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El CEIP Siete Palmas presenta humedades y problemas de electricidad

El Gobierno canario se reúne con la empresa encargada de la obra para buscar solución

Protesta de padres y alumnos en septiembre para pedir su apertura.

Protesta de padres y alumnos en septiembre para pedir su apertura. SABRINA CEBALLOS

Humedades y problemas de luz. Son algunas de las averías que presenta el colegio de Infantil y Primaria Siete Palmas, estrenado hace apenas cuatro meses en el barrio del mismo nombre, después de que los padres exigieran en septiembre su apertura a la Consejería de Educación tras casi un año de demora. Ayer mismo se rompió el hidrocompresor que bombea el agua y el centro estuvo sin agua para los baños y para la cocina durante todo el día hasta que, por la tarde, fue subsanado el problema.

El centro, situado en el solar que ocupaba el antiguo instituto José Saramago, está en manos de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. También en garantía de construcción puesto que la empresa que levantó el inmueble -Comtsa S.A- entregó éste a Educación el pasado mes de octubre después de llevar tiempo cerrado por un litigio entre Educación y una urbanización de viviendas conlindante acerca de quién tenía que levantar un muro de contención.

Educación indicó ayer que el director general de Infraestructura Educativa, Demetrio Suárez, se reunirá este viernes con los responsables de la constructora para buscar una solución a los desperfectos que presenta el edificio desde su apertura.

La obra fue encargada por un valor de 4.207.556,56 euros en 2011 a la empresa Comtsa S.A para realizar 27 unidades y actualmente acoge a más de 350 niños de Infantil y Primaria.

Aparte de los retrasos por el mencionado muro en cuestión, que llevó a los padres a movilizarse para exigir la apertura del centro, el inmueble ha dado problemas desde el momento en que sus puertas se abrieron. Principalmente, ha tenido goteras y también cortes de luz.

Así lo manifestó ayer uno de los padres del colegio, quien subrayó que hasta hace dos semanas han contado con luz de obra y que, cuando ésta se ha dado, ha comenzado a fallar el sistema eléctrico hasta "cuatro y cinco veces al día".

José Morales indicó que desde que se detectaron las anomalías se las comunicaron a Educación pero que ésta ha dado la callada por respuesta. "Al Ayuntamiento no le compete pero nos ha puesto unos bidones en las distintas plantas para los baños desde que le comunicamos que se nos había roto el hidrocomprensor", comentó.

Morales añadió que con las lluvias de los últimos días "las goteras eran cataratas", especialmente en las clases más pegadas al barranco. "O no han impermeabilizado bien el edificio o no lo han hecho a conciencia", puntualizaba, mientras relataba que aún les queda en el patio un torreón de luz que no se ha retirado se encuentra vallado.

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