Los trabajadores de la compañía mixta Emalsa ratificaron ayer en asamblea secundar una huelga la próxima semana durante los días 4, 5 y 7 de diciembre para reclamar un incremento de los sueldos y evitar que la empresa les aplique el convenio del sector, lo que reduciría aún más sus salarios. El preaviso de huelga convocado por el comité de empresa fue respaldada por el 90% de los 202 trabajadores que participaron en la reunión. La huelga afectará a los servicios de producción, distribución y depuración de agua. El comité ha pedido la intervención del alcalde Augusto Hidalgo para que medie en el conflicto y se queja de que las "diferencias" entre el gobierno Tripartito y la empresa mixta perjudica los intereses y la situación de los trabajadores, que aseguran llevar seis años con el sueldo congelado.

"En estos últimos años", señala el comité en un comunicado, "la empresa está más politizada que nunca, bien por interés particular o por intereses empresariales, lo que perjudica la imagen de Emalsa, la calidad del servicio al ciudadano y al colectivo de trabajadores".

Los trabajadores "se ven en medio de las diferencias entre el Ayuntamiento y los socios privados. El primero dice que va a pagar y el segundo no mejora la situación de los trabajadores porque el primero no paga", señala el comunicado en relación al impago de las facturas del servicio de saneamiento y la negativa del consistorio a subir las tarifas del agua. Emalsa está controlada mayoritariamente por Saur y Valoriza, que tienen el 66% de las acciones y el Ayuntamiento, el 34% restante.

Los representantes de los trabajadores se quejan de que llevan seis años con el sueldo congelado y añaden que "la perspectiva es seguir tres años más en la misma situación. La dirección de la empresa nos traslada que con la situación económica que sufren en estos momentos no pueden hacer ninguna mejora económica para los trabajadores. Ante el bloqueo en la mesa negociadora", la empresa "amenaza con la aplicación del convenio del sector si no firmamos la prórroga del mismo antes de diciembre de este año".

Los representantes de los trabajadores indican que la empresa les ha asegurado que "la situación actual es insostenible por el impago de la deuda y la no regulación tarifaria". Según el comité, el alcalde y presidente de Emalsa "se ha comprometido en anteriores situaciones a dar salida a la situación. Por ello hemos solicitado desde el 17 de octubre reunirnos de manera urgente con él".

"A pesar de que la gestión es privada, creemos que la empresa está más politizada que nunca, con intereses partidistas que sólo hacen empantanar la situación", afirman. El comunicado se desvincula, por otro lado, de las declaraciones realizadas por un portavoz del comité de empresa en relación a la investigación que lleva a cabo el Juzgado de Instrucción número seis en el que están imputados 15 ejecutivos y técnicos de Emalsa en relación con un presunto fraude societario.

"Tenemos que decir que el comité de empresa está personado en la causa, por lo que en este punto debemos ser cautos, confiar en la Justicia y esperar acontecimientos. Por lo tanto, nos desvinculamos de cualquier declaración hecha al respecto", señala el comunicado, que finaliza insistiendo en la necesidad de la intervención del alcalde y presidente de Emalsa y del gobierno Tripartito para que "medien como han hecho en anteriores ocasiones con Saur y Valoriza".