Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Hidramar solicita un tramo del Reina Sofía para reparar barcos y plataformas

La compañía presenta un proyecto con 140 metros de línea de atraque para los buques

Hidramar solicita un tramo del Reina Sofía para reparar barcos y plataformas

Hidramar ha presentado a la Autoridad Portuaria de Las Palmas un proyecto para instalar un complejo de reparaciones navales en el dique Reina Sofía. La firma canaria ha reclamado 9.837,41 metros cuadrados en este muelle, con unos 140 metros de línea de atraque para buques y plataformas petrolíferas. Serían las primeras instalaciones de estas características para una compañía que comenzó a funcionar como subcontrata y que en los últimos años ha incrementado su volumen de actividad, especialmente en lo que respecta a las reparaciones y las asistencias técnicas que demandan los grandes buques perforadores en La Luz.

El Boletín Oficial de la Provincia de Las Palmas publicó ayer la solicitud de concesión de dominio público de la empresa canaria, con destino a "reparaciones navales y mecánico-eléctricas en general", con el correspondiente proyecto básico, desde esta semana en exposición pública en las oficinas del Puerto. Se reclaman los 9.837,42 metros cuadrados aludidos en el dique Reina Sofía Sur, donde antes desarrollaba su actividad la cementera Nivaria.

El espacio demandando se distribuye en 5.621, 21 metros cuadrados de zona terrestre; 2.111,76 metros cuadrados de zona de maniobra y 2.014,45 metros cuadrados de superficie de agua, para el atraque y la atención de barcos y plataformas. Hidramar prevé invertir en el complejo, según consta en el expediente, una cantidad de dos millones de euros.

La compañía aspira formalmente a esta sección de muelle desde hace dos años. Fue en diciembre 2013 cuando la Autoridad Portuaria abrió un trámite de competencia del que se retiró en octubre Astican, y en el que no se aceptó una solicitud de Tramar al estimarse fuera de plazo, según confirmaron fuentes de la administración. Antes, el Puerto había rechazado la pretensión de la granelera Nivaria para prolongar sus derechos de ocupación, en otro hito de un proceso que ha resultado largo y complejo, y que aún debe cerrarse con una decisión del consejo de administración en La Luz sobre las intenciones de Hidramar.

Único aspirante en liza

Este tramo del Reina Sofía, además, ha sido destinado provisionalmente a atender las prospecciones de Repsol en el Archipiélago. Compañías locales han facilitado a la petrolera española las tomas de cemento de su perforadora, la Rowan Renaissance, que finalmente no encontró hidrocarburos cerca de las costas de Fuerteventura. Esta concesión temporal expira este mismo mes de febrero, con lo que el Puerto podrá proceder a adjudicar el espacio en adelante. A día de ayer, Hidramar era el único aspirante que se mantenía en liza.

La firma, que mantiene sus instalaciones principales en el entorno de la Zona Franca (en el extremo Norte del recinto portuario), se ha fijado como objetivo esencial a corto plazo ganar suelo en el que levantar su propio complejo de reparaciones navales. En los últimos años, Hidramar se ha especializado en la atención de las plataformas petrolíferas que piden asistencia técnica en el Puerto de Las Palmas. La mayoría, operativas en el Golfo de Guinea, uno de los principales focos de producción de hidrocarburos activos en el planeta. Así, ha logrado importantes acuerdos con multinacionales del llamado sector offshore, como Oil States, cuyos equipos de perforación ha estado reparando en la antigua terminal de Contenemar con permisos temporales; o Seadrill, para la que adaptará el perforador West Tellus, actualmente atracado en el Reina Sofía, a las exigencias de Petrobras para que pueda buscar petróleo en Brasil. Este último convenio es de cuatro millones de euros.

Hidramar también es uno de los aspirantes a conseguir la antigua concesión de otra granelera, Granintra, en el mismo muelle Reina Sofía. Allí opera con permisos temporales Astican. Y Tramar se mantiene en la pugna. Hidramar y Tramar han recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias para defender sus respectivos derechos a la concesión. Y la Sala ha obligado al Puerto a decidirse por uno de los proyectos en competencia, si bien esta resolución ha sido recurrida desde La Luz.

Allí, Hidramar tiene la pretensión de construir su propio astillero: un dique flotante en el que poder reparar embarcaciones y naves varadas en tierra. Serían las terceras instalaciones de esta naturaleza en un recinto en el que Astican y Repnaval (del grupo Zamakona Yards) han ejercido de principales bases de reparaciones.

Compartir el artículo

stats