de Hacienda, Agustín Gutiérrez y la edila de Compromiso, Ángeles Batista, cuando ésta pidió mejores condiciones económicas para que puedan ser cubiertas las plazas vacantes de los funcionarios habilitados nacionales. Aguantaron las disputas entre Cardona y la socialista Chani Ruiz acerca de qué gobierno estatal, si el de Zapatero o el de Aznar, había financiado más rehabilitaciones de fortalezas en la capital durante los más de doce años que han permanecido cerrados los castillos de Mata y de La Luz. Eso sí, comenzaron a oírse sus risas cuando el edil de Urbanismo, Martín Muñoz, afirmó que "el Ayuntamiento no es el responsable, si bien se preocupa de que se pague cuanto antes a los trabajadores" de la Cícer. Muñoz explicó sus gestiones con la Seguridad Social para que aplace la ejecución del embargo a Joraga por impago, para que los trabajadores puedan cobrar el dinero de Ingesport.

Manipulación

Pero la intervención del alcalde en el debate no sólo encendió a la portavoz socialista Isabel Mena, sino que consiguió calentar al colectivo, que explotó cuando acusó al PSOE de manipular a los trabajadores. "No estamos siendo manipulados", saltó uno, mientras otro añadió: "Digan qué respuesta van a dar a nuestro problema. A nosotros, lo único que nos interesa es que llegue la comida a casa". "La diferencia entre ustedes y yo es que hoy y o no como", se desahogó otro. Ante los gritos de los trabajadores, Cardona dio marcha atrás y vino a decir que "ellos", refiriéndose al PSOE, "intentan manipularlos", para conseguir, según sus palabras, el objetivo de paralizar la obra. El alcalde aprovechó su andanada para criticar, junto al concejal Agustín Gutiérrez, a Mena por utilizar una moción para crear un observatorio que fiscalice el cumplimiento de los contratos y mezclar el tema con el impago de los trabajadores. "Estamos ante un debate injusto, porque algunos criterios técnico se desvanecen ante la realidad de unas personas que lo están pasando mal y sin cobrar sus salarios", se quejó Cardona, quien sostuvo que el observatorio que reclaman los socialistas es innecesario porque el Ayuntamiento tiene un "adecuado sistema control de sus contratos". Sostuvo que la diferencia entre el contrato de la Cícer y la mayoría de las concesiones que efectúa el Ayuntamiento radica en que, en este caso, el Ayuntamiento no paga porque la adjudicataria Ingesport paga la construcción a cambio de gestionar el complejo. Y aseguró que nunca se enteraron del impago. "Si hubiera hecho un seguimiento del contrato se habría enterado hace tres meses de que no cobraban. O si hubiera bajado al sótano y hubiese preguntado qué hacían esos trabajadores escondidos ahí, cuando hizo la visita a la obra para hacerse la foto", le echó en cara Isabel Mena, quien añadió que la situación de estos trabajadores refleja que es necesario un observatorio que fiscalice el cumplimiento de los contratos.

El de la Cícer no fue el único enfrentamiento entre Cardona y Mena. Casi al final del pleno, los 50.000 metros cuadrados de El Confital que sigue en manos privadas provocaron una nueva agarrada entre ambos, cuando el regidor dio cuenta a petición de Nueva Canarias de las consecuencias de la sentencia que dio dos meses al Ayuntamiento en noviembre pasado para entregar el dominio de la parcela a los propietarios (Confitalsa), porque de lo contrario tendría que indemnizarlos. La edila le echó en cara al PP el haber hecho un convenio con Confitalsa al que es imposible darle cumplimiento y en, medio de la refriega el regidor llegó a insinuar que fue el ex concejal de Urbanismo, Carmelo Padrón, el que dejó que se venciera el convenio. Mena no lo dejó seguir y le espetó. "Hay que tener cara dura. Padrón es una persona a la que usted no le llega ni a la suela de los zapatos". En ese momento, casi al final del pleno, los trabajadores hacía rato que se habían ido con los bolsillos vacíos.

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