Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Hidramar se querella contra Ibarra por una concesión a Astican

La firma de reparaciones navales denuncia al presidente del Puerto por la asignación temporal de un espacio en el Reina Sofía

Hidramar se  querella contra  Ibarra por una  concesión a Astican

Hidramar se querella contra Ibarra por una concesión a Astican

La compañía Hidramar ha presentado una querella personal contra el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra, por la concesión temporal de una sección del dique Reina Sofía a Astican.

El Juzgado de Instrucción número 1 de Las Palmas ha iniciado la instrucción de una demanda de la que se ha dado traslado a la Fiscalía, y que ahonda en el polémico destino de la antigua explotación de la cementera Granintra en el muelle. Hasta tres empresas diferentes especializadas en las reparaciones navales pretenden la obtención de ese espacio.

La querella formulada por Hidramar denuncia un presunto trato de favor a Astican, que disfruta de una autorización temporal para ocupar unos 20.000 metros cuadrados en la antigua concesión de Granintra, autorizada por la Autoridad Portuaria de Las Palmas el año pasado.

Este punto del dique Reina Sofía ya había sido objeto de diferentes litigios. Por un lado, la cementera recurrió contra la caducidad de su concesión ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que llegó a estimar su demanda, para paralizar cautelarmente el trámite de competencia iniciado a instancias de Astican.

Esta resolución se emitió en noviembre de 2013. La Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso del alto tribunal canario solicitó información al Puerto sobre el expediente, para, un mes después, levantar la cautelar y reactivar un procedimiento que aún tendría que volver a los tribunales.

Hidramar y la Unión Temporal de Empresas formada por Tramar-Gramelcan se sumaron al trámite de competencia para optar a esta adjudicación. En verano, el Puerto resolvió otorgar la concesión temporal a Astilleros Canarios (Astican). Y dio por desistida a Hidramar. Pero las empresas aspirantes recurrieron ante el TSJC.

La Sala, en un auto emitido el 11 de julio anuló la resolución de la administración por la que dejaba fuera de la pugna a Hidramar, e instó a la Autoridad Portuaria a que "siga el procedimiento y se resuelva la competencia de proyectos presentados". Esto es, que cerrara la licitación entre las tres opciones que se pusieron sobre la mesa.

El Puerto recurrió esta resolución, sin que se produjeran cambios en la concesión temporal a Astican. Es en este punto cuando Hidramar decide emprender una acción judicial contra el presidente en La Luz, Luis Ibarra, en forma de querella, que actualmente instruye el juzgado. La compañía rehusó dar detalles al respecto.

Esta pugna empresarial por las concesiones se sitúa en un contexto de falta de espacios disponibles para el sector naval en el recinto portuario de la capital grancanaria. Un sector que en la última década se ha especializado en el negocio de las reparaciones de las plataformas petrolíferas. Su demanda se ha incrementado progresivamente, obligando a las compañías a buscar nuevas zonas en el muelle para su expansión.

Soluciones para la expansión

Mientras el Puerto impulsa la ampliación del dique Nelson Mandela (antes denominado La Esfinge), como solución a medio plazo para esta carencia de concesiones adecuadas para astilleros y talleres, el espacio que hasta hace poco ocupaban las graneleras en el muelle Reina Sofía se ha convertido en la principal área de crecimiento del negocio.

El Boletín Oficial de la Provincia de Las Palmas publicaba el pasado día 4 una solicitud de Hidramar para ocupar unos 10.000 metros cuadrados en la antigua concesión de Nivaria, en ese mismo dique, para invertir dos millones de euros en un nuevo centro de reparaciones navales. De esa pugna se retiró en octubre Astican. Y antes el Puerto rechazó una solicitud de Tramar-Gramelcan al considerarse fuera de plazo.

Compartir el artículo

stats