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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Sólo 120 familias se irán de Las Rehoyas tras la reconstrucción de las viviendas

Urbanismo garantiza que no se obligará a nadie a mudarse en contra de su voluntad

Sólo 120 familias se irán de Las Rehoyas tras la reconstrucción de las viviendas

Sólo 120 familias del total de 2.556 que viven en el barrio de Las Rehoyas-Arapiles se han mostrado dispuestas a irse de la zona, cuando se lleve a cabo la reconstrucción de las viviendas, una ambiciosa operación que tendrá un coste superior a los 125 millones de euros y que carece de fecha de inicio, porque está pendiente de que se ponga en marcha el próximo plan estatal de Vivienda y que éste contemple la financiación necesaria para arrancar las obras. El Ayuntamiento cuenta con tres solares de propiedad municipal en La Feria, la calle Doctor Chiscano (cerca del Doctor Negrín) y el Lomo Apolinario, destinos entre los que puede elegir el centenar de familias que quieren mudarse del barrio. Los tres solares disponen de espacio suficiente para construir un total de 394 viviendas (122 en Doctor Chiscano, 257 en La Feria y 15 en Lomo Apolinario).

El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, ha garantizado que ninguno de los vecinos de Las Rehoyas tendrá que salir del barrio en contra de su voluntad. Salió de esta manera al paso de una de las exigencias que contiene la propuesta vecinal para el barrio, elaborada por la Plataforma Vecinal Rehoyas-Arapiles, que exige que el 100% de las familias sean realojadas en el barrio salvo aquellas que voluntariamente quieran trasladarse a otra zona de la ciudad. Los vecinos advierten, entre otras cuestiones, que no van a permitir que la reposición de Las Rehoyas sea "un corta y pega" de lo que se hizo en El Polvorín. Tampoco están dispuestos a pagar por su vivienda nueva y reclaman participar en el diseño del nuevo barrio. Quieren que se aproveche la reforma del barrio para que se "rehabilite la vida social del vecindario y se cree una cultura participativa y democrática".

"Nunca hemos planteado que los vecinos abandonen el barrio en contra de su voluntad", aclaró Doreste, quien además destacó que ha sido el actual gobierno municipal el que ha "iniciado el proceso de negociación y diálogo con los vecinos". "Sabemos", añadió, "que hay 120 familias, del total de 2.556, que sí han manifestado que se quieren ir y a ese centenar de familias les construiremos vivienda fuera de Las Rehoyas, en su momento, cuando tengamos la financiación. Todos los que se quieran quedar en el barrio se quedarán, así que esa reivindicación no toca, porque ya firmamos con los vecinos que no van a ser desplazados".

Tampoco se contempla, aseguró el concejal, el realojo de las familias en casas de alquiler mientras se construyen las nuevas viviendas. "La idea sigue siendo construir y trasladar directamente a los vecinos desde las casas viejas a las nuevas. Y así nadie va a tener que salir del barrio y además se evita el retraso que provoca" el proceso de realojo en casas de alquiler.

La idea que barajan los técnicos de Urbanismo es iniciar la construcción de las nuevas viviendas en los terrenos del campo de fútbol, que "se trasladará a otro lado. En la otra esquina del barrio hay otra parcela en la que podemos construir también. Construimos esos dos primeros edificios y vamos trasladando a la gente; derribamos los siguientes bloques y así vamos avanzando".

Los vecinos, que quieren peatonalizar gran parte del barrio, proponen también soterrar la calle Santa Luisa de Marillac. "Esa actuación encarecería mucho el proyecto", a juicio de Doreste, quien añadió que se tendrá que valorar si se hace o no. Quizá, añadió, "sería mejor limitar el tráfico en la calle sin soterrarla. Nos preocupan los costes de soterrar la calle porque se trata de dinero público".

Tras asegurar que los residentes no tendrán que pagar ningún sobrecoste por las nuevas casas, indicó que el espacio disponible impide hacer viviendas de 90 metros cuadrados.

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