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Medio Ambiente da luz verde al helipuerto en La Esfinge

El informe de impacto ambiental restringe su uso al transporte sanitario y contraincendios

Medio Ambiente da luz verde  al helipuerto  en La Esfinge

Medio Ambiente da luz verde al helipuerto en La Esfinge

El helipuerto que la Autoridad Portuaria de Las Palmas proyecta en una explanada localizada al norte de La Esfinge no tiene efectos significativos sobre el medio ambiente. Así se desprende del informe de impacto ambiental formulado por la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y Medio Natural del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, en el que se especifica que no es necesario someter el proyecto al procedimiento de evaluación de impacto ambiental ordinario al recibir una valoración favorable en este primer análisis.

El informe indica que el proyecto consiste en la puesta en marcha de un helipuerto que tendrá uso restringido para operaciones con reglas de vuelo visual (es decir, aquellas en las que los pilotos dirigen las aeronaves basándose solo en su observación del terreno) en la zona de servicio del puerto utilizando como recinto una losa cuadrada de hormigón de 40 metros de lado que ya está construida. El helipuerto, especifica el documento, será utilizado como plataforma de apoyo para las actividades propias de un aeródromo de uso restringido en el que está previsto realizar transporte sanitario, operaciones contra incendios y desplazamientos de medios humanos y técnicos adscritos a la lucha contra el fuego.

Al estar ya construida la explanada en la que los helicópteros aterrizarán y despegarán, las obras previstas en esta actuación -y por tanto, las únicas que han sido analizadas en el informe- se limitan a la instalación de varios sistemas. Por un lado, uno de recogida de aguas y conexión a la red de saneamiento del puerto. Por otro, uno para el suministro de agua a la red contraincendios del helipuerto. También se emplazará en la zona un equipo de salvamento, con la construcción de un depósito de 5.000 litros para el uso propio del helipuerto y se señalizará el recinto con las ayudas visuales propias de este tipo de infraestructuras.

Para poner en marcha el helipuerto no será necesario realizar movimientos de tierras o edificar inmuebles complementarios, pero se emplazará en la zona un equipo de salvamento, con la construcción de un depósito de 5.000 litros para el uso propio del helipuerto, y se señalizará el recinto con las ayudas visuales propias de este tipo de infraestructuras. Por el contrario, no se contempla la creación de un depósito de combustible para las aeronaves.

En total, el acondicionamiento de las instalaciones conllevará una ocupación de algo más de 920 metros cuadrados sobre una parcela de 3.481 metros cuadrados en la que se ubica la losa cuadrada de hormigón ya construida. La operativa del helipuerto será limitada y a priori el informe solo contempla la realización de dos operaciones diarias, una de aterrizaje y otra de despegue.

El Ministerio realizó a partir de marzo de este año consultas a diferentes administraciones y entidades para determinar si el proyecto puede causar impactos ambientales significativos, una vez recibido el documento ambiental sobre el helipuerto que le había remitido a finales del mes de enero la Agencia Estatal de Seguridad Aérea. De las 24 peticiones realizadas fueron atendidas nueve.

De las entidades que emitieron una respuesta, Puertos Canarios y la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (Sasemar) señalaron que no les corresponde informar sobre el asunto y la Dirección General de Aguas del Gobierno de Canarias indicó que no consideraba necesario hacer observaciones.

La Oficina Española de Cambio Climático señaló la ausencia de referencias a los previsibles impactos asociados al calentamiento global en el documento ambiental que les fue remitido, aunque consideró que al ya estar construido, ocupar una superficie pequeña y tener un uso limitado -además de ser de interés general- no se produce ninguna interacción relevante en el medio desde la perspectiva del cambio climático.

El Ayuntamiento se pronunció en términos similares. En el análisis del Servicio de Urbanismo incorporado al informe de impacto ambiental se consideró que el proyecto es compatible con la condición de Sistema General Portuario y que ni la parcela ni su entorno inmediato están integrados en el Catálogo Municipal de Protección. En general, el consistorio no prevé efectos reseñables algunos.

La Demarcación de Costas de Las Palmas sí indicó que el helipuerto puede provocar efectos indirectos en la zona especial de conservación de la Franja marina de La Isleta, espacio perteneciente a la Red Natura 2000, hecho que también fue reseñado por la Dirección General de Ordenación del Territorio del Gobierno de Canarias. Esta misma administración hizo hincapié en los posibles problemas ambientales que podrían resultar de colisiones con la avifauna y del ruido que generaría el aprovechamiento del helipuerto para actividades turísticas sobre la ciudad. En cualquier caso, la Dirección General concluyó que el proyecto no presenta problemas ambientales relevantes siempre que la actividad se circunscriba a operaciones de emergencia.

El informe recoge la obligación de la Autoridad Portuaria de Las Palmas de realizar estudios acústicos con mediciones reales y en las condiciones más desfavorables una vez que se haya iniciado la actividad del helipuerto, para poder incluir nuevas medidas preventivas y correctoras en el caso de que fueran necesarias. Si estas no funcionan, especifica el documento, será necesario prohibir el uso de las aeronaves más ruidosas, modificar las trayectorias de despegue (ahora se consideran dos, una nor-noreste y otra este-sureste) e incluso limitar el número de operaciones hasta que se pueda garantizar que se cumple con la normativa.

La validez del informe está circunscrita a la categoría de aeródromo de uso restringido que tendrá el de La Esfinge. En este sentido, el Ministerio concluye su análisis avanzando que cualquier cambio de categoría o ampliación de sus usos requerirá de una consulta específica al órgano ambiental sobre el procedimiento que se debe seguir.

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