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Entrevista a Gustavo Calero Garriga Pires

"La ubicación de Gran Canaria resulta estratégica para nosotros"

"Cuando uno llega al buque tiene que desenvolverse a lo largo de cinco meses, cada persona se adapta a él a una velocidad diferente", señala el comandante del buque escuela 'Brasil'

El comandante Garriga Pires, en el puente de mando del buque.

El comandante Garriga Pires, en el puente de mando del buque. JOSÉ CARLOS GUERRA

Su escala en Gran Canaria ya se ha convertido prácticamente en una tradición. ¿Por qué vienen aquí siempre?

Para nosotros, cuando dejamos Brasil en dirección a Europa, la ubicación de Canarias resulta estratégica. Es un sitio perfecto, casi a medio camino, ideal para conseguir suministros y hacer el mantenimiento del buque.

¿Qué impresiones ha tenido durante los contactos que ha mantenido por ahora con las autoridades políticas y militares del Archipiélago?

Las mejores posibles. Todos fueron muy amables y demostraron un profundo conocimiento de Brasil, además de mucho interés en nuestras actividades.

¿Cuáles son los objetivos que se marca la Marina brasileña con un viaje como este?

La más importante es concluir el curso de formación de los oficiales de la Armada brasileña. Nuestro curso está establecido en cuatro años en la Escuela Naval y un año de fase práctica. De este tiempo, cinco meses son viajando. Esta es la última etapa de la formación de la Armada brasileña y después de esto los guardiamarinas serán oficiales e irán a servir por todo el país.

¿Dónde radica la relevancia de esta travesía dentro de todo el ciclo de formación de los futuros oficiales brasileños?

Tiene importancia por ser la última fase, pero también porque es sumamente práctica. La teoría se queda en los cuatro años previos, aquí todo tiene un enfoque práctico.

¿Cuál es el mayor reto al que se enfrenta alguien que se está formando y que llega al navío para hacer el viaje?

Cuando uno llega al buque tiene que desenvolverse a lo largo de cinco meses. Vivir en una nave de guerra con naturalidad es fundamental: estar aquí uno o dos días es una cosa, pero durante tanto tiempo se aprende a vivir profesionalmente embarcados. No es que resulte ser un desafío difícil, pero cada persona se adapta a él a una velocidad diferente.

¿Cómo es el día a día a bordo del barco?

Si uno mira el buque desde el exterior puede pensar que se trata de una fragata por el diseño del casco, pero como se puede ver en el interior tenemos un auditorio con 206 butacas, aulas, simuladores y espacios para la enseñanza. La rutina del guardiamarina está compuesta por actividades prácticas durante el periodo de la mañana entre las ocho y las once y media y entre la una y media y las cuatro. Por la noche tenemos charlas y presentaciones.

Cuando llegan a puerto, como aquí, también tendrán oportunidad para conocer las ciudades que visitan, ¿cierto?

Sí. Aquí tenemos una programación de visitas profesionales y culturales, así como a sitios ligados a la tecnología. Por ejemplo, una hora después de llegar cerca de 40 guardiamarinas fueron a visitar los buques de la Armada española aquí. En los puertos tenemos actividades como esa, pero lógicamente también hay tiempo para hacer turismo. Es un tiempo de experiencia cultural que también forma parte del viaje de instrucción.

¿Qué podrán ver los grancanarios que visiten la nave en las jornadas de puertas abiertas?

Durante la visita el buque contará con personal habilitado para explicar los sistemas del buque y para dar a conocer Brasil. Podrán ver algunos de los sistemas que utilizamos, como el armamento específico para instrucción que tenemos en el buque.

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