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Entrevista.

Mapi Arencibia Sánchez: "Lo que se recaude en el torneo de golf irá a la Fundación Farrah en Senegal"

"Nos gusta conocer a las asociaciones y los proyectos de antemano antes de dar una ayuda", afirma la gerente de la Fundación Júnguel Sanjuán

Mapi Arencibia Sánchez, ayer, en la Fundación Júnguel Sanjuán. JOSÉ CARLOS GUERRA

¿Porqué este año se destina lo que se recaude del VIII Torneo de Golf a Senegal, a través de la Fundación Farrah?

Lo primero que nos llama la atención de la Fundación Farrah es su manera de trabajar, tanto el perfil profesional que tiene el propio equipo como a que aborda temas internacionales. La fundación es canaria, pero lleva a cabo proyectos muy buenos y se ven resultados. Tienen muy en cuenta la dignidad de las personas.

¿Es la primera vez que colaboran con esta fundación?

Involucrándonos en un proyecto concreto sí. Pero siempre hemos participado con pequeñas aportaciones puntuales. Tienen una manera de trabajar por el mundo que contagia a los demás.

¿El año pasado a qué organización destinaron el dinero?

El año pasado la recaudación del torneo de golf fue para Barrios Orquestados, se consiguieron 35.600 euros, que no está nada mal.

¿Se hace un seguimiento para saber si consigue resultados la donación?

Por regla general, cuando hacen un proyecto siempre elaboran una memoria donde plasman de donde ha recibido las donaciones y a que se ha destinado. Siempre nos envían una copia de esa memoria, pero por otro lado, también tenemos un contacto con todo el equipo de Barrio Orquestados, nos mantienen informados de cómo avanzan los proyectos. Lo que conseguimos con lo recaudado el año pasado fue sufragar parte de proyectos en el Cono Sur, Jinámar y Tamaraceite.

Anteriormente siempre han destinado las causas para labores locales, pero este año se va a Senegal.

El proyecto de la Fundación Farrah en Senegal también está destinado a la infancia. Se destina a una comunidad llamada Sare Bala, donde hay 400 niños en situación de extrema pobreza. El proyecto se llama Escuelas para la Vida, y pretende cubrir una atención integral. A nivel de educación, suministro escolar, aulas, baños, huertos escolares. También en el tema sanitario, vacunaciones y acceso de agua potable. Hemos colaborado porque ellos (Fundación Farrah) están allí en primera línea. Los conocemos personalmente y sabemos de su labor en el país africano, y que lo necesitan.

¿No se les hace difícil elegir con quién colaborar?

Hay situaciones graves, como la crisis de refugiados, pero no es la única. No es fácil decidir a qué atendemos o con quién colaboramos, pero por otro lado, no podemos llegar a todos. Por eso cuando lo destinamos en ayudas a fuera de nuestras fronteras, tengamos el conocimiento de que el dinero está en buenas manos que están en el día a día con ellos. Por ejemplo, el año pasado colaboramos con la crisis del Ébola, con un proyecto, Casas en Cuarentena, que se dedicaba a crear zonas de aislamiento seguras.

¿Se puede seguir aportando en el VIII Torneo de Golf?

En el torneo hay gente que da dinero para que se promocione su empresa en los hoyos, o con obsequios, como alojamientos en hoteles. Estas cosas después se sortean entre los participantes. El torneo es mañana y los equipos ya están cerrados, pero aunque pasé el sábado se puede seguir aportando que irá destinado a la Fundación Farrah.

¿Cuánto se espera recaudar este año?

Como el año pasado superamos los 35.000, esperamos como mínimo repetir, pero siendo optimistas superarlo es nuestro objetivo. Es bastante, teniendo en cuenta que es un día familiar, entre empresas, poco protocolario y apoyando la causa.

¿Tras crearse en 2006, cuál es el balance de la Fundación Júnguel Sanjuán después de casi diez años?

La repercusión es el hecho de que las fundaciones y asociaciones que apoyamos en su momento hayan podido tener una continuidad, sobretodo destinado a un colectivo como son los niños. Muchas de las asociaciones son creadas por los padres de los niños, que ven un vacío y ellos mismo tienen que trabajar ese vacío, y nosotros hemos acompañado y ofrecido esa oportunidad. Todo repercute en la sociedad, la gente conoce esas asociaciones y se crea un contagio para colaborar con las causas. Porque no es una vez, hay que ser solidarios de manera continuada.

¿Cuál es uno de los últimos proyecto que ha empezado la fundación?

El proyecto Cucharas y Lápices, propio de la Fundación Júnguel Sanjuán, lo empezamos hace unos años y ofrecíamos inicialmente becas de comedor, ahora están sufragadas por el Gobierno de Canarias. Después empezamos a conocer los barrios más necesitados, y tras reunirnos con directores de colegios, les suministramos material escolar y libros de texto, e incluso a veces cosas básicas como gafas graduadas y medidas de este tipo. También, por ejemplo, cada año colaboramos con la Casa de Galicia en su recolecta de alimentos.

¿Cuál es una de las medidas que utilizan para conocer casos?

Pues desde el boca a boca, a ir llamando a colegios o colectivos. La gente nos llama muchas veces y nos cuenta su situación o alguna que conozca, así, la fundación Júnguel Sanjuán se entera de muchos casos de familias que no pueden pagar el comedor a sus niños o materiales escolares.

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