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Patrimonio La estela de la Bauhaus en la capital

La ciudad racionalista al descubierto

Dos rutas turísticas desvelan las obras más notables de Miguel Martín. Ciudad Jardín, Vegueta y Triana concentran más de 300 joyas de la arquitectura moderna

Una de las fachadas de la Casa Domínguez, construida en 1935 con el proyectode Miguel Martín, en la calle Lope de Vega.

Una de las fachadas de la Casa Domínguez, construida en 1935 con el proyectode Miguel Martín, en la calle Lope de Vega. JOSÉ CARLOS GUERRA

La arquitectura moderna aterrizó en la capital grancanaria, cuando estaba a punto de nacer la década de los 30 del siglo pasado, con el genio creador de Miguel Martín-Fernández de la Torre (1894-1980), que introdujo el racionalismo en Las Palmas al mismo tiempo que los arquitectos y artistas de la Bauhaus desplegaban a miles de kilómetros, en el centro de Europa, ese mismo estilo vanguardista y rompedor. El espíritu de la Escuela Bauhaus está diseminado a lo largo y ancho de la ciudad baja, también en Tafira , y especialmente en Ciudad Jardín, donde se concentran gran cantidad de construcciones en un espacio muy pequeño. Miguel Martín no fue alumno de la escuela alemana, pero sí estuvo en todo momento en contacto con su vanguardia y participó de la misma inquietud de renovar la arquitectura, para hacerla más funcional y llenarla de volúmenes cuadrados y líneas puras. A lo largo de 15 años, proyectó más de 300 casas, en su mayoría en Triana y Vegueta, algunas en Tafira, y también en Ciudad jardín, auténtico barrio racionalista, donde se concentran unas cuarenta casas, verdaderas joyas arquitectónicas. Algunas han desaparecido y otras han sido disfrazadas con el añadido de pastiches, como tejas y otros elementos ajenos a su estilo. Algunos lo denominan en broma "racionalismo, estilo Teror/terror". Pero la esencia de la mayoría ha sobrevivido con mayor o menor fortuna. El Ayuntamiento acaba de lanzar dos rutas turísticas, que dan a conocer 36 inmuebles, una en Vegueta y Triana y otra en Ciudad Jardín, con las que se busca un doble objetivo: poner en valor un valioso patrimonio arquitectónico y usarlo como gancho para la promoción turística de la ciudad como destino cultural.

La idea partió del fotógrafo, escritor y editor alemán Johannes Peter - autor de dos libros sobre el barrio racionalista de Tel Aviv (Israel)-, y de la periodista Lorett Rodríguez Schaefer, especialista en racionalismo español y en la obra de Miguel Martín. "No creo que esta ciudad", sostiene Rodríguez, "sea consciente del gran valor que tiene, por eso dimos este primer paso y le propusimos el proyecto al concejal de Turismo Pedro Quevedo", que lo acogió encantado.

La ruta de Vegueta-Triana arranca en Juan de Quesada, donde se encuentra una de las primeras muestras de la arquitectura moderna de España, la Casa Machín, construida en 1927. La presencia de volados decorativos en la fachada y otros elementos hacen que no se la considere puramente racionalista. Es en esta ruta, al final del barrio de Triana, en Bravo Murillo donde se encuentra la joya de la corona: la Casa Palacio, sede del Cabildo de Gran Canaria. "Es la obra racionalista más importante de toda España. La literatura arquitectónica así lo considera, sin ningún lugar a dudas", sostiene Rodríguez, mientras Peter explica que "cuando enseñas una foto del edificio a alguien que no lo conoce y le preguntas de qué época es, te dicen que es de los años 70 u 80. Se asombran cuando les dices que se proyectó en 1931". "Es un edificio", tercia Rodríguez, "absolutamente moderno para su época. Es vanguardia pura. En su momento debió ser especialmente moderno, rompedor, como lo fue Ciudad Jardín, porque Las Palmas quería eso. Quería una ciudad moderna, de progreso, a la altura de lo que estaba ocurriendo en ese momento en Europa" y Martín fue el elemento que canalizó y plasmó esa tendencia. "Lo que hacía Miguel no era una copia, como muchas veces se pensó. No es un señor que mira cuatro revistas de arquitectura y las copia. Forma parte de ese movimiento vanguardista", aclara Schaefer. Destaca que Ciudad Jardín presenta la singularidad de albergar "una gran cantidad de obras racionalistas en un barrio, fruto de una idea urbanística modena". Martín estaba en Madrid cuando lo llamó en 1922 el alcalde José Mesa y López para que hiciera la conexión urbanística de Arenales con el Puerto, a través de Ciudad Jardín. Acababa de terminar sus estudios en Madrid y en Ciudad Jardín no había apenas nada. Sólo los chalets y los hoteles que habían construido los ingleses. Martín se inspiró en el modelo de ciudades jardín de los urbanistas ingleses del siglo XIX, que propició la construcción de ciudades enteras en las afueras para personas con escasos recursos. "Era un concepto revolucionario y Martín lo aplicó a Ciudad Jardín, aunque no exactamente igual porque no era para trabajadores, tampoco estaba a las afueras y no era una ciudad autónoma, con colegios y servicios. Cogió elementos de esa idea y lo convirtió en un barrio de clase media alta, como en Madrid fue el barrio de El Viso, que también es racionalista y fue diseñado en la misma época por Bergamín, compañero de Miguel en la Escuela de Arquitectura", recuerda. Entre 1927 y 1940 se construyeron la mayor parte de estas casas, aunque el racionalismo "se acaba en España con el golpe militar de Franco, que lo consideró parte del bolchevismo cultural. Sin embargo, aquí siguió hasta 1940. La gente no quería una arquitectura anticuada, quería lo que se hacía en el mundo", explica Rodríguez. Entre los proyectos de Ciudad Jardín destaca, por el carácter singular que tuvo, la colonia ICOT, un grupo de 34 casas , que fueron construidas en la época de la II República para clases modestas. La colonia se construyó, con el respaldo de una ley que promovía el acceso a casas de alquiler de las clases con menos recursos y el fomento del empleo de los obreros. La colonia, heredera del ideal didáctico de la Bauhaus, ha sobrevivido, aunque sus habitantes no tienen nada que ver con las clases modestas.

Martín compaginó durante esa década el diseño de viviendas racionalistas en Ciudad Jardín, que en su inmensa mayoría se basaban en dos casas adosadas, con el estilo neocanario, impulsado por su hermano, el artista Néstor Martín-Fernández de la Torre, obsesionado con la idea de darle valor al tipismo y revalorizar las características culturales de la región para promocionar la ciudad y ofrecer al turismo algo diferente. "Miguel hace algunos proyectos de ese estilo neocanario, peroesas casas siguen siendo racionalistas y funcionales en su construcción y distribución", indica la experta. Y aclara que, pese a lo que algunos piensan, ese estilo neocanario "era también muy novedoso para su época", y no tiene nada que ver con el neoregionalismo que implantó el franquismo. El Mission Style tuvo mucha fuerza en California, inspirado en el barroco español y el estilo colonial, en el que está inspirado el conjunto del Pueblo Canario, que ideó Néstor, que también realizó decoraciones en el más puro estilo racionalista, como la del interior del Cine Cuyás. Lorett Rodríguez y Johannes Peter, que recaló en Canarias en busca de su arquitectura Bauhaus tras leer una reseña en internet, preparan un libro, Racionalismo y Vanguardia, Miguel Martín y el Movimiento Moderno, que saldrá el próximo enero.

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