Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Puerto

La Luz espera recibir una solicitud para el gas licuado en las próximas semanas

El combustible, que se convertirá en el estándar de la industria marítima en la próxima década, será abastecido a los buques desde un terreno ganado al mar

La Luz espera recibir una solicitud para el gas licuado en las próximas semanas

La Luz espera recibir una solicitud para el gas licuado en las próximas semanas J. PÉREZ CURBELO

El gas natural licuado (GNL) se acerca a La Luz. El presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Luis Ibarra, confirmó ayer el interés privado por instalar en el Puerto capitalino una infraestructura para el almacenamiento y suministro de este combustible, que en menos de una década se convertirá en el estándar de la industria marítima en sustitución del fuel oil como en respuesta a las medidas europeas para la reducción de emisiones contaminantes a la atmósfera.

Ibarra explicó que la entidad de gestión del Puerto aún no ha recibido el proyecto formal con el que la iniciativa privada espera recibir una concesión demanial para poner en marcha la nueva planta, aunque espera que la documentación pueda estar en la Autoridad Portuaria a lo largo de las próximas semanas.

El proyecto iba a estar limitado en un principio al abastecimiento de buques -materia en la que los puertos de la provincia ocupan el segundo lugar de España, sólo detrás del de Algeciras- pero las propias características del gas natural licuado hacen necesaria la creación de una pequeña planta regasificadora que permita transformar el producto desde el estado líquido en el que se transporta a temperaturas bajo cero hasta el gaseoso.

Ibarra aclaró en este sentido que la planta que acompañaría al proyecto no tendría comparación con el proyecto ya rechazado por el Cabildo de Gran Canaria para implantar una gran regasificadora de grandes dimensiones en la Isla. Tampoco será asimilable, insistió el presidente de la Autoridad Portuaria, a la proyectada para el puerto tinerfeño de Granadilla, a la cual la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia denegó la licencia el pasado mes de octubre por al mantener dudas sobre su viabilidad económica. "No va a tener nada que ver con lo que se ha planteado de aquí para atrás, ni con Granadilla", aseguró.

La recepción por parte de la Autoridad Portuaria del proyecto supondrá el arranque de un largo proceso que aun en el caso de concluir de manera positiva para la empresa que lo solicite tardará bastante tiempo en convertirse en una realidad. Los procedimientos burocráticos, empezando por el trámite de competencia, así como la complejidad a la hora de construir la infraestructura, que supondrá ganarle nuevos terrenos al mar, hacen presagiar que pasarán varios años antes de que La Luz cuente con una instalación para el suministro de GNL.

Ibarra descarta la implantación del gas natural como transición entre los combustibles fósiles y las energías renovables, aunque destaca el papel que a su juicio puede desempeñar como complemento de esta última en los momentos en los que no tenga la suficiente fuerza como para responder a la demanda.

La planta en tierra firme no es el único proyecto en marcha en La Luz para el abastecimiento de gas natural licuado. El pasado mes de octubre una delegación de la Universidad Marítima y Oceánica de Corea del Sur presentó a los empresarios del Puerto un proyecto innovador para convertir barcos obsoletos en buques abastecedores de este combustible. Con estos barcos, que se moverían libremente por las áreas destinadas al fondeo en el puerto capitalino, se podría dar servicio más allá de las líneas de atraque, del mismo modo que ocurre hasta ahora con la flota que se encarga de hacer el repostaje de fuel a los barcos que llegan al Puerto.

Compartir el artículo

stats