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Un sentinazo provoca el cierre al baño de la playa de las Alcaravaneras

Los bañistas alertaron de la mancha, que afecta a unos 100 metros de litoral

Una mancha de hidrocarburos provocó en la tarde de ayer el cierre de la playa de las Alcaravaneras. Las primeras indagaciones apuntan a que la contaminación se produjo por un sentinazo de un barco debido a la sustancia que se halló en el lugar, una mezcla de residuos oleosos y combustibles, según indicaron fuentes portuarias. Los operarios de la empresa Sapcan se afanaron en la limpieza de unos 100 metros de la mitad sur de la citada playa, donde se concentraron los restos por el efecto del viento y la corriente. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria espera permitir el baño durante el día de hoy una vez acaben las tareas de descontaminación.

La alerta la dieron los bañistas poco después del mediodía cuando detectaron que cerca de la arena el agua estaba enturbiada por una sustancia que se asemejaba al petróleo. A ello le acompañaba un fuerte olor a hidrocarburos, lo que hizo que los técnicos de la Concejalía Ciudad del Mar decretaran poco después el cierre completo de la playa a la espera de conocer la sustancia y proceder a su limpieza. En un primer momento se movilizó una embarcación de la citada empresa, la Sapcan III, y otra de Salvamento Marítimo, que comenzaron a rastrear la zona cercana a Alcaravaneras en busca de más restos contaminantes.

Una docena de empleados de Sapcan se personaron en el lugar para comenzar los trabajos de recogida de la sustancia contaminante mediante rastrillos, cepillos, palas y empapadores. El edil del área responsable del litoral de la capital, el nacionalista Pedro Quevedo, visitó la playa para conocer in situ el estado en el que se encontraba. El concejal declaró que desde que tuvo conocimiento de lo ocurrido se mantenía en contacto con el presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra, quien le informó de que se activaron todos los recursos disponibles para atajar la mancha.

Sanciones ejemplares

Asimismo, Quevedo señaló que en momentos como el de ayer, en el que la bahía está repleta de embarcaciones de recreo, debe haber una vigilancia extra para evitar incidencias como la sucedida, además de aplicar sanciones ejemplares que disuadan de realizar la limpieza de las sentinas en pleno litoral capitalino. "Esta es una playa urbana de primer nivel y hay que prevenir" estas situaciones "y utilizar todos los recursos posibles" para que no vuelva a suceder, comentó. En todo caso, el munícipe de Nuevas Canarias puntualizó que el vertido era "pequeño, mucho menor que el de la otra vez".

El otro vertido al que hizo referencia fue el ocurrido el pasado 20 de enero cuando la propia playa de las Alcaravaneras, las instalaciones del Real Club Náutico de Gran Canaria y algunos de los muelles del Puerto de La Luz quedaron afectados por un vertido que, según las primeras investigaciones, procedía del hundimiento del pesquero Poong Lim 11, que estaba atracado en el pantalán de Cory. En esa ocasión, sin embargo, no se detectó este incidente hasta dos días después cuando a través de la visualización de las cámaras del recinto portuario se comprobó que aquel jueves 20 de enero el buque de bandera coreana había zozobrado.

En el incidente ocurrido ayer, las fuentes portuarias consultadas afirmaron que todo apunta a que la contaminación se produjo debido a la limpieza de la sentina de algún barco que estaba fondeado en la bahía de la capital grancanaria. A esta conclusión se llegó al estudiar la combinación de sustancias que flotaban en el agua: un gasóleo fino, diferente al fuel oil que es más denso, y aceite hidráulico. En un principio se descarta que el vertido se produjera desde alguna instalación petrolera del Puerto o durante el trasiego de combustible a algún barco.

El cierre de la playa, sin embargo, no evitó que algunos bañistas se lanzaran al agua en el tramo norte de Las Alcaravaneras, donde no se instalaron cintas que indicaran la clausura de la misma. Entre estos estaba Juan Ramos Santos, que nada más salir del mar alegó: "Está todo limpio". "Llevo casi 100 minutos haciendo largos y nada, está todo perfecto", agregó. Santos, que acude a diario a esta zona para nadar, comparó la situación con la acaecida el pasado mes de enero. "Entonces me di cuenta de la contaminación cuando estaba nadando; había un olor muy fuerte y decidí salir", recordó este vecino del barrio de Arenales.

Por su parte, el alemán Vicent Mihael se sorprendía por el cierre. "No sabía nada", apuntó aún empapado mientras señalaba como otros bañistas también seguían en el mar a pesar de las indicaciones del Ayuntamiento. "El agua está limpia", apostilló poco después.

Los trabajadores de Sapcan estuvieron recogiendo los residuos hasta última hora de la tarde, cuando se decidió esperar a la pleamar para que los restos que aún estaban flotando en el agua se posen sobre la arena. Sobre las siete de la mañana de hoy está previsto que se reanuden las tareas de limpieza. Desde el Ayuntamiento se espera que a lo largo de la jornada de este miércoles vuelva la normalidad a las Alcaravaneras con su apertura al baño.

A los dos cierres que se han producido este año en esta playa capitalina por contaminación, hay que añadir el que ocurrió el pasado mes de julio en El Confital, cuando también se tuvo que prohibir el baño durante varios días por un vertido fecal.

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