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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Entrevista a Claudia Delso Cabreira

"La participación ciudadana solo depende de la voluntad política"

"Las propuestas que recibimos de los ciudadanos cuando les dejan intervenir son muy sensatas", reconoce la concejala de Participación Ciudadana de La Coruña

Claudia Delso en las Jornadas de Particípolis II: construye ciudad, este miércoles. QUIQUE CURBELO

En 2015 pusieron en marcha los Presupuestos Participativos, ¿cómo ha sido la experiencia?

En 2015 pusimos en marcha la concejalía de Participación Ciudadana, que no existía hasta entonces en La Coruña. El proceso ha sido muy satisfactorio tanto para la ciudad como para la propia Administración. Para ser la primera vez estamos muy contentos con los resultados porque se presentaron más de 500 propuestas para la ciudad; muy sensatas e interesantes, para invertir un millón de euros del presupuesto de 2017. El proceso ha constado de varias fases. Una primera, en la que se presentaran las propuestas. Una segunda, donde se priorización las mismas con el apoyo de los técnicos del Ayuntamiento porque había ideas donde el Consistorio no tenía competencias o superaban la cuantía del millón y había que avisar al vecino para ver si quería proponer otra cosa. Ha sido un proceso de dos meses, donde ha habido análisis técnicos y económicos y en el que han participado distintos servicios hasta llegar a la tercera fase, de votación final. De esas 500 propuestas quedaron 98 y, finalmente, 21 proyectos de muy diversa índole. Desde plantar árboles autóctonos en la ciudad, hacer carriles-bici, mejorar el espacio público o aplicaciones móviles para informar al Ayuntamiento de lo que ocurre en la calle. Todo este trabajo ha sido posible gracias a la plataforma aportaaberta.coruna.es, de software libre, que ha utilizado el Ayuntamiento de Madrid y que aprovechamos nosotros. Para aquellos vecinos que no tenían autonomía digital o que no se manejaban bien en la plataforma formamos al personal de las bibliotecas municipales para que atendieran a los vecinos y pudieran registrar allí sus propuestas. Ese trabajo de agente activo también lo hicieron las asociaciones de vecinos.

¿Tienen la intención de incrementar ese millón de euros?

Sí, por supuesto. La experiencia tiene la vocación de convertirse en algo estructural. La cosa tiene que ir creciendo porque también ha habido una gran satisfacción entre la gente que ha participado, que no era otra que la gente que estaba censada en la Coruña mayor de 16 años. De hecho, participaron más del 2% de las personas del censo entre 29 y 49 años. Y ese es un buen dato que nos indica que las cosas no se pueden parar y que tienen que ir mejorando. Hay que verlo cada año y ver cómo se puede ampliar esa cantidad.

Visto el éxito, ¿los ciudadanos podrán decidir en poco tiempo a dónde van el 100% de los presupuestos?

La intención es ampliarlo; no me anticiparía a decir eso. La Coruña tiene un presupuesto total de 240 millones de euros para 2017 y solo 38 millones son para inversiones, el resto es para pagar al personal, el funcionamiento propio de una administración y otras cosas. Parece poco un millón de euros pero no lo es en comparación con los 38 millones de euros que se tienen para inversión, siendo además el primer año que ponemos en marcha este proceso. Es una cantidad muy manejable. Sin duda alguna tenemos que ser capaces de ello; es nuestra intención, pero hay que contar con los técnicos, con sus análisis, para llegar ahí. Este proceso sin duda alguna se puede mejorar como cuando pongamos en marcha la creación de distritos, que ahora no tenemos en la ciudad. Entonces podremos dar a cada distrito una cantidad económica y que los vecinos decidan dónde invertirlo. Ese es el espíritu de ciudad que queremos construir.

¿La participación ciudadana no es entonces una idea utópica, sino factible?

Es necesaria, contribuye a crear una democracia de mayor calidad. Las políticas de participación tenían que haberse activado hace tiempo. Parece algo muy novedosos pero hay ciudades en el mundo con políticas de participación hace muchos años. Y de ahí la apuesta de Marea Atlántica para que ese proceso sea transversal a todo el gobierno de la ciudad. Está demostrado que cuando se abren espacios de participación en una ciudad se utilizan responsablemente. Las propuestas que nos han hecho los ciudadanos son muy sensatas e interesantes y, seguramente, no hubieran ocurrido en los despachos.

¿Qué frentes ha habido que vencer para abrir esta experiencia? ¿Los grupos de la oposición?, ¿la creencia de que los ciudadanos no están prepa- rados para la participación abierta?

Ninguno de los grupos de la oposición nos lo ha puesto fácil. El PSOE, el PP y el BNG tuvieron la oportunidad de llevarlo a cabo en su momento pero, excepto un tímido intento en 2008, no se hizo. Y eso que tenemos en marcha un reglamento de participación ciudadana desde 2004, pero no se utilizó. En algunos casos nosotros nos hemos apoyado en él para regular algunas cuestiones y lo seguiremos haciendo. Para algunos procesos como éste y para otros solo hace falta voluntad política.

¿La posibilidad de que cada ciudadano participe de forma individual no deja en un segundo plano a las asociaciones vecinales, canalizadoras hasta ahora de sus demandas?

Situándonos en el contexto en el que estamos de 2016, la participación ciudadana es un derecho de todos. Estén organizados o no. Las asociaciones de vecinos siguen teniendo su utilidad, las propias personas pueden seguir canalizando sus propuestas por las asociaciones pero no puede ser el único canal. De las 500 propuestas que nos hicieron, 90 fueron planteadas por asociaciones. Los medios telemáticos abren un debate necesario a una participación más individual, pero en La Coruña las asociaciones todavía son interlocutores muy necesarios. Hay barrios que tienen más o menos participación y fuerza en función de sus asociaciones de vecinos.

Hablaba antes de que los 21 proyectos que han sido finalmente seleccionados eran muy variados. ¿Qué áreas concretas han recabado el mayor número de iniciativas?

Principalmente los proyectos relacionados con el Medio Ambiente, la Movilidad y la mejora del espacio público. La gente lo que quiere es un modelo de ciudad en el que pueda pasear, jugar, ir con la bici, con más espacio verde porque en los últimos años se ha construido demasiado. Curiosamente, también hubo ideas para desarrollar aplicaciones móviles o software de utilidad pública.

¿Cuál es el siguiente paso?

Consolidar esta participación independientemente de quién esté en el gobierno y conseguir que las políticas de participación, de Presupuestos Participativos no sean irreversibles. Lograr que los Presupuestos Participativos se hagan estructurales dentro de la organización municipal, modificar ese reglamento del que hablaba antes y mejorar el proceso.

¿Una ciudad como Las Palmas de Gran Canaria puede poner en marcha este proceso o las ciudades tienen que tener algunas características?

Cualquier ciudad puede poner en marcha la participación y los Presupuestos Participativos. Este movimiento comenzó en la ciudad de Porto Alegre (Brasil), aunque era encuentros presenciales de vecinos. Cada ciudad debe reflexionar sobre cómo desarrollar este proceso. Al ser la primera vez, nosotros optamos por hacerlo presencial y telemático para que hubiera un equilibrio; lo mismo que abrir el cauce tanto al ciudadano particular como a las asociaciones vecinales e involucrar a los técnicos municipales. Al ser una experiencia transversal y en la que participan tantos servicios y concejalías diferentes también se ayuda a que la administración cambie. Los técnicos han estado muy involucrados, pese a las dificultades por cumplir con los plazos. A raíz de esta experiencia nos convertiremos en sede en 2018 del Encuentro Ibérico de ciudades participativas, donde ayuntamientos de distinta índole político de Portugal, España y otros países, analizaremos estas experiencias.

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