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En Mata, pero sin teléfono ni línea

Los vecinos de la urbanización situada en la entrada del barrio de El Polvorín aún no cuentan con algunos servicios - Las casas y zonas comunes presentan defectos

Carlos Ruiz señala el desagüe tupido en el pasillo anegado del zaguán.

Carlos Ruiz señala el desagüe tupido en el pasillo anegado del zaguán. JUAN CARLOS CASTRO

"Es lamentable que en unos edificios tan modernos hayan hecho chapuzas como estas, y todo por hacerlos rápido". Así de contundente se muestra Carlos Ruiz, presidente de la comunidad de la urbanización del Área de Renovación Urbana (ARU) de las Cuarterías de Mata, cuyas viviendas y zonas comunes presentan diversos desperfectos, además de no contar con servicios como línea telefónica e internet, cuando han pasado ya unos dos meses desde que el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria comenzara a entregar las viviendas.

Entre otros defectos de los que se quejan las familias de uno de los dos edificios es el de un desagüe tupido, y cuando llueve se queda anegado todo un pasillo de acceso a varias viviendas en la primera planta del recinto. Precisamente al final de ese pasillo, en el que hay también algunas baldosas rotas, una pared de madera lo separa de un local abandonado que, según los vecinos, lo ocupan, en ocasiones, toxicómanos.

Otro de los problemas en el mismo recinto es el portero automático, pues Ruiz asegura que "a veces tocan en un piso y suenan varios, otras veces solo con descolgar el telefonillo se abre la puerta... cosas así". El presidente se queja también del portón de entrada al zaguán: "A una puerta tan pesada no le pueden poner la cerradura de una puerta de cocina", comenta. "Y encima tampoco nos han puesto un pulsador para abrir la puerta desde dentro, hay que abrirla siempre con llave", agrega.

En esa misma entrada, que solo está techada parcialmente, se encuentran los buzones de las casas, que también se ven afectados cuando llueve. La zona está cubierta por una superficie "de pladur que en cualquier momento, de tanto mojarse, se puede venir abajo", señala Ruiz, que igualmente recuerda que los ascensores aún no funcionan.

En lo que al interior de las viviendas se refiere, tal y como explica el presidente de la comunidad, hay distintos desperfectos: "puertas que no cierran bien, azulejos que están mal, pisos rotos, problemas eléctricos y demás".

El pasado 28 de octubre, el Ayuntamiento entregó las dos últimas viviendas a los adjudicatarios del ARU de las Cuarterías de Mata. Dos días antes había tenido lugar la firma de las escrituras de compraventa entre los representantes del Ayuntamiento y las dos familias adjudicatarias que recibieron estas dos últimas casas.

De este modo se completaron las gestiones que el Consistorio ha llevado a cabo para dar cumplimiento al convenio suscrito entre las cuatro administraciones en el año 2010 para la remodelación urbanística de la carretera de Mata y la adjudicación de viviendas dignas a todas las familias que residían en las Cuarterías. Finalmente, esas familias fueron reubicadas en estos edificios de nueva construcción, conocidos popularmente como "las 37 viviendas", situados junto a la entrada del barrio capitalino de El Polvorín.

El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, apuntó en su momento que "el proyecto ha salido adelante gracias al interés y las ganas que estamos poniendo en nuestra acción política desde que llegamos al grupo de gobierno. Nosotros si hemos cumplido, justo todo lo contrario que hizo el Partido Popular, que cuando gobernaba prometió que finalizaría la obras en enero de 2015".

Doreste explicó también que el Ayuntamiento tuvo que realizar un desembolso extra para pagar las últimas certificaciones de obra. "El Consistorio ha adelan- tado cerca de 200.000 euros para poder terminar la obra, este di- nero será reembolsado por el Gobierno de Canarias y el Consorcio de Viviendas de Gran Canaria", aseguró.

El acto de compraventa de estas dos últimas viviendas tiene, además, una particularidad, puesto que las dos familias adjudicatarias no proceden de las Cuarterías de Mata sino del ARU de Tamaraceite. Este proyecto de rehabilitación urbana contempla la posibilidad de que la reposición se efectuara fuera del citado barrio. Por este motivo, al quedar libres dos casas en el nuevo edificio de El Polvorín, fue posible que los vecinos de Tamaraceite cambiasen su residencia y puedan disfrutar de sus nuevos hogares.

Estas dos familias de Tamaraceite, las únicas que pidieron por escrito el cambio de domicilio, se comprometieron, el día de la firma de las escrituras, a entregar sus viejas casas, que serán demolidas como prevé el ARU, y una cantidad de 1.000 euros, a cambio de sus nuevos hogares.

El haber adjudicado vivien- das promovidas en el marco del ARU de las Cuarterías de Mata para dar respuesta al del barrio de Tamaraceite se ha logrado gracias a que el número de familias afectadas por aquella actuación resultó ser más reducido del que estaba previsto en un principio, y supone la optimización de recursos públicos empleados en ambas actuaciones.

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