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Lafayette pide la vez en La Luz

Francia solicita que la réplica de la fragata 'L'Hermione' atraque en el muelle de cruceros en mayo, para conmemorar la travesía de 1870

Lafayette pide la vez en La Luz

El señor marqués Marie-Joseph Paul Yves Roch Gilbert du Motier de Lafayette cultivaba unas inquietudes aún más extensas que su nombre completo: de rancio abolengo, militar de carrera y liberal convencido, fue a lo largo de su vida protagonista en la revolución francesa del Siglo XVIII, exiliado político, coetáneo de Napoleón en su Francia imperial y un actor institucional en la posterior restauración. Incluso rehusó convertirse en dictador en su amada Francia, que no dudó en abandonar antes de todos esos episodios para ayudar a los secesionistas de los jóvenes Estados Unidos en su guerra de independencia contra la ocupación británica. Se distinguió en batallas como la de Rhode Island, para luego comandar en 1870 a la fragata L'Hermione desde Europa a América, con el fin de apoyar la noble causa de la incipiente nación al otro lado del Atlántico.

En memoria de Lafayette y el llamado espíritu de la libertad que hermanó a Francia y EEUU, un proyecto independiente lleva veinte años intentando reconstruir una réplica de la fragata original. Lo han conseguido, además de proyectar una reedición de la travesía del histórico marqués para el próximo verano. Tanto éxito ha tenido la iniciativa que ha conseguido la adhesión de personalidades como las de Henry Kissinger, el legendario secretario de estado del Gobierno norteamericano. O la del propio estado francés, que mueve los hilos para facilitar la aventura.

L'Hermione no pasó en su viaje por Las Palmas. Sin embargo, en la jornada de ayer el presidente de la Autoridad Portuaria, Luis Ibarra, recibía en su despacho de La Luz a Alain Fohr, consejero de Cultura y director general del Instituto de Francia en Madrid, que comunicó el deseo de las autoridades galas de asegurar una escala de la fragata en el próximo mes de mayo, una vez haya salido desde Le Havre rumbo a Nueva York. En concreto, los franceses quieren que su coqueta réplica atraque en el muelle Santa Catalina, actual emplazamiento de los cruceros en el recinto.

El Puerto ha recibido la petición dispuesto a colaborar. Eso sí, se ha solicitado a la representación francesa que, a cambio, del refugio temporal, se organicen unas jornadas de puertas abiertas para que el público local pueda disfrutar del interior de L'Hermione. La Fundación Puertos de Las Palmas se ha ofrecido a pagar las tasas portuarias de su escala, que tiene mucho de viaje diplomático y que estrecha los lazos entre Estados Unidos y Francia, en un vínculo cuya permanente vigencia aún simboliza la Estatua de la Libertad, cedida por los galos en el Siglo XIX.

A falta de confirmación oficial, en La Luz se espera que importantes personalidades del gobierno francés puedan visitar la capital grancanaria en mayo. Todo, si finalmente se da el visto bueno a la llegada de un buque que se define como "una réplica exacta" del original y emblemático navío de Lafayette, denominado como La fragata de la libertad.

"Navega como un pájaro" aseguran que dijo el noble una vez embarcado rumbo al nuevo mundo. Su sucesora tiene los mismos 65 metros de eslora. La altura máxima de sus tres mástiles es de 54 metros, lo que contribuye, con su velamen desplegado, a evocar tiempos pasados en la navegación. Los 32 cañones dan cuenta de la naturaleza militar de la fragata, que ha sido construida con madera de roble y coníferas, además del correspondiente hierro empleado por los armadores del Siglo XVIII.

La Asociación Hermione Lafayette ha impulsado este ambicioso proyecto, al que se puede incorporar con letras de molde Las Palmas de Gran Canaria. En próximas fechas deberá conocerse la respuesta de las autoridades francesas a la modesta exigencia de La Luz, que sólo pretende abrir al público el interior del navío. Éste tiene previsto tocar buena parte de los puertos de la costa oriental de Estados Unidos una vez logre cruzar el Atlántico, en verano.

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