La asamblea de Las Palmas de Gran Canaria Puede respaldó ayer el documento con las bases del programa de actuación que ha trabajado durante estos días con el PSOE y NC para un posible gobierno conjunto en la ciudad. El reparto de las concejalías, que no se debatió porque no figuraba en el orden del día, provocó al final de la reunión un rifirrafe entre algunos de los asistentes que exigían una nueva asamblea para ratificar este punto antes de que el sábado sea investida la nueva corporación. Finalmente, se acordó una nueva convocatoria el jueves, a las cinco de la tarde, en el parque Doramas.

El cabeza de lista de la plataforma, Javier Doreste, dejó claro a los presentes, antes de que estos comenzaran a debatir el documento, que no habían firmado nada con los socialistas y los nacionalistas. Ni programa, ni acuerdo de gobierno, ni reparto de concejalías a pesar de que los socialistas y los nacionalistas lo daban por hecho en la hoja de ruta que trasladaron a media tarde de ayer a los medios de comunicación, tras la última reunión que habían mantenido los tres partidos políticos.

El reparto de tareas en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria parece ser lo que demora ahora el pacto de gobierno entre las tres formaciones políticas ya que a lo largo de las negociaciones de estos días han demostrado buena sintonía. De hecho, los negociadores de LPGC Puede solicitaron en la mañana de ayer cambios en las áreas de gobierno a las que se habían comprometido las partes el lunes pasado. PSOE y NC se negaron y las dieron a conocer en el transcurso de la tarde.

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Acuerdo precipitado

No obstante, Javier Doreste puso de manifiesto una vez más al acabar la reunión de ayer el acuerdo genérico con el PSOE y NC. El cabeza de LPGC Puede afirmó que "la política va a cambiar en Las Palmas de Gran Canaria y también en la forma de hacerla y eso significa que hay que mandar un mensaje de contundencia gubernamental". De ahí que, según aseveró, sus compañeros y él mismo decidieran tomarse con más calma la consolidación del organigrama, para evitar "un acuerdo precipitado que hipoteque las cuestiones del gobierno en un futuro".

Y envió un mensaje a la ciudadanía y, en concreto, a los votantes de su partido, de Nueva Canarias y del PSOE, a quienes aseguró que no existe ningún problema y que habrá gobierno. "Estamos en el camino y lo que nos estamos tomando con más calma para hacerlo bien son precisamente las herramientas que van a dictar esa política construida a partir de un proceso de diálogo entre las tres fuerzas y con los ciudadanos".

Las conversaciones entre las tres fuerzas políticas continúan durante la jornada de hoy.

La asamblea, que se celebró en la Asociación de Vecinos Rayco del barrio de Lomo Los Frailes, comenzó con un minuto de silencio en memoria del socialista Pedro Zerolo, que falleció ayer. Luego fue Javier Doreste quien tomara la palabra y explicara a los presentes algunos de los aspectos que ellos planteaban en su programa electoral y que habían sido incluidos en el acuerdo programático a tres bandas y que, finalmente, fue aprobado por los asistentes por 67 síes, ocho abstenciones y un no.

"Se ha hecho una síntesis de los tres programas y se ha buscado lo que nos une, aunque se han ido metiendo otras cosas en el transcurso de estos días", declaró tras alardear: "No éramos ese grupo de locos utópicos", en relación a como tachaban el programa electoral de la formación política.

Javier Doreste enumeró con rapidez algunos de los puntos del acuerdo que se ha alcanzado entre los tres partidos políticos, como el de crear un un Plan de Emergencias contra la Pobreza que contará con tres millones de euros en 2015; volver a convocar la Mesa Contra la Pobreza; un Plan de Viviendas para reponer las casas de Tamaraceite en una primera fase y, posteriormente, las de El Lasso y Las Rehoyas; el rechazo del Ayuntamiento de la capital a trabajar con bancos que desahucien; la creación de una oficina para buscar soluciones a este tema; acortar los plazos para recibir las ayudas sociales: la promoción de un plan de igualdad de género; o la gestión municipal de las escuelas infantiles que se construyan.

El cabeza de lista LPGC Puede profundizó en algunos aspectos de las propuestas recogidas en el documento pactado con PSOE y NC como el de que cualquier empresa que quiera trabajar con el Ayuntamiento tendrá que "cumplir con los convenios colectivos del sector". "Es muy importante este aspecto porque la mayoría de las empresas que contratan no lo tienen o tienen un convenio de empresa", concretó Javier Doreste.

También lo hizo sobre la participación ciudadana y el plan de barrios que hay pensado para la ciudad, donde se discutirá "no lo que quiera el vecino sino qué necesitan los barrios". También se refirió a las privatizaciones de servicios públicos. "No van a poder privatizar nada más; bueno, lo que queda sin privatizar, que es bien poco. Este era un caballo de batalla nuestro. Lo mismo que las auditorias. Auditaremos las contratas y si es posible todos los servicios públicos a coste cero", explicó Doreste.

En este sentido, manifestó que se revisaría el acuerdo con la Fundación Chirino. Y pormenorizó con cifras el coste que había tenido para el Ayuntamiento de Las Palm as de Gran Canaria. "Se compra la obra por cuatro millones de euros y después se la cede a la Fundación y se destinan 450.000 euros al año para gastos de funcionamiento, más 90.000 euros que cobrará el gerente. Que como anécdota es yerno de Chirino. Nos los han contado los compañeros de Cultura. ¿Hay quien duda de que no revisaremos eso", puntualizó.

Tras la puesta a la asamblea de algunos de los puntos básicos a los que se había llegado con los socialistas y los nacionalistas, los asistentes debatieron el documento en grupos antes de aprobarlo por la asamblea.

Nuevas ideas

El objetivo era no solo debatirlo, sino incluso aportar nuevas ideas al mismo puesto que, según los concejales electos, el documento no estaba cerrado. Fue, sin embargo, un debate estéril en el buen sentido de la palabra porque ninguna de las propuestas que plantearon los asistentes se tomó en consideración. Primero, porque planteaban cuestiones que, según Doreste, ya estaban incluidas en el documento y, en segundo lugar, porque algunas no estaban dentro de las competencias municipales salvo que las LPGC Puede gane en noviembre las elecciones.

Por ejemplo, la propuesta de uno de los grupos era que aquellas familias que no puedan pagar el agua por necesidades económicas que no se les corte [que ya se incluye en el documento] pero que también se haga con la luz, el transporte público e incluso los pagos a la comunidad de vecinos.

"Hay una cosa que es legalidad y para eso tenemos que ganar en noviembre. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria tiene un techo de gasto que, sin romperlo, lo hemos conseguido con esos tres millones. Si bien el Ayuntamiento puede bonificar el agua no tiene capacidad en la luz ni en las comunidades de vecinos", respondió Javier Doreste.

La Ley de Grandes Ciudades tampoco les permite contar lo que se debata en el futuro gobierno a la asamblea, como pedían algunos. "Estaríamos prevaricando", afirmó.

Escuchar a los grupos de trabajo fue interesante para conocer por dónde van los tiros. Por un lado, qué les preocupa a los ciudadanos, y, por otro, por donde respiran los concejales. Tal fue el caso en el que se sentó Javier Doreste. En este grupo, los asamblearios querían conocer si se había ya pactado las consejerías con los socialistas y los nacionalistas, querían que el Museo Canario sea público si se le da dinero y cuestionaban que el aspecto de Urbanismo no estuviera más concretado en líneas.

El líder de LPGC Puede fue muy claro: "Si no entramos nosotros al Gobierno entra Cardona. Eso hay que tenerlo muy claro".