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El plan de la Casa del Niño quiere alojar a familias de hospitalizados de otras islas

Urbanismo asume el proyecto sociocultural de los vecinos y su gestión a través de una cooperativa

Imagen de la fachada de la Casa del Niño, en la calle Blas Cabrera Felipe. JOSÉ CARLOS GUERRA

El gobierno tripartito de la capital grancanaria ha asumido el proyecto de gran centro sociocultural que defiende la plataforma de vecinos del Cono Sur para la Casa del Niño y también su exigencia de que la gestión de los trabajos que se lleven a cabo para mejorar la calidad de vida de los más de 72.000 vecinos de esta zona del municipio se lleven a cabo mediante la gestión comunitaria a través de una cooperativa de servicios. La plataforma en defensa de la recuperación de la Casa del Niño entregó ayer al concejal de Urbanismo Javier Doreste la propuesta, en la que además de la puesta en marcha de zonas deportivas, centros sociales para mayores y jóvenes, espacios para el movimiento asociativo y un comedor social, entre otros recursos, plantean que se cree un centro de alojamiento para que los familiares de pacientes de otras islas puedan quedarse allí mientras estos estén hospitalizados en el Insular y el Materno. Los vecinos plantean también la posibilidad de que el alojamiento pueda ser usado por deportistas de otras islas que vienen a la capital a competir o a entrenar.

Los vecinos quieren recuperar este inmueble de 20.000 metros cuadrados -que está abandonado desde hace más de veinte años- para desplegar acciones que permitan paliar todas las carencias socioculturales que padece el Cono Sur. Carmelo Suárez y Juan Samper, miembros de la plataforma, insistieron ayer en que la "penosa situación" en que se encuentra el edificio diseñado por Miguel Martín-Fernández de la Torre, es consecuencia de la "dejación y negligencia institucional", así como de la "grotesca permisividad ante la progresiva destrucción vandálica que ha ido sufriendo el edificio", pese a su alto valor como patrimonio histórico, que ha llevado al Cabildo a reconocer recientemente su condición de Bien de Interés Cultural (BIC), veinte años después de haberse incoado el expediente.

Omayra Melián, miembro de la plataforma, resaltó que se trata de un "proyecto viable" y añadió que además de la bondad de los proyectos previstos para atender las demandas sociales y culturales del Cono Sur es una magnífica alternativa de empleo para los parados de la zona.

"Estamos de acuerdo con este proyecto sociocomunitario. Creemos que puede ser un punto de dinamización y regeneración social del Cono Sur y nos gusta la propuesta de los vecinos", sostuvo Doreste al término de la reunión, en laque se comprometió a buscar el dinero. Planteó a la plataforma la necesidad de constituir una cooperativa, que será la encargada de presentar el proyecto al Ayuntamiento, de cara a la firma de un convenio de cesión del inmueble para su gestión comunitaria. El edil informó a los miembros de la plataforma que concertará una reunión con los responsables del Gobierno canario y el Cabildo de Gran Canaria para empezar a caminar de cara a realizar el proyecto definitivo, mientras concluye, por otro lado, el estudio que permita saber las consecuencias jurídicas de la extinción de la fundación de la Casa del Niño.

Carmelo Suárez volvió a insistir en que el conde de la Vega Grande, que donó el siglo pasado los terrenos de la Casa del Niño, así como varias decenas de miles de metros de otros terrenos colindantes hasta la Autovía, no tiene ningún derecho, desde el punto de vista legal, a pedir la reversión de los terrenos del inmueble, que funcionó como residencia de menores hasta que se clausuró hace 26 años.

Sanción

Suárez volvió a reclamar que se inicie el proceso de extinción de la fundación y exigió a Doreste que su departamento concluya el expediente de disciplina urbanística abierto en 2014 por los daños que se han causado al edificio y se imponga una sanción a los miembros del patronato de la fundación (Delegación del Gobierno, Gobierno canario, Ayuntamiento, Cabildo y Obispado) que supuestamente tenían que haber velado por la protección del edificio. "Que se culmine el expediente y que se imponga la sanción correspondiente", pidió el portavoz vecinal, quien añadió que ese dinero podría servir para iniciar la rehabilitación del edificio, cuyo coste total se ha calculado en 10 millones de euros. Suárez quiso aclarar que el desmantelamiento durante la legislatura anterior de todos los elementos de madera del edificio no fue efectuado por el Cabildo de Gran Canaria, como se pensó inicialmente, sino por el Gobierno de Canarias, una actuación que calificó de "delictiva". Los miembros de la plataforma dieron cuenta de la visita que realizaron a la Casa del Niño representantes del Cabildo y del Gobierno canario, así como del compromiso del director general de Patrimonio, Luis Suárez, de destinar una partida para la conservación del edificio. Por su parte, el director general de Políticas Sociales del Gobierno canario, Francisco Candil, anunció la semana pasada que ha iniciado los contactos con el resto de instituciones del patronato para poner el edificio a disposición del Ayuntamiento capitalino. La plataforma advirtió que no va a parar hasta recuperar el edificio.

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