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La empresa QStar trae a Canarias un robot para trabajos a gran profundidad

La compañía isleña incorpora un aparato que puede sumergirse hasta los 1.500 metros

Semana Náutica.

Semana Náutica. LA PROVINCIA/DLP

La compañía canaria QStar, dedicada a prestar servicios de submarinismo y a ofrecer formación en el uso de tecnología de exploración marina, acaba de adquirir un robot que baja hasta los 1.500 metros de profundidad y que puede detectar objetos a través de sonar pese a la mala visibilidad que hay a estos niveles. Se trata del primer aparato de estas características que hay en la Isla, de gran utilidad en tareas científicas y de salvamento.

El aparato fue presentado este jueves en la I Semana Náutica Profesional que se ha desarrollado en el Club Varadero, organizada por la concejalía de Ciudad de Mar, la Federación provincial de la pequeña y mediana empresa del metal y nuevas tecnologías (Femepa) para promover y dar a conocer el sector de la náutica recreativa en Gran Canaria.

El vehículo, que funciona por control remoto gracias a un cable de 22 milímetros de fibra óptica, lleva el nombre del semidios de la mitología griega Perseo, pesa 170 kilos y tiene incorporado tres cámaras de vídeo de alta resolución que envía imágenes en directo al puesto de mando, situado en una embarcación en la superficie marítima.

La baja visibilidad que suele haber a los 1.500 metros de profundidad obliga al vehículo a trabajar con sonares para detectar los objetos que encuentra en un rango de acción de 200 ó 300 metros.

Son algunas de las características de este nuevo robot que la compañía QStar, fundada en 2007, acaba de incorporar a su flota de equipos de trabajo. La empresa, que tiene sede en El Sebadal, también tiene ya una sucursal en Barcelona.

El director de la empresa, José María Sepúlveda, explicaba esta semana que el equipo ha tardado un año en fabricarse en una empresa italiana y que será de gran utilidad tanto en trabajos de inspección de buques como en tareas científicas, rodaje de documentales, así como en labores de rescate y salvamento.

Un campo, este último, de gran utilidad por los movimientos marítimos y aéreos que hay a diario en las Islas y las condiciones geográficas marinas del Archipiélago, que tiene una escasa plataforma continental submarina y grandes profundidades cerca de la costa lo que añade un plus de riesgo a cualquier incidente en el mar y dificulta cualquier operación de rescate si no se dispone de las herramientas precisas.

El robot en cuestión está en un ranking intermedio hacia arriba entre los niveles de profundidad a las que pueden llegar la mayoría de este tipo de estructuras submarinas que hay en el mercado, y a las que se les pueden incorporar brazos articulados en función de las necesidades que tiene la clientela.

Localización

"Nuestra meta es llegar a tener en nuestros equipos técnicos robots que lleguen a los 3.500 metros de profundidad porque cualquier percance como el que ocurrió hace un par de años a un helicóptero del Ejército podía haberse detectado de inmediato si hubiera habido un equipo aquí y no tener que esperar una semana, como hubo que hacer, para que llegara una empresa de fuera y lo localizara", comentó.

El incidente en cuestión ocurrió en 2014 cuando un Súper Puma del 802 Escuadrón de las Fuerzas Aéreas, con base en Gando, se precipitó al mar durante unas maniobras. En el suceso fallecieron cuatro soldados -solo uno logró salvar su vida- y los cuerpos tardaron varios días en ser localizados ya que se hundieron a 30 millas náuticas (55,5 kilómetros) al suroeste de Fuerteventura, pero a una profundidad de 2.362 metros.

Para su localización, el Ejército tuvo que contratar a la empresa de rescate Phoenix International ya que era la única que disponía de aparatos para sumergirse a 6.000 metros de profundidad. El operativo costó 3,2 millones de euros.

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