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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Entrevista a José Antonio Nóbrega

"El Puerto es el lugar más peligroso en el que trabajan los bomberos en la ciudad"

"No hay que olvidar lo peligroso que es el fuego y muchas veces se dejan detalles que producen catástrofes", asegura el jefe dek Servicio de Extinción de Incendios y Salcamento (S.E.I.S) de Las Palmas de Gran Canaria

José Antonio Nóbrega, ayer, en el Usos Múltiples I. QUIQUE CURBELO

¿Cómo están trabajando la prevención de riesgos laborales en el cuerpo de bomberos?

Antes de que existiera la ley de Prevención de Riesgos Laborales ya el servicio de bomberos actuaba en base a medidas de seguridad y de prevención que a través de procedimientos estandarizados se había creado en servicio de calidad del Ayuntamiento. Este ya no existe pero cuando se creó se determinaron las circunstancias en las que los bomberos tenía que estar protegidos y con qué medios. A partir de la ley los bomberos vienen reivindicando que esta se aplique también al cuerpo ya que en la cotidianidad, en lo que son los servicios diarios, el bombero debe seguir una pautas de comportamiento antes los riesgos y, además, con unas medidas de protección adecuadas. También cuando se producen situaciones extraordinarias de catástrofes en las que tiene que primar la seguridad de quienes se tienen que proteger o salvar, sin que ello menoscabe la seguridad de los efectivos.

¿Podría nombrar algunas de esas pautas?

El bombero a la hora de enfrentarse a un siniestro, sea de la envergadura que sea, siempre debe estar protegido. Si interviene en un accidente de tráfico, por ejemplo, es evidente que tiene que tener protección del cuerpo, de las manos, la cabeza, los pies y contar con un equipamiento que le permita sentirse protegido ante cualquier corte. En otras circunstancias como puede ser la intervención en una cisterna que transporte mercancías peligrosas, requiere de unos trajes especiales para productos químicos.

¿La ciudad cuenta con todos los medios necesarios para que esto sea así?

Sí, los bomberos de la ciudad tienen los medios y la formación para intervenir y actuar en situaciones de esa índole.

¿Y de personal?

El cuerpo de bomberos ha ido en disminución en los últimos cuatro o cinco años y actualmente la plantilla está en 138 efectivos.

¿Cuál sería la cifra idónea?

Ahora mismo de esos 138 hay que tener en cuenta las jubilaciones que han tenido lugar los últimos años y las enfermedades de larga duración que han mermado efectivos en el servicio. El Ayuntamiento tiene previsto cubrir hasta 31 plaza de bomberos en 2018, por lo que estamos hablando a que se subiría a más de 160 bomberos y esto cubriría decentemente la plantilla que necesita la ciudad.

¿Qué situaciones cotidianas en la ciudadanía pueden provocar peligros?

Las emergencias siempre nos juegan una mala pasada cuando nos despistamos. Nunca debemos bajar la guardia ante situaciones de peligro. Se dan casos de personas que se dejan al fuego un cazo y se van a la compra, por ejemplo, y cuando llegan se encuentran un incendio en la casa. Ante este tipo de circunstancias lo que prima es el sentido común. Todo el mundo tiene que tener en cuenta lo peligroso que es el fuego y muchas veces este tipo de detalles se dejan el olvido y pueden producir una catástrofe porque hay elementos que son capaces de arder con más facilidad ante una fuente de calor, como pueden ser cortinas o papeles que haya en la proximidad de la cocina.

¿A qué situaciones de riesgo se enfrentan con más frecuencia en la capital?

En el día a día hacemos servicios muy diversos que abarcan cosas como la apertura de puertas porque hay personas que no responden en el interior, sobre todo mayores que los vecinos echan de menos y viven solas y al final se accede a la vivienda y la persona está fallecida o en algunos casos se ha ido a vivir con otro familiar y no ha avisado. También ascensores donde se quedan atrapadas personas, accidentes de tráfico... Estos días hemos visto también el caso de las ambulancias en Telde y también hoy [por ayer], aquí en La Montañeta. Tenemos muchas intervenciones cotidianas que igual no salen a la luz pública porque no han tenido mucha transcendencia.

¿Es frecuente que se den casos como el de las ambulancias?

No lo es. Además esta mañana [por ayer] estaba oyendo al concejal de Seguridad Ciudadana de Telde y parece que había indicios de que alguien hubiese provocado ese incendio. E igual con las ambulancias de La Montañeta.

¿Cuáles son las zonas más peligrosas para los bomberos en la ciudad?

La zona más peligrosa es el Puerto porque reúne muchos condicionantes. Allí se mueve mucha mercancía, hay mucho almacenamiento de productos químicos, de combustible... Hay terminales de contenedores y en los barcos que están atracados en el muelle se hacen labores de trabajo. Por lo tanto son múltiples los peligros que hay dentro de un puerto porque se mueven materias combustibles peligrosas y eso hace que las dificultades sean mayores a la hora de intervenir.

¿Cree que debería haber mayor control de estas actividades?

Todo se reduce a la prevención. Si se trabaja la prevención y se aplican normas de procedimiento y se ciñen a las mismas evitamos que se produzcan daños y situaciones de índole incontrolada. Cuando no se sigue un patrón de procedimiento conforme a las normas, a la puesta en conocimiento, a las regulaciones de control y a las medidas de prevención, al final, los descuidos también se producen a nivel industrial. Eso se tiene que trabajar desde los propios centros, desde toda la sociedad y todos poner un poco de nuestra parte para que de alguna manera eso se evite y, desde luego, la primera premisa es la prevención.

¿Esto es extensible a la 'moda' de quemar contenedores?

Normalmente se demuestra que son actos vandálicos. Hay momentos fortuitos en los que alguien tira una colilla y la apaga mal, pero son los menos. En la mayoría de los casos son actos provocados y por eso recomiendo que no se estacionen vehículos al lado de los contenedores.

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