Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El tripartito desbloquea el convenio con el Cabildo para la Circunvalación

La capital renuncia a los ocho millones del Guiniguada para financiar la vía que descongestionará el tráfico

El tripartito desbloquea el convenio  con el Cabildo para la Circunvalación

El tripartito desbloquea el convenio con el Cabildo para la Circunvalación

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha desbloqueado el convenio con el Cabildo grancanario que hará posible la IV fase de la Circunvalación, según reveló ayer el concejal de Urbanismo Javier Doreste. La ciudad tenía que renunciar a ocho millones que iban destinados al barranco Guiniguada para que este montante pasara a la nueva vía, que servirá para descongestionar el tráfico en la capital. Según Doreste, el anterior grupo de gobierno del Partido Popular, que llegó a este acuerdo con la Corporación insular, no llevó a cabo los trámites necesarios para materializar la iniciativa y su área ha logrado agilizar el proceso.

"Cuando llegamos nos encontramos que no había ningún informe, ni de los servicios jurídicos, ni de Intervención, ni del organismo de gestión del gasto, ni de la Secretaría", reveló el primer teniente de alcalde de LPGC Puede, que acompañó al regidor socialista Augusto Hidalgo, junto al tercer socio del tripartito Pedro Quevedo, de Nueva Canarias (NC), en una comparecencia para hacer balance de los tres primeros meses de mandato. "Estamos en un gobierno plural, que tiene una sola voz", señaló Hidalgo, que considera que su equipo "ha sabido tomar el pulso, coger el toro por los cuernos desde el minuto uno y llevar a cabo una gestión intensa, estable y sólida".

El socialista afirmó que no quiere estar constantemente "mirando por el retrovisor" al mandato de su predecesor, Juan José Cardona, pero puso en tela de juicio la política de personal de los conservadores y aseguró que se "ha recuperado el buen ambiente", lo que redunda en la mayor motivación de los trabajadores públicos. Además, censuró la subida del IBI que se llevó a cabo con los populares y aseguró que pondrá en marcha el IBI y la tasa de agua solidarios que prometió en campaña. Destacó que su gobierno se caracteriza por trabajar con "prioridad, consenso y firmeza" e insistió en que el tripartito gobernará con un marcado sesgo social.

Javier Doreste quiso dejar claro que en la visión del tripartito los asuntos sociales no son "dádivas o caridad" y destacó que se haya vuelto a reunir la Mesa de Exclusión Social con la participación de las ONGs. En cuanto al área de Urbanismo, el concejal de LPGC Puede destacó el trabajo de los técnicos del Ayuntamiento en desbloquear el proyecto de las fachadas de los patios de Escaleritas, con un coste de 1,4 millones de euros. Además, aseguró que ha tenido que poner en orden, "con todas las de la ley", las obras de la GC-111, en consenso con los vecinos. Otro asunto ha sido la tramitación administrativa "como corresponde" de las obras de los vertidos, "que dejaron a Geursa con un agujero de cuatro millones que hemos dejado en uno". Las 72 casas de Tamaraceite y el acuerdo con los arquitectos Nieto y Sobejano para rebajar la valla del Castillo de La Luz, gracias, sobre todo, al concejal de la zona Sergio Millares, fueron otros temas que defendió el edil.

Pedro Quevedo tampoco quiere mirar al pasado, pero no puede olvidar lo que él considera "un ejemplo paradigmático de que desmantelan los servicios públicos aquellos que no creen en ellos". El Instituto Municipal de Empleo y Formación (IMEF) estaba en proceso de desaparición tras la aprobación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) y recordó que el programa LPA Reactiva ha dejado un agujero de 425.257 euros.

En cuanto al Turismo, abogó por una ciudad que venda algo más que sol y playa, porque tiene "mucho que contar".

Compartir el artículo

stats