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Entrevista a Jaime Llacuna

"En la prevención laboral hay que usar una comunicación más positiva"

"Trump ha ganado las elecciones a través de un proceso de comunicación salvaje, agresivo e insultante", profesor de Psicología del Trabajo y Comunicación Interna en al Universitat de Barcelona

El profesor Jaime Llacuna, durante la jornada de prevención laboral, ayer.

El profesor Jaime Llacuna, durante la jornada de prevención laboral, ayer. A. CRUZ

¿Cuán importante es la comunicación interpersonal para evitar los accidentes laborales?

El tema de la comunicación interpersonal es importante absolutamente para todo con el objetivo de entenderse. Lo que pasa es que suele ocurrir que emisor y receptor no se entienden por razones diversas. Esto en el campo de la prevención suele ser más peligroso que en otras situaciones. Por ejemplo, si hay un técnico de prevención que le está diciendo a un trabajador que se ponga el casco y éste no lo entiende, no le hace caso, esta situación es más peligrosa que cualquier otra que nos podemos encontrar. Este es el ejemplo de que en la prevención laboral si falla la comunicación puede dar unos resultados peores que en otras comunicaciones interpersonales.

¿De qué manera podríamos hacernos entender mejor?

Es en lo que llevo trabajando desde hace 41 años. Cuando desde Asepeyo me llamaron y me dijeron que si quería participar en las jornadas para explicar cómo podemos entendernos mejor, era para que contara lo que he explicado toda la vida, que es decir que esas comunicaciones son dobles: por una parte está el mensaje que quieres mandar, que está codificado, y por otra la forma en la que tú emites ese mensaje. Hoy, la forma es lo que llamamos la comunicación analógica, que es muy importante. No debemos aprender únicamente que hay que ponerse el casco, el mensaje tiene que llevar una carga emocional para que llegue realmente al receptor, no únicamente que se entienda.

Es lo que hace la Dirección General de Tráfico (DGT) en los anuncios de televisión.

Los anuncios que hace la DGT para la televisión no digo que estén mal, lo que digo es que tampoco se trata de alarmar a nadie. Cuando decimos que tiene que tener una base emocional no quiere decir que tengamos que asustar a nadie. Si le estamos diciendo que se ponga el casco no le estamos diciendo que si no se lo pone se va a matar, que es una cosa bastante frecuente en la prevención. Yo sería más positivo, ofrecerle la versión positiva de por qué deben llevar el casco. Igual que en un coche sería más interesante que en vez de advertirle de que te vas a matar, decirle que si conduces correctamente va a ser mejor, lo vas a pasar mejor, no vas a tener problemas de estrés... darle la vuelta a la tortilla. Una comunicación más emocional debería de tender hacia lo positivo en vez de hacia lo negativo.

¿Las empresas y los empleados del país se comunican bien?

De lo que estamos hablando es de los técnicos de prevención. Otra cosa es si el empresario o el estado comunican bien o mal. Hablando de si los técnicos de prevención comunican bien, diría que tienen muy buena fe, que hacen todo lo mejor que pueden, pero tal vez como provienen de una formación que es muy estrecha, que es muy técnica, pues tal vez no tienen las herramientas suficientes como para poder hacerlo de una manera operativa. Un técnico de prevención sabe mucho de higiene y de seguridad, pero probablemente no sepa la forma de transmitir esos mensajes porque nadie se lo ha enseñado, porque en España la formación no cubre estos conocimientos, cubre más los aspectos estrictamente técnicos y no temas de comunicación, relación interpersonal, relaciones humanas.

Hay que enseñar a explicar.

Sí. No es ninguna novedad. Si por ejemplo pasamos al caso de la comunicación pública, de los periodistas, lo que está claro es que tú si quieres decir que la comunicación es importante, una manera es que se diga así a lo bestia y otra que se exponga bien dicho, bien elaborado, bien pensando, un discurso coherente, no agresivo. Estamos en este momento viendo cómo un señor que es Trump acaba de ganar la presidencia de Estados Unidos a través de un proceso de comunicación absolutamente salvaje, agresivo e insultante. Cuando millones de americanos le han votado, a pesar de los gritos y los insultos, es un ejemplo de que hay alguna cosa que no funciona bien, hay algún rasgo patológico. Esta no es la mejor manera de proceder en un proceso de comunicación, especialmente porque todas aquellas repercusiones que provienen de amenazas suelen ser muy débiles, es decir, a la mínima que cae la amenaza cae el proceso comunicativo. O aquello que proviene de un análisis serio, de pensar, de obligar al receptor a que entienda las cosas, las evalúe, las analice, las lleve a tener reflexiones personales... el mensaje se mantiene mucho más tiempo.

Lo que me explica es análogo a la política del miedo que utilizó el PP en las elecciones.

Exactamente. Todo lo que sea utilizar la política del miedo para conseguir algo, sea en el campo que sea, siempre es malo. Incluso es malo técnicamente. Cuando a uno se le amenaza constantemente y denota que esa amenaza no se cumple o no se puede cumplir o se cumple demasiado la abandona. Aquello de la letra con sangre entra, esto hoy es una animalada absoluta. Si amenazas a un trabajador con que se va a caer, te vas a matar, te vas a abrir la cabeza, esto no. Esto no quiere decir que no tenga una repercusión, la puede tener a corto plazo porque el receptor se ha asustado, pero a largo plazo está claro que no. Lo que va bien es algo que te obliga a pensar, reflexionar, tomar decisiones, nadie te ha amenazado de nada. Lo haces libremente. El nivel de percusión es más alto y duradero.

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