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Puerto Salida de la cuarta ARC Plus

Malagueñas para zarpar hacia el Caribe

Los 73 veleros que participan en la ARC Plus se despiden de la ciudad para dirigirse, en primer lugar, a Cabo Verde

"¡Goodbye, my friend!". Esta es la frase que repitió decenas de veces por el micrófono el empresario Pedro Texaco para despedir a los navegantes de la ARC Plus que ayer iniciaron su viaje hasta el Caribe. La prueba se ha convertido en los últimos años en una cita que complementa la participación de barcos en su prueba matriz, la Atlantic Rally for Cruisers (ARC). En su cuarta edición, esta modalidad contó con la inscripción de 73 veleros que dijeron adiós al Muelle Deportivo de Las Palmas de Gran Canaria entre malagueñas y canciones populares de la tierra. La primera parada de los regatistas que navegan bajo la bandera de 19 países, el 28% de ellas con los colores británicos, será Cabo Verde. Desde allí, la flota se dirigirá después hacia la bahía de Rodney Bay, en la caribeña isla de Santa Lucía, a donde también partirán el próximo día 20 de noviembre las tripulaciones que competirán en la trigésimo primera ARC.

El muelle capitalino se convirtió desde temprano en un goteo de curiosos que no quisieron perderse la salida de las primeras embarcaciones que cruzarán el Atlántico. Y es que aunque el pistoletazo de salida está previsto para las 13.00 horas, antes de media mañana apenas quedan barcos en los que ondea la enseña de la ARC+ en el pantalán. Tan solo los más rezagados desatan los últimos cabos, mientras el resto se dirige de manera ordenada hacia el punto de partida establecido. Pero orden no es sinónimo de aburrimiento. Y de demostrarlo, micrófono en mano, ya se encargaba Texaco.

El que atendiera a los navegantes durante más de 30 años en la estación de servicio del Muelle Deportivo, se convirtió en el maestro de ceremonias de la jornada en la que tampoco faltó la música. Aunque se alternaron varios temas del cancionero popular y del actual, la que más sonó a lo largo de la mañana fue la canción de La Rama de Agaete. Tanto es así, que hasta en alguna ocasión el empresario aprovechó para dedicársela a la embarcación que en ese momento hacía maniobras para abandonar la marina de la capital grancanaria.

A pesar de que era a él a quien más se le oía, Pedro Texaco no fue el único que se encargó de dar una merecida despedida a los 339 regatistas que participan en la prueba menor de la ya tradicional regata transatlántica. Pequeños y mayores, hombres y mujeres, extranjeros u oriundos también quisieron arroparles, aunque eso implicase caminar sobre rocas. Este fue uno de los momentos más emotivos en lo que los tripulantes de la embarcaciones pudieron interactuar en un breve intercambio de saludos con los allí presentes. Y es que en lo que algunos se afanaban en grabar o sacar fotos a los barcos o a sí mismo con ellos de fondo, otros meneaban brazos o banderas para decir adiós a los viajeros.

Uno de ellos es el pequeño Isaac Guerra, que a sus 13 meses apenas sabe articular algunas palabras, pero lo que es despedirse con su manita sí lo controla. Su padre, Daniel Guerra le sostiene sobre los hombros al tiempo que le anima a que diga "adiós" o "bye- bye" a las embarcaciones. "Es la primera vez que vengo a esta modalidad, pero siempre suelo venir a ver la salida de la ARC", explica antes de remeterse entre el gentío que aguarda en las rocas "para que el niño lo vea un poco más de cerca y si no se aburre igual luego nos paramos a ver los que están en el pantalán". Debe ser que al chiquillo le gusta la experiencia, porque desde lejos se le puede ver brincando encima de su progenitor.

Los barcos de la ARC Plus navegan bajo las banderas de 19 países, si bien los regatistas proceden de 27 distintas nacionalidades. De todas ellas, la británica es la que cuenta con mayor presencia ya que el 28 % de la flota (21 veleros) pertenecen a Reino Unido. Le sigue de cerca Alemania con el 20% de los navíos participantes. En lo que a las tripulaciones se refiere, estas están integradas por 339 personas, entre las que hay 13 niños menores de 16 años y 18 adultos con más de 70 años.

En cuanto a las características de las embarcaciones, hay 13 catamaranes. El velero más pequeño es el belga Anakin. Se trata de un Comfortina 32 de nueve metros y medio de eslora. Mientras que el barco más grande es el Masa Yume. Un imponente navío que mide 26,85 metros y cuyo diseño, realizado a mano en madera de caoba en Turquía, es único. A pesar de que este es uno de los que navegan bajo la bandera británica, la esencia española estará también presente ya que el isletero Arnaldo Brito será quien esté al frente del equipo en el que también viaja su compañero de la infancia Daniel Bastos. El título de la embarcación más antigua es también para otra británica, la Great Days, un Laurent Classic construido en 1956.

Y mientras estos 73 veleros navegan hasta Cabo Verde, otros 224 yates permanecerán en la marina de la capital, hasta el domingo 20 de noviembre, fecha de salida de la trigésimo primera edición de la Atlantic Rally for Cruisers. Hasta que llegue ese momento, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha organizado un programa de actividades y ha puesto a su disposición folletos en los que encontrarán, además de la información, recomendaciones y descuentos en visitas guiadas a los museos de la ciudad.

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