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'Cuauhtémoc' seduce a Santa Catalina

El barco escuela mexicano hace en la Isla una última escala antes de regresar a su país

'Cuauhtémoc' seduce a Santa Catalina

'Cuauhtémoc' seduce a Santa Catalina

A ritmo de ranchera, el buque escuela Cuauhtémoc hizo entrada en el Muelle de Santa Catalina de la capital grancanaria en la mañana de ayer. El navío llega a la Isla como último eslabón de un viaje de casi 18.000 millas náuticas por Europa, con el que los 81 cadetes de la escuela de oficiales de la Armada de México finalizan su instrucción. Todos ellos navegan con el objetivo, según el comandante del buque, el capitán de Navío Pedro Mata Cervantes, de "salvar el espíritu marinero de los oficiales de la Armada de México y de llevar el mensaje de amistad y buena voluntad de México al mundo".

Se trata de un viaje "muy divertido, muy enriquecedor y muy entretenido, y con mucho aprendizaje", en palabras de una de las estudiantes, la aspirante de Primera, de quinto año del Cuerpo Liberal Uribe Cruz. Para la cadete, este crucero le ha permitido "conocer todas las culturas de los diferentes países y convivir con cadetes de otras academias", algo que califica como "muy interesante". "Lo que llevamos navegando, creo que es una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida", apuntó con rotundidad. Sin embargo, ha sido complicado para ella "la separación con la familia, porque uno extraña su casa, su país", pero nada que no se pueda sobrellevar con buenos recuerdos.

Uribe es una de las 17 mujeres enroladas en este viaje. Pedro Mata resaltó este dato, que considera muy positivo, porque "nos permite cumplir con las políticas nacionales, internacionales e institucionales en materia de igualdad de género". Algo que, igualmente, destacó la embajadora de México en España, Roberta Lajous Vargas, que viajó desde Madrid para recibir a los marineros en el Puerto de la capital grancanaria y agradecerles su labor para con el país.

Esta es la 12ª ocasión en la que Cuauhtémoc arriba al Puerto de Las Palmas, que, según el capitán Mata, es "uno de los puertos que más usamos haciendo recorridos por Europa" por ser "un lugar privilegiado, debido a la posición geográfica que ocupa y gracias a la calidez y amabilidad con la que nos reciben siempre cuando estamos por aquí".

Este barco escuela supone un "conocimiento profundo de la navegación a vela, por medio de los astros, de la navegación por medio del compás magnético", afirmó el comandante. Se otorgará a los cadetes sabiduría náutica que les hará no convertirse "en un mero GPS, sino que comprenda de dónde vienen todos los datos que se obtienen y estén muy en estrecho contacto con la naturaleza". Esto posibilitará, prosiguió Mata, que el futuro oficial siempre respete y planee adecuadamente toda la información de que dispone en la mar.

El cadete Olvera, que se encuentra en su último año de educación para convertirse en oficial de la Armada mexicana, explicó que, durante la navegación, hay clases de ocho de la mañana a dos de la tarde, y prácticas por la tarde, lo que se conoce como un "zafarrancho" para tener a la tripulación preparada ante cualquier emergencia. "Lo más importante de todo siempre será consolidar un equipo de trabajo", puntualizó Mata Cervantes en consonancia con su marinero. "A todos (los tripulantes) debemos integrarlos en un solo equipo de manera que todos trabajen con el mismo objetivo que se plantea para el crucero", agregó.

En trayectos tan largos como este, que durará seis meses y tres semanas, es normal que haya momentos difíciles. "En viajes transatlánticos se experimentan prácticamente todas las condiciones de mar y todas las condiciones metereológicas", apuntó el oficial al mando antes de añadir que son estos momentos los que "verdaderamente fortalecen el carácter, el espíritu y el cuerpo de los tripulantes y hace a los marineros en la mar".

El barco que comanda participó en este viaje en la regata Tall Ships Races, que salió desde el puerto de Amberes, en Bélgica. "Hizo una pierna de competencia de Amberes a Lisboa, y luego una segunda pierna de competencia de Lisboa a Cádiz", comentó.

En esta carrera marítima fue galardonado con varios premios que llenan de orgullo a Mata Cervantes, "como el buque mejor presentado, el buque que viene de más lejos para participar y también como el buque con la mejor presentación en cabina y la entrada más espectacular afuera", añadió.

El Cuauhtémoc seguirá fondeado en el Muelle de Santa Catalina hasta este viernes, 12 de agosto, cuando partirá en la ruta de regreso a México, que le llevará unos 26 días hasta República Dominicana, donde harán su última parada antes de llegar a su puerto base en Acapulco. Durante estas jornadas en Gran Canaria, los miembros del navío visitarán la Casa de Colón, el Arsenal y disfrutarán de "otras actividades de tipo más bien lúdico que permitan relajar un poco antes del cruce del Atlántico", según el Capitán del buque.

La ciudadanía podrá conocer de cerca la labor de los marineros y ver el barco por dentro hasta el jueves, puesto que parte el viernes por la mañana. El horario de visita será desde las diez de la mañana hasta las ocho de la tarde. Es una oportunidad única para poder experimentar cómo se vive durante grandes periodos en alta mar.

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