Las Palmas de Gran Canaria aspira a ser el próximo año sede de la Conferencia de las Ciudades del Arco Atlántico Europeo. Así lo anunció ayer el alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, durante la apertura de la jornada Ciudades Atlánticas Europeas, promovida por el propio Ayuntamiento y dirigida a instituciones, empresas y profesionales con el objetivo de analizar los retos que tienen estas ciudades en los próximos años, así como promover proyectos conjuntos relacionados con la economía azul que favorezcan su desarrollo. El encuentro fue en el NH Imperial Playa.

La ciudad forma parte de este foro que engloba a 400 municipios del litoral del océano Atlántico europeo y que están representados por una veintena de entidades; entre ellas Las Palmas de Gran Canaria. En septiembre la Comisión Europea otorgó a la ciudad el título de Ciudad Atlántica 2017 por su interés en promocionar proyectos y actividades relacionados con el mar, así como rehabilitar su costa.

La decisión, sin embargo, está en manos del Ministerio de Asuntos Exteriores, que deberá elegir entre todas las ciudades españolas que opten a la candidatura, después de que la Comisión Europea haya decidido que sea España el país para celebrar la reunión de 2018.

"Europa tiene que asumir ese peso político de las ciudades costeras y desde estas ciudades tenemos que empezar a lanzar a la UE ese mensaje de que somos una prioridad, porque vamos a ser fundamentales en el desarrollo económico de la UE", dijo Hidalgo en el encuentro, en el que participó el presidente de la Conferencia de las Ciudades del Arco Atlántico, José María Costa; la secretaria general del foro, Tamara Guirao; el presidente del Clúster Marítimo de Canarias, Vicente Marrero; entre otras personalidades.

Según Hidalgo, la economía azul ha generado 5,4 millones de puestos de trabajo y un valor añadido bruto de casi 500.000 millones de euros al año. En Canarias, las estimaciones son del 6% del PIB del Archipiélago y Las Palmas de Gran Canaria es la ciudad que más aporta en este sector. "Sólo en la actividad portuaria en la capital existen más de 12.000 empleos directos", puntualizó.

Costa, que calificó a las ciudades atlánticas como "la bisagra sostenible del mundo", subrayó la necesidad de mejorar las conexiones marítima y aéreas de estas ciudades y entre ellas, así como de tener un proyecto común en materia de transporte para potenciar el desarrollo de estos municipios. También la necesidad de crear un protocolo climático para luchar contra los efectos del cambio climático para evitar las inundaciones.

Marrero, por su parte, puso sobre el tapete los problemas burocráticos para que muchos de estos proyectos relacionados con la economía azul sean aprobados por los países para poder acceder a los fondos europeos ya que esta red de ciudades no cuenta con financiación propia. "Y pidió ser más flexible en esta materia para que los proyectos puedan ser cofinanciados".