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La Isleta estrena hotel para viajeros de negocios y escapadas de fin de semana

El alojamiento, denominado Puerto Canteras, tiene el cartel de completo desde que abrió hace quince días

La Isleta estrena hotel para viajeros de negocios y escapadas de fin de semana QUIQUE CURBELO

Los señores Hannsen, una joven pareja noruega inauguró el pasado 15 de enero el hotel Puerto Canteras. El alojamiento de tres estrellas, ubicado en la calle Benecharo, en pleno corazón de La Isleta, muy cerca del Castillo de La Luz, ha colocado el cartel de completo, resaltan orgullosos su dueño, Alexis Moreno Luján, y su directora, Esther Echave, que se muestran satisfechos por el éxito que ha tenido el hotel entre los viajeros de negocios y el turismo nórdico. Esta es la clientela potencial a la que va dirigido el establecimiento, junto a los visitantes que acuden a la capital aprovechando una escapada de fin de semana.

El alojamiento se ha visto obligado a rechazar solicitudes por la falta de espacio y, como la mayor parte de hoteles de la capital, tiene todas las habitaciones con el cartel de completo durante la semana de febrero en la que coincidirán la Copa del Rey de Baloncesto y la Gala Drag Queen. Esta es la mejor fecha para abrir sus puertas, porque la ciudad está en plena temporada alta.

El hotel se puede divisar a lo lejos por la llamativa y alegre fachada de colorines que ha elegido Alexis Moreno para el edificio. "Quería romper un poco la tónica de la ciudad. Todo el mundo pone lo mismo en cuanto a tonalidades y quería algo diferente, con colores. El edificio tiene mucha identidad. Vi el Edificio de Colores de Madrid, me gustó y pedí que me hicieran la fachada igual, porque destaca en la zona", explica Moreno, dueño de una cadena de restaurantes que ha decidido aventurarse en el mundo hotelero con el Puerto-Canteras.

Con la crisis, los restaurantes no dejan tanto dinero como antes y el empresario buscó una nueva fuente de recursos. "Y también, quería dar un paso más", aclara. Así que tiró abajo una vieja casa terrera de la calle Benecharo, en cuya planta baja estaba ubicada el restaurante Moraluz Los Helechos, y en su lugar levantó un hotel de tres estrellas, que ha conservado la cafetería, que comparte la cocina con el alojamiento. "Es el primero y no va a ser el último", vaticina Moreno, que asegura que aún no ha contabilizado el monto de la inversión que ha tenido que realizar en el último año y medio para levantar y equipar el inmueble.

El resultado, explica Esther Echave, es un pequeño hotel urbano con encanto que tiene 27 habitaciones repartidas en tres plantas, con una decoración sencilla, moderna, luminosa y muy alegre. Es el tercer hotel de esta categoría que se ubica en el histórico y popular barrio y se suma a la oferta del hotel Bora Bora y el Hostal Siete Soles. Moreno quiere impulsar La Isleta como destino hotelero.

Y es que Echave considera que la puesta en marcha del Castillo de La Luz y la inauguración de la Fundación Martín Chirino, que está previsto que abra sus puertas el próximo mes de marzo, proyectarán La Isleta como zona turística. A este reclamo se añade la apertura dentro de unos años del Acuario y la pasarela que lo conectará con el Mercado del Puerto y la zona de Las Canteras más cercana a La Isleta. Y además, añade, está la cercanía del Puerto de La Luz, cuya actividad económica genera la llegada de un gran número de profesionales que se ven obligados a pernoctar en la capital grancanaria. No en vano, muchos hoteles de la ciudad deben buena parte de las altas cifras de ocupación de este invierno a los operarios de las plataformas petrolíferas que recalan en el Puerto.

Una parte de los primeros clientes que han pasado por el Puerto Canteras son profesionales portuarios. "Este hotel se está beneficiando de la alta ocupación que registra esta ciudad en invierno desde hace unos años y se debe, sobre todo, a la relación calidad-precio. El empuje del Puerto se está notando en la ocupación y también la actividad congresual. Además de clientes de empresa, hemos tenido turistas, la mayoría escandinavos, que es el turismo más fiel que tiene la ciudad".

El hotel se ha beneficiado de las ventajas que ofrece la promoción y contratación a través de internet, sobre todo para los establecimientos que acaban de arrancar y aún no ha firmado contratos con los tour operadores, ya que éstos cierran los paquetes con muchos meses de antelación. "Los primeros clientes que hemos tenido, la pareja noruega, contactaron con nosotros a través de internet. Le hicimos un gran recibimiento, incluido un ramo de flores, por ser los primeros y quedaron encantados porque fue un agasajo que no esperaban".

Trato hospitalario

En cualquier caso, destaca Echave, el trato familiar y cercano que recibió esta pareja es "el mismo" que se brinda a todos los clientes. De hecho, quieren que ese trato diferente sea una marca de la casa. "Queremos recuperar el trato hospitalario a los clientes, con una atención más cercana y cariñosa. A veces, vas a un hotel y el recepcionista no te mira ni a la cara y ni mucho menos se aprende tu nombre. Aquí intentamos hacer todo lo contrario", señala.

El hotel, que tiene una plantilla de doce personas, intenta cubrir la demanda de un número creciente de turistas que busca hoteles pequeños con una buena relación calidad-precio. "Eso es lo que busca el turista. Para el cliente, lo principal es una buena cama, un buen colchón, una habitación insonorizada y, sobre todo, que funcione la wifi. Si no tienes wifi se te van. Y nosotros ofrecemos todo eso", explica mientras muestra la insonorización con doble cristal que tienen las ventanas.

Otro punto fuerte del hotel es la cocina, que ofrece por ocho euros un menú de comida casera, variada y también típica de la isla. El menú de ayer ofrecía, entre otros platos, rancho canario, arroz tres delicias, carne de cerdo frita o sama frita, pero además los que quieran pueden probar el potaje de berros o jaramagos, el atún en adobo o las papas arrugadas, que realizan los cocineros del restaurante cafetería Captain, cuya especialidad es la pata asada. "El comedor está abierto todos los días del año hasta las 23.30 horas ", resalta Moreno. Otra característica del hotel que destaca Echave es la inexistencia de barreras arquitectónicas. "Desde la recepción a la última planta, el hotel es accesible para personas con movilidad reducida y una de las habitaciones está adaptada" para personas que se mueven en silla de ruedas. El alojamiento dispone también de camas extralargas, de 2,20 metros, para personas muy altas.

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